miércoles, 10 de octubre de 2012

Ecce-Homo


"Estoy decidido a ver las cosas de otra manera" UCDM

Supongo que a estas alturas la mayoría de vosotros ya conoceréis el célebre Ecce-Homo de la localidad zaragozana de Borja. Una pintura de un siglo de antigüedad y escaso valor artístico que se convirtió en toda una noticia cuando una vecina de la localidad, con más buenas intenciones que maña, lo arregló hasta transformarlo en una parodia del original.

Llevo varias semanas con esta entrada a medio escribir. Suele ocurrirme cuando de repente una idea se instala en mi cabeza. En este caso la idea surgió como consecuencia de la fotografía que aparece al inicio de esta entrada con la pintura antes de la transformación (medio), después de la transformación (derecha) y la original (izquierda).

Una idea rondaba mi cabeza, ¿transformación o restauración?, y la dejé que se fuese asentando. Al igual que un buen vino fui dejando que fuese cogiendo cuerpo.

¿Y si este aparente suceso fortuito encerrase una enseñanza?

No tenía muy claro a donde me llevaría pero decidí seguirle la pista empezando por buscar la definición en el diccionario:

- Transformar: Hacer cambiar de forma o aspecto. Cambiar una cosa por otra. 
- Restaurar: Volver a poner una cosa en el estado o circunstancia en que se encontraba antes. Es decir, volver al original.

Según la definición claramente la imagen de la derecha se correspondía con la transformación y la de la izquierda con la restauración.

Empezaba a comprender...

Para restaurar algo a su estado original hay que conocer el original. En el caso de la pintura conocer la época, las técnicas utilizadas, las particularidades de cada pintor. Sólo un experto puede llevar a cabo este trabajo.

¿Y si en nuestra vida fuese igual? ¿Y si en nuestra vida también necesitásemos de un experto, algo que nos ayudase a ver con nuevos ojos? 

Al mirar la imagen del centro nuestra mirada nos muestra algo deteriorado, algo que hay que mejorar o arreglar. Algo que hay que transformar en algo mejor. La mirada de un experto lo que ve es algo diferente. Al conocer el original sabe lo que tiene que hacer para devolver esa pintura a su estado previo.

Solemos equiparar la transformación con arreglar algo que está deteriorado o que creemos que tendría que mejorar. Así, si las cosas no van muy bien en nuestra vida nos ponemos manos a la obra para arreglarlo. Si tengo un problema de pareja, tengo que arreglarlo. Si no tengo dinero, hay que arreglarlo. Si mi hijo no estudia, hay que arreglarlo. Somos expertos en tratar de arreglar nuestra vida, poner una capa de pintura aquí, tapar un agujero allá. Y solemos equiparar el arreglar a añadir o sustituir algo. Hacer algo con la intención de sentir algo. Si me siento inseguro, hago algo para no sentirme así. Es decir, añado algo encima de mi inseguridad para esconderla y no verla. Lo mismo si siento algo que no quiero sentir o creo que no debería de sentir. Lo tapo, lo oculto o lo evado a través por ejemplo del pensamiento positivo. ¡Ya no está! Pero si que está. Sigue ahí pintado de otro color. 

Entonces nos iniciamos en el camino del cambio y la transformación. Y durante un tiempo parece que nos funciona...

Este camino parte de la premisa de que hay algo que mejorar o cambiar, algo a arreglar. Parte de un juicio o perspectiva basada en el miedo. Miedo a estar en esa situación que no me gusta y con los sentimientos que esto me provoca. Y es ese mismo miedo el que nos guía en nuestras acciones haciéndonos creer que cuando ese suceso cambie nos sentiremos felices. Pero toda acción tomada desde el miedo, desde la sensación de carencia, de inseguridad o cualquiera de las formas en que el miedo se manifiesta, sólo puede llevarnos a más miedo. Es como un árbol cuyas raíces están podridas. Por mucha atención que le pongas, por mucho abono, todo lo que crezca desde allí estará podrido.

De ahí que aunque en ocasiones el miedo sea un gran motivador, que lo es, al final el resultado es más miedo. Por ejemplo si yo parto de una situación de pobreza, eso me puede impulsar a trabajar duramente para convertirme en millonario pues creo que el dinero me ayudará a paliar el miedo que siento. Y puedo llegar a convertirme ciertamente en millonario, para darme cuenta de que mi miedo no solo no ha desaparecido sino que se ha duplicado o cambiado de forma. Ahora tengo miedo a perderlo y volver a la situación de partida. El miedo sigue ahí.

Entonces llega un momento en que te das cuenta de que por más que has intentado arreglar o mejorar tu vida no has sido capaz de conseguirlo. ¿Y si en el fondo no hubiese que arreglarla? Esa perspectiva nos da pavor porque nos enfrenta a nuestros mayores fantasmas. Nosotros no somos capaces de ver esa perfección. Pero, ¿y si hubiese un experto que nos ayudase a verlo de otra manera?

Solo un experto podría haber restaurado con éxito la imagen de Zaragoza, porque solo un experto conoce el original y las técnicas adecuadas para devolverlo a ese estado.

Nosotros no conocemos el original, no sabemos que o quienes somos ya que si lo supiésemos ya lo estaríamos experimentando. Por lo tanto nosotros podemos transformarnos pero no podemos devolvernos a nuestro estado original que es paz, amor y felicidad. Para ello necesitamos de un experto, la parte de nuestra mente que guarda el recuerdo de lo que somos. Esa parte es el Espíritu, la memoria del amor en nosotros que solo precisa que estemos dispuestos a cambiar la percepción que tenemos de nosotros mismos, de los demás y de las circunstancias de nuestra vida. Que estemos dispuestos a abandonar nuestras creencias y de corazón querer la paz como nuestra prioridad.

"Al cambiar mi modo de ver, cambia mi modo de ser"

Podría parecer una casualidad que la imagen sea un Ecce-Homo pero hace tiempo que no creo en las casualidades. En el "Curso de Milagros", que estoy estudiando, se denomina Cristo a esa Conciencia del Amor, nuestro auténtico Ser.

¿Coincidencia o un guiño del Espíritu?
 



martes, 2 de octubre de 2012

Testimonio de Nuria


Quiero agradecer a Nuria el que me diese permiso para compartir su experiencia de coaching en este espacio.

Hace años empecé mi práctica de coaching según un modelo centrado en objetivos pero la vida y mi propia experiencia me han ido dirigiendo hacia un modelo más centrado en la paz interior, en el reconocimiento de lo que ya somos, en el sentir y no tanto en el pensar, en el confiar en la vida y no intentar forzarla a través de nuestros deseos u objetivos, en el rendirnos a una parte de nosotros, "Yo Grande", que realmente sabe en lugar de dejarnos guiar por nuestro "yo pequeño" que cree que sabe. El proceso con Nuria fue una apuesta por este nuevo enfoque centrado en la paz interior.

Estoy muy satisfecha con el proceso de coaching que he realizado. ¡Creo que le pongo un 10!

Nunca creí que a través de un proceso de limpieza, de reprogramación o algo así podía recuperar la alegría y la paz que había perdido en los últimos años. Como ya sabes, en el año 2012 tuve una depresión, repetida de otra anterior. La sensación que me quedó después de eso fue de insatisfacción, una desazón permanente: lo tengo todo pero no me siento plena, segura, ni conforme. Así durante todo el 2011...pero ahora mismo las cosas son muy diferentes.

Creo que he logrado apreciar donde reside el origen de mi insatisfacción, de donde me viene la lucha. Gracias a todo lo que he experimentado y sentido estos meses, he vivido como los pensamientos y la mente, las cosas que yo tenía como "verdades" me estaban impidiendo disfrutar de lo que tenía...

Gracias a tus indicaciones he dejado de racionalizar, de pensar sobre lo pensado y, sobretodo, dejar de querer entender. Esa intuición de que no hay nada que entender yo la había tenido alguna vez antes en yoga pero nunca había sido consciente del daño que la "historia" que me monto me puede hacer. Desde luego, nunca me hubiera atrevido a dar ese paso sin tu guía. Para alguien tan racional como yo y que vive de la mente, ese reto era insuperable.

Creo que el cambio más importante es el dejar de dar tanta importancia al pensar. La frase "este pensamiento no significa nada" es de las cosas más potentes que yo he vivido: la liberación que supone es tan increíblemente sencilla que da miedo...desde luego, me cuesta mucho dejar la racionalidad a un lado. Por eso creo que el trabajo de Byron Katie me gustó tanto, todavía hay hueco para repensar. Supongo que se puede ir más allá y realmente sentir el pensamiento como algo "ajeno", útil y práctico pero extraño, exterior a ti. 

Otra cosa que he sentido que me parece muy importante es un atisbo de amor por mi misma que tuve en una ocasión. No he conseguido revivir esa sensación de nuevo, pero al menos sé que se puede sentir esa compasión por uno mismo, que es posible sentirte como eres sin querer cambiar nada. Creo que tener esa experiencia de forma permanente debe de ser increíble. No necesitar ser nada diferente, ni tener que hacer nada distinto debe dar una tranquilidad y una paz inconmensurable. 

Otro cambio que creo que es relevante es la sensación de presencia (me ha costado mucho encontrar la palabra que define la sensación). Últimamente, no sólo estoy más presente sino que además siento una presencia, un algo más que está conmigo, que está ahí y que me acompaña y completa. No quiero resultar esotérica (soy una científica) pero es como si tuviera compañía...

Otra sensación que me ha resultado muy sorprendente es experimentar el abandono. Dejar de apretar, de luchar, de funcional, de hacer...he sentido como el colchón te sujeta y la silla te sostiene, no hay que hacer fuerza. Lo he sentido cuando sigo las indicaciones de dejárselo al Ser: reconoces y sueltas.

Creo que útil ha sido todo. Has abierto unas puertas que ahora me toca a mí mantener abiertas. Aunque parezca mentira el hecho de ser por teléfono a mi me ha ayudado mucho. También me ha ayudado mucho el que no me dejaras habitualmente contarte mi "historia". Vale para centrar la situación pero nada de empezar con "me dijo y luego yo le dije, pero hice y me contestó..." Al principio me frustraba un poco ya que soy muy verbal y me encanta mi propia verborrea pero me fui dando cuenta de lo inútil que es ese proceso. Es increíble la fuerza que tienen las palabras cuando las dices y como se deshinchan cuando no las pronuncias...

¿Recomendarías el coaching a un amigo/conocido/familiar?

Si, porque creo que es un proceso de limpieza y aseo que todo deberíamos hacer alguna vez. Nos bañamos, lavamos los dientes, cuidamos el cuerpo por fuera pero por dentro no sabemos como van las cosas. No tenemos ni idea de cuales son los procesos que guían nuestros sentimientos, reacciones y emociones...no somos conscientes de como pensamos ni los patrones que seguimos habitualmente. Esto nos hace muy vulnerables a cualquier tortura a la que nos sometemos creyendo encima que todo el rollo es culpa de alguien de fuera.

No, porque creo que es una experiencia a la que hay que llegar por uno mismo. Encuentro muy difícil explicar en que consiste el proceso y no se si la otra persona querría entender. Tienes que estar muy harto de sufrir para decidirte a cortar tu propio programa, tu pensamiento, que en definitiva es lo único que conoces. Es una cosa muy personal y muchas veces sobrevivimos gracias a ese sufrimiento. En mi caso ya había iniciado un camino con el yoga y con distintas lecturas que me ayudaron a coger más fácilmente al aire el tipo de trabajo que querías que hiciera. Ni siquiera todas las sesiones de psicólogo que he dado me aproximaron a esta idea. No se si la persona a la que podría recomendárselo estaría dispuesta para ello. Es cierto que ahora está muy de moda todo esto del autoconocimiento, no sufrir y el pensamiento positivo pero los libros que lees y las charlas que oyes son más combustible para la mente pensante. No lo experimentas realmente, simplemente piensas sobre ello dando todavía más poder al ego y muchas veces, generando órdenes contradictorias entre los distintos programas.

Estos meses trabajando con Iciar han sido una experiencia muy intensa. Empecé echa un lío, no sabiendo muy bien quien era, ni que quería y llegué a que no me importe saberlo. Saber no parece ahora tan necesario, lo mejor es sentir, fluir con lo que eres sin reproches ni preguntas. 

Testimonio de Nuria Hernández, profesora universitaria.





viernes, 14 de septiembre de 2012

Humor Sentido

Me he reído tanto con esta charla que no quiero dejar pasar la oportunidad de compartirla con vosotros. Fidel Delgado aunque es psicólogo clínico actúa a veces como "titiripeuta". Dice verdades como puños utilizando el sentido del humor como expresión y ciertamente es un placer escucharle. 

Como el mismo dice: "Sentir el Humor es darme cuenta del vivir en mi y en los otros, buscando que el buen humor destile el Buen Amor".

Es una charla de una hora y media pero os aseguro que se os pasará rápidamente. No se trata de reírse y ya está, es un humor lúcido que te transforma si estás abierto a ello y se lo permites.

¡Qué lo disfrutéis!








jueves, 13 de septiembre de 2012

Un mensaje de hace 20 años


Hoy he visto este vídeo a través del blog de Vicens Castellano y me ha emocionado así que quería compartirlo con vosotros. ¿Qué te parecería cerrar los ojos e irte a uno de esos momentos inolvidables que todos hemos vivido y conectado con esa sensación escribirle una carta a quien eres hoy? O en el caso de que ese momento inolvidable lo estés viviendo en este mismo instante, ¿escribirle una carta al que serás dentro de 20 años?

A medida que crecemos vamos olvidando determinadas cosas que eran importantes cuando éramos más jovenes y mirábamos la vida con la alegría y despreocupación de la juventud. Pero ese chico/a siguen todavía ahí, en algún recóndito lugar de nuestra memoria esperando simplemente que les abramos la puerta para asomar su sonrisa.

Cada etapa de nuestra vida tiene sus regalos el problema es que a medida que vamos pasando de una etapa a otra en lugar de ir sumando lo bueno de la anterior a la nueva, nos lo olvidamos y lo dejamos en la cuneta perdiendo de esta forma una parte importante de nosotros. La inocencia de la niñez, la rebeldía,  la alegría y despreocupación de la juventud.

Recordar que todos esos seres que fuimos todavía descansan en nosotros y sacarlos a pasear de nuevo es un reto pero también una responsabilidad si queremos vivir una vida  plena. 

Volver a ser niños, jóvenes, adultos por un momento y reírnos hasta altas horas de la madrugada, tirarnos al suelo a dibujar o a jugar, poner música y volverse loco bailando, o aquello que te gustaba hacer y que desde hace tiempo, desde que te volviste responsable y adulto, has mantenido a raya.

Quizás la vida debería de ser al reves como dice Quino, pero como de momento esto es lo que hay aprovechemos el día a día sin olvidar las lecciones aprendidas.


Como decíamos hace tiempo en otra entrada, deja que la vida te despeine un poco. Luego ya tendrás tiempo de volver a tu yo actual, pero dale rienda suelta a tu imaginación y sal a conquistar el mundo con una sonrisa como principal arma. 

Al chico que fuiste hace 20 años o al que serás dentro de 20 años, GRACIAS por ser como eres y elegir este momento para vivir tu vida.





PD: La foto soy yo a principio de julio conectando con mi niña interior y haciendo el ganso un poco. :))






lunes, 16 de julio de 2012

Búscate un amante


"Deja de pensar en la vida y decídete a vivirla" Paulo Coelho

Muchas personas tienen un amante y otras quisieran tenerlo. Y también están las que no lo tienen, o las que lo tenían y lo perdieron. Y son generalmente estas dos últimas, las que vienen a mi consultorio para decirme que están tristes o que tienen distintos síntomas como insomnio, falta de voluntad, pesimismo, crisis de llanto o los más diversos dolores.

Me cuentan que sus vidas trascurren de manera monótona y sin expectativas, que trabajan nada más que para subsistir y que no saben en qué ocupar su tiempo. En fin, palabras más, palabras menos, están verdaderamente desesperanzadas.

Antes de contarme esto ya habían visitado otros consultorios en los que recibieron la condolencia de un diagnóstico seguro: "Depresión" y la infalible receta del antidepresivo de turno.

Entonces, después de que las escucho atentamente, les digo que no necesitan antidepresivos; que lo que realmente necesitan ES UN AMANTE.

Es increíble ver la expresión de sus ojos cuando reciben mi veredicto. Están las que piensan: ¡Cómo es posible que un profesional se despache alegremente con una sugerencia tan poco científica! Y también están las que se escandalizan y no vuelven nunca más.

A las que deciden quedarse y no salen espantadas por el consejo, les doy la siguiente definición: Amante es "lo que amas". Lo que ocupa nuestro pensamiento antes de quedarnos dormidos y es también quien a veces, no nos deja dormir. Nuestro amante es lo que nos vuelve distraídos frente al entorno. Lo que nos deja saber que la vida tiene motivación y sentido.

A veces a nuestro amante lo encontramos en nuestra pareja, en otros casos en alguien que no es nuestra pareja. También solemos hallarlo en la investigación científica, en la literatura, en la música, en la política, en el deporte, en el trabajo cuando es vocacional, en la necesidad de trascender espiritualmente, en la amistad, en la buena mesa, en el estudio o en el obsesivo placer de un hobby.

En fin, es "alguien" o "algo" que nos pone de "novio con la vida" y nos aparta del triste destino de durar.

Y,  ¿qué es durar? - Durar es tener miedo a vivir. Es dedicarse a espiar como viven los demás, es tomarse la presión, deambular por consultorios médicos, tomar remedios multicolores, alejarse de las gratificaciones, observar con decepción cada nueva arruga que nos devuelve el espejo, cuidarnos del frío, del calor, de la humedad, del sol y de la lluvia.

Durar es postergar la posibilidad de disfrutar hoy, esgrimiendo el incierto y frágil razonamiento de que quizás podamos hacerlo mañana.

Por favor no te empeñes en durar, búscate un amante, se tú también un amante y un protagonista... de la vida.

Piensa que lo trágico no es morir, al fin y al cabo la muerte tiene buena memoria y nunca se olvidó de nadie. Lo trágico es no animarse a vivir, mientras tanto y sin dudar, búscate un amante...

La psicología después de estudiar mucho sobre el tema descubrió algo trascendental:

"Para estar contento, activo y sentirse feliz, hay que estar de novio con la vida".

© Texto de Jorge Bucay

*** Una de las formas de descubrir aquello que amas y te apasiona es a través de la herramienta del "Passion Test". Mi compañera Marinma Dorado es la primera facilitadora de esta herramienta en España y el próximo viernes 20 de julio impartirá en Madrid su "Live from your Passion Workshop". Tienes toda la información en el siguiente enlace.






lunes, 18 de junio de 2012

Sentir

En el libro de Albert Espinosa, "El mundo amarillo", hay un capítulo que se titula “No existe la palabra dolor”. Dice así: 

“¿Y si las inyecciones no duelen? ¿Y si en realidad reaccionamos al dolor tal como nos enseñan las películas sin percatarnos de si en realidad sentimos dolor? ¿Y si en realidad el dolor no existiese? David, gran pelón, del que poseo el 0,6% de su vida.

Cuando le oí decir que el dolor podía desaparecer simplemente por poner en duda que existiese me pareció una inmensa tontería y cuando me hablaba del umbral del dolor, entonces ya no entendía nada.
Fue aquel día cuando comprendí que dolor es una palabra que no tiene ningún valor práctico; al igual que el miedo. Son palabras que asustan, que provocan dolor y miedo. Pero en realidad, cuando no existe la palabra, no existe la esencia de lo que quieren significar.

Pienso que lo mismo que Albert aplica al dolor podría aplicarse a cualquier palabra y concepto como el miedo, la tristeza y no sólo las palabras que aparentemente llamamos negativas, sino quizás incluso las positivas como alegría, risa, etc.

Es cierto que las palabras están cargadas emocionalmente como fruto de nuestras experiencias vitales, lo que hace que no signifiquen ni provoquen lo mismo en una persona que en otra; como fruto del inconsciente colectivo que no es más que la suma de “varias mentes” y el condicionamiento.

Una simple palabra como “miedo” genera automáticamente una emoción asociada que hemos denominado de esta manera. O alegría, también genera una emoción con la que ha sido cargada durante años.

Cuando sentimos una emoción, que no es más que energía vibrando a una frecuencia determinada, y además le añadimos una palabra que también está cargada emocionalmente, ¿no le estamos añadiendo energía emocional a la que ya teníamos? ¿Nos ayuda entonces el nombrar las emociones al trabajar con ellas?

Al igual que comenta Albert en su libro, y si al sentir una determinada emoción, vibración energética, fuésemos capaces de verla sin nombrarla, es decir sin añadir en la ecuación como él dice un término que la defina y le añada energía emocional a la propia emoción. ¿Qué pasaría con la emoción si simplemente la sintiésemos sin nombrarla? Supongo que esto es lo que les pasa a los niños dado que hasta que no empieza el proceso de acondicionamiento no tienen la capacidad de añadir a la ecuación un factor, el nombre, que desconocen. Quizás en esta situación esté parte de la razón del porqué los niños no suelen apegarse a sus emociones…

Algo que he observado en mí misma y en la gente de mí alrededor o mis clientes es el miedo que le tenemos al sentir. Somos capaces de hacer cualquier cosa para escapar de emociones que no nos gustan o que no nos permitimos experimentar. No nos damos cuenta de que al reprimirlas o esconderlas las seguimos llevando con nosotros y a la vuelta de la esquina volverán a salir a la superficie de nuevo. 

No sólo nos cuesta estar en el sentir de aquellas emociones que denominamos negativas, también nos cuesta estar presentes con aquellas como el amor o la alegría o el reconocimiento. 

Últimamente y a raíz de lo que comento en el principio de la entrada me he dado cuenta que la razón de que nos cueste sentir, es decir estar presente con la emoción, es que al nombrarla automáticamente estamos llamando a la historia asociada a esa emoción. De hecho la emoción sin la historia asociada no es nada, simple humo. Tenemos miedo de sentir porqué nos hemos acostumbrado a "sentir la historia" no la emoción.

Es decir cuando la emoción aparece, le buscamos rápidamente una explicación, una razón de existir, algo que nos valide la emoción sin darnos cuenta que con este simple paso le estamos dando realidad, la estamos atando a nosotros. 

La historia asociada a la emoción nos dice que si nos damos el permiso de estar con ella, de simplemente sentirla totalmente abriéndonos a experimentarla, nos sumiremos en un pozo de dolor o sufrimiento. Pero eso es sólo una historia, un cuento que nos contamos y que como niños pequeños nos seguimos creyendo.

Hoy te propongo que la próxima vez que sientas una emoción del tipo que sea simplemente te digas a ti mismo "Siento", sin adjetivos, sin aditamentos, sin juicio o historia asociada. Como dice el Curso de Milagros, "Nunca estoy disgustado por la razón que creo", así que olvídate de tu lógica o de tu razón que te dicen que tú sabes el porqué de lo que estás experimentando. ¡Eso no es más que la historia que quiere que la sigas alimentando ya que si no lo haces, morirá! Después de decirte internamente "Siento", respira profúndamente y déjate llevar por esa emoción hasta el fondo, sin resistencia. Aunque sea sólo por un minuto, permite que esa energía te llene y te traspase.

Sé que sentir nos da miedo, yo soy la primera que lo he evitado de miles de maneras, pero te aseguro que lo que da miedo no es el sentir, es la historia que asociamos a la emoción que la justifica y la hace real.

Cuando nos permitimos sentir la emoción, sin sentir la historia asociada, nos damos cuenta de que eso a lo que tanto le temíamos no es nada, lo soltamos y nos sentimos libres. Ya no tenemos que seguir cargando con ese lastre.

El otro día uno de mis clientes me regaló una de las sesiones más bonitas que he tenido. Decía que se sentía pequeño, que siempre se comparaba con los demás para salir perdiendo. Evitaba ese sentirse pequeño y realmente había conseguido muchas cosas en su vida para evitar esa sensación. Nadie que le conociese diría que ese era su sentimiento o que tuviese motivos para sentirlo. Se podría decir que es un empresario de éxito. 

Las emociones ciertamente pueden ser un motivador, pero si la raíz está podrida, el árbol no florecerá. Todo lo que había hecho para no sentirse pequeño no había conseguido acallar esa voz. Así que le propuse sentirse pequeño durante cinco minutos, sin resistencia, sin historia, simplemente sentir la emoción. Decirle a ese sentimiento: "Aquí estoy, me rindo". Y empezó la sesión. Yo le observaba como su cuerpo se iba doblando, ciertamente haciéndose pequeño, empezó a esconderse detrás de las manos. En su rostro no había dolor, era como si se volviese niño. Y apareció la vulnerabilidad y le reté a sentirla en ese espacio seguro. Y empezó a llorar, no podía parar de llorar y al mismo tiempo sonreía mientras me decía: Iciar, hay ternura, debajo de ese sentimiento hay ternura. Nunca había experimentado eso hacia mí mismo. Hay ternura, y seguía llorando de alegría.

Cuando nos permitimos sentir y soltamos esa emoción siempre caemos en lo que somos que es amor, ternura, alegría, paz. Ese es para mi el gran regalo del sentir, devolvernos a lo que somos.

© Iciar Piera Iglesias 







lunes, 11 de junio de 2012

Barbecho


"La naturaleza no se apresura. Sin embargo todo se cumple" Lao Tzu

Barbecho, llevo varios días con esta palabreja en mi cabeza dando vueltas. No es una palabra que uno utiliza frecuentemente así que me intriga el porqué de su presencia en mi mente. Ya estoy acostumbrada a esas palabras, sensaciones o ideas que sobrevuelan mi cabeza enredándose en mi pelo y susurrando en mis oídos. Suelo prestarles atención ya que intuyo que vienen de un lugar en calma por eso su sentir es como un susurro, suave, pero persistente.

¿Qué queréis decirme con barbecho? pregunto. Me pregunto y abandono la necesidad de respuesta. No la busco, simplemente descanso en la interrogación. 

Y presto atención...
"Hay momentos de siembra y momentos de barbecho. Ambos son necesarios, ninguno es más valioso que otro. Ambos cumplen su función que aunque diferente en la forma, es la misma en esencia. Los momentos barbecho son momentos para ir hacia adentro, fluir con la vida sin planes, confiar en la sabiduría de tu naturaleza interna y arrancar esa maleza que te impide simplemente ser. Su belleza es diferente de la que vemos en los campos cultivados, en los que se acaba de sembrar o en los que están próximos a la recolección. Y para poder percibir esa belleza tendrás que utilizar una mirada diferente ya que tus ojos te mostrarán un terreno yermo, seco y agrietado. Son momentos para trabajar esa mirada interior, dejar atrás lo aprendido y aprender de nuevo sobre otras bases y con un maestro diferente. Son momentos en los que se pondrá a prueba tu paciencia ya que los ritmos no los marcarás tú, la tierra necesita su tiempo para regenerarse, recuperar su humedad y nutrientes."

Nuestros sueños necesitan de un terreno fértil para prosperar. En un mundo donde se valora tanto la acción, el hacer, el barbecho pone el contrapunto necesario para alcanzar el equilibrio. Me recuerda la "acción sin acción" o "acción sin esfuerzo" del Tao. Una imagen apropiada es el agua que parece no esforzarse en su acción natural. No está necesariamente quieta, ni tampoco pasiva, pero fluye naturalmente alrededor de los obstáculos y siempre llega a donde está yendo.

Dadas las prisas con las que nos hemos habituado a vivir, esta técnica está desapareciendo como muchas otras sustituidas por la producción constante que no sólo agota la tierra sino que genera productos sin sabor. Lo mismo ocurre en nuestra vida, hay momentos siembra y momentos barbecho y ambos son igualmente necesarios. Si renunciamos a alguno de ellos nuestra vida estará carente de sabor, color y aroma. Será como esos tomates que nos comemos durante todo el año, con una apariencia que llama la atención, perfecta, pero que en el fondo no saben a nada.

***Según la definición del diccionario se denomina "barbecho"  la tierra que no se siembra durante uno o varios ciclos vegetativos con el propósito de recuperar y almacenar materia orgánica y humedad. Durante el tiempo que permanece sin cultivar es sometida a una serie de labores con objeto de mejorar su predisposición al cultivo como arrancar viejas hierbas. 

"Sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos" UCDM. T5.VI.12.1

© Iciar Piera Iglesias







Siempre estuvo en mí


"Si no lo encuentras en ti mismo,
¿dónde lo encontrarás?

- Buda

Hace mucho tiempo, o así me lo parece ahora,
Antes de convertirme en quien soy hoy
Me veía como una pequeña taza vacía
Que ansiaba verse llena hasta el borde.

He buscado las respuestas durante tanto tiempo
En maestros a los que consideré muy superiores a mí
Probándome alas que simplemente no eran mías
Esperando que los vientos vinieran a elevarme.

Me sumergí en los libros, los nuevos y los viejos
Los rituales llegaron y se fueron
Con el tiempo el poder del talismán dejó de interesarme
Y nada de eso parecía celestial

La respuestas está dentro de tí, amigo
La respuesta está dentro de ti
La montaña no puede sostenerla
Los maestros no son sus sueños
La respuesta está dentro de ti

Una mañana, disconforme con el mundo que me había creado
Me miré al espejo, envuelto en lágrimas
Pero de pronto vi que en la cara que se reflejaba
No había rastros de anhelos ni temores

En ese momento vi muy claramente
Toda la sabiduría que había cosechado durante mi vida,
El alumno estaba listo, el maestro estaba allí
De una manera totalmente inesperada.

Nuestras vidas se balancean entre la ignorancia y la felicidad
Con una plegaria, la sabiduría divina nos encontrará
Y, sin embargo, nuestro pecado más grande es el temor a la existencia
Sabiendo que Dios vive dentro de nosotros

Por eso, no necesito las montañas, los libros ni las alas,
Ni necesito que alguien me salve
No, todo lo que necesito es encontrar todas la respuestas dentro de mí
Y obedecerlas con claridad y valentía

La respuesta está dentro de ti, amigo
La respuesta está dentro de ti.

Michael B. Putman y Catherine Wilson

Me encanta este vídeo de una artista que se llama Duhmhara, pura poesía...



PD: Comentaros a todos los que me habéis preguntado por Lourdes, a la que hacía referencia la entrada anterior de este blog, que está mejor. Quiere agradeceros a todos vuestras muestras de cariño que la hicieron llorar de algo, como dice ella, parecido a la felicidad. Yo también quiero agradeceros a todos los que me ayudasteis a llevar adelante este reto, en especial a los que generosamente dejasteis vuestro comentario sin conocerla ni saber nada de su situación. Gracias por demostrar que se puede dar amor de manera incondicional. :)) 







jueves, 7 de junio de 2012

Préstame tu llama...



"Aprendes todo lo que enseñas. Enseña solamente amor, Y aprende que el amor es tuyo y que tú eres amor. UCDM"

Esta entrada del blog es para ti Lourdes, para que recuerdes que nunca caminas sóla. Qué a pesar de que la oscuridad en ocasiones nos aprisiona, dentro de nosotros siempre hay una pequeña llama que nunca se extingue.

No estás sóla y te lo vamos a demostrar...

Si estás leyendo esta entrada hoy te pido tu ayuda. Seguro que en alguna ocasión te habrás sentido solo, triste, quizás tus fuerzas ya no te alcanzaban, no encontrabas sentido al vivir. Puede que en esos momentos tuvieses a alguien a tu lado que te acompañase, te tendiese una mano, te escuchase sin juzgarte, te permitiese sentir lo que estabas sintiendo transmitiéndote su apoyo y cariño, te recordase quien eres. O puede que ese no fuese tu caso y te hubiese gustado tener a ese alguien a tu lado en esos momentos. Si esa ha sido tu experiencia ahora puedes ser tú ese alguien para otra persona. ¡Solo el Amor cura, que gran verdad! Así que os pido vuestro Amor para una persona que no está pasando un buen momento. Si te sientes inspirado, escribe un comentario en esta entrada (en el blog) para que Lourdes pueda leerlos y sentir nuestro cariño. Añade tu pequeña llama a la nuestra para que la luz se expanda y pueda verla. ¡Préstame tu llama! Cuento con vosotros. Gracias, gracias, gracias...

Si te sientes inspirado a ello, comparte esta entrada para que más personas se sumen a este reto. GRACIAS.  ♥♥♥♥♥♥♥

NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
   
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
   
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
  
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
   
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
   
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola,
porque yo te quiero.

Mario Benedetti






lunes, 4 de junio de 2012

Delante del espejo




Delante del espejo reparamos en los pequeños detalles: los cambios en la piel, el cabello que hay que peinar, el cepillo de dientes moviéndose de un lado al otro.

Pocas veces nos miramos a lo más profundo de los ojos. ¿Has probado alguna vez, delante del espejo a olvidar los detalles contados arriba y hacer eso?

Ten por seguro que no verás cuanto hay de hermoso. O cuento de feo. La imagen te contará historias que no conoces sobre la persona que está al otro lado.

¿Y qué es lo más curioso? al cabo de un tiempo terminarás descubriendo que la persona que te devuelve la mirada tiene un misterio, una leyenda que cumplir.

No, no quiero quitarte la experiencia del espejo. Házlo tú mismo y lo descubrirás.

Paulo Coelho.

Te recomiendo este vídeo de la película Angel-A de Lucc Besson donde el protagonista se encuentra con su propio angel de la guarda que le ayuda a llevar a cabo la experiencia del espejo.