lunes, 18 de junio de 2012

Sentir

En el libro de Albert Espinosa, "El mundo amarillo", hay un capítulo que se titula “No existe la palabra dolor”. Dice así: 

“¿Y si las inyecciones no duelen? ¿Y si en realidad reaccionamos al dolor tal como nos enseñan las películas sin percatarnos de si en realidad sentimos dolor? ¿Y si en realidad el dolor no existiese? David, gran pelón, del que poseo el 0,6% de su vida.

Cuando le oí decir que el dolor podía desaparecer simplemente por poner en duda que existiese me pareció una inmensa tontería y cuando me hablaba del umbral del dolor, entonces ya no entendía nada.
Fue aquel día cuando comprendí que dolor es una palabra que no tiene ningún valor práctico; al igual que el miedo. Son palabras que asustan, que provocan dolor y miedo. Pero en realidad, cuando no existe la palabra, no existe la esencia de lo que quieren significar.

Pienso que lo mismo que Albert aplica al dolor podría aplicarse a cualquier palabra y concepto como el miedo, la tristeza y no sólo las palabras que aparentemente llamamos negativas, sino quizás incluso las positivas como alegría, risa, etc.

Es cierto que las palabras están cargadas emocionalmente como fruto de nuestras experiencias vitales, lo que hace que no signifiquen ni provoquen lo mismo en una persona que en otra; como fruto del inconsciente colectivo que no es más que la suma de “varias mentes” y el condicionamiento.

Una simple palabra como “miedo” genera automáticamente una emoción asociada que hemos denominado de esta manera. O alegría, también genera una emoción con la que ha sido cargada durante años.

Cuando sentimos una emoción, que no es más que energía vibrando a una frecuencia determinada, y además le añadimos una palabra que también está cargada emocionalmente, ¿no le estamos añadiendo energía emocional a la que ya teníamos? ¿Nos ayuda entonces el nombrar las emociones al trabajar con ellas?

Al igual que comenta Albert en su libro, y si al sentir una determinada emoción, vibración energética, fuésemos capaces de verla sin nombrarla, es decir sin añadir en la ecuación como él dice un término que la defina y le añada energía emocional a la propia emoción. ¿Qué pasaría con la emoción si simplemente la sintiésemos sin nombrarla? Supongo que esto es lo que les pasa a los niños dado que hasta que no empieza el proceso de acondicionamiento no tienen la capacidad de añadir a la ecuación un factor, el nombre, que desconocen. Quizás en esta situación esté parte de la razón del porqué los niños no suelen apegarse a sus emociones…

Algo que he observado en mí misma y en la gente de mí alrededor o mis clientes es el miedo que le tenemos al sentir. Somos capaces de hacer cualquier cosa para escapar de emociones que no nos gustan o que no nos permitimos experimentar. No nos damos cuenta de que al reprimirlas o esconderlas las seguimos llevando con nosotros y a la vuelta de la esquina volverán a salir a la superficie de nuevo. 

No sólo nos cuesta estar en el sentir de aquellas emociones que denominamos negativas, también nos cuesta estar presentes con aquellas como el amor o la alegría o el reconocimiento. 

Últimamente y a raíz de lo que comento en el principio de la entrada me he dado cuenta que la razón de que nos cueste sentir, es decir estar presente con la emoción, es que al nombrarla automáticamente estamos llamando a la historia asociada a esa emoción. De hecho la emoción sin la historia asociada no es nada, simple humo. Tenemos miedo de sentir porqué nos hemos acostumbrado a "sentir la historia" no la emoción.

Es decir cuando la emoción aparece, le buscamos rápidamente una explicación, una razón de existir, algo que nos valide la emoción sin darnos cuenta que con este simple paso le estamos dando realidad, la estamos atando a nosotros. 

La historia asociada a la emoción nos dice que si nos damos el permiso de estar con ella, de simplemente sentirla totalmente abriéndonos a experimentarla, nos sumiremos en un pozo de dolor o sufrimiento. Pero eso es sólo una historia, un cuento que nos contamos y que como niños pequeños nos seguimos creyendo.

Hoy te propongo que la próxima vez que sientas una emoción del tipo que sea simplemente te digas a ti mismo "Siento", sin adjetivos, sin aditamentos, sin juicio o historia asociada. Como dice el Curso de Milagros, "Nunca estoy disgustado por la razón que creo", así que olvídate de tu lógica o de tu razón que te dicen que tú sabes el porqué de lo que estás experimentando. ¡Eso no es más que la historia que quiere que la sigas alimentando ya que si no lo haces, morirá! Después de decirte internamente "Siento", respira profúndamente y déjate llevar por esa emoción hasta el fondo, sin resistencia. Aunque sea sólo por un minuto, permite que esa energía te llene y te traspase.

Sé que sentir nos da miedo, yo soy la primera que lo he evitado de miles de maneras, pero te aseguro que lo que da miedo no es el sentir, es la historia que asociamos a la emoción que la justifica y la hace real.

Cuando nos permitimos sentir la emoción, sin sentir la historia asociada, nos damos cuenta de que eso a lo que tanto le temíamos no es nada, lo soltamos y nos sentimos libres. Ya no tenemos que seguir cargando con ese lastre.

El otro día uno de mis clientes me regaló una de las sesiones más bonitas que he tenido. Decía que se sentía pequeño, que siempre se comparaba con los demás para salir perdiendo. Evitaba ese sentirse pequeño y realmente había conseguido muchas cosas en su vida para evitar esa sensación. Nadie que le conociese diría que ese era su sentimiento o que tuviese motivos para sentirlo. Se podría decir que es un empresario de éxito. 

Las emociones ciertamente pueden ser un motivador, pero si la raíz está podrida, el árbol no florecerá. Todo lo que había hecho para no sentirse pequeño no había conseguido acallar esa voz. Así que le propuse sentirse pequeño durante cinco minutos, sin resistencia, sin historia, simplemente sentir la emoción. Decirle a ese sentimiento: "Aquí estoy, me rindo". Y empezó la sesión. Yo le observaba como su cuerpo se iba doblando, ciertamente haciéndose pequeño, empezó a esconderse detrás de las manos. En su rostro no había dolor, era como si se volviese niño. Y apareció la vulnerabilidad y le reté a sentirla en ese espacio seguro. Y empezó a llorar, no podía parar de llorar y al mismo tiempo sonreía mientras me decía: Iciar, hay ternura, debajo de ese sentimiento hay ternura. Nunca había experimentado eso hacia mí mismo. Hay ternura, y seguía llorando de alegría.

Cuando nos permitimos sentir y soltamos esa emoción siempre caemos en lo que somos que es amor, ternura, alegría, paz. Ese es para mi el gran regalo del sentir, devolvernos a lo que somos.

© Iciar Piera Iglesias 







lunes, 11 de junio de 2012

Barbecho


"La naturaleza no se apresura. Sin embargo todo se cumple" Lao Tzu

Barbecho, llevo varios días con esta palabreja en mi cabeza dando vueltas. No es una palabra que uno utiliza frecuentemente así que me intriga el porqué de su presencia en mi mente. Ya estoy acostumbrada a esas palabras, sensaciones o ideas que sobrevuelan mi cabeza enredándose en mi pelo y susurrando en mis oídos. Suelo prestarles atención ya que intuyo que vienen de un lugar en calma por eso su sentir es como un susurro, suave, pero persistente.

¿Qué queréis decirme con barbecho? pregunto. Me pregunto y abandono la necesidad de respuesta. No la busco, simplemente descanso en la interrogación. 

Y presto atención...
"Hay momentos de siembra y momentos de barbecho. Ambos son necesarios, ninguno es más valioso que otro. Ambos cumplen su función que aunque diferente en la forma, es la misma en esencia. Los momentos barbecho son momentos para ir hacia adentro, fluir con la vida sin planes, confiar en la sabiduría de tu naturaleza interna y arrancar esa maleza que te impide simplemente ser. Su belleza es diferente de la que vemos en los campos cultivados, en los que se acaba de sembrar o en los que están próximos a la recolección. Y para poder percibir esa belleza tendrás que utilizar una mirada diferente ya que tus ojos te mostrarán un terreno yermo, seco y agrietado. Son momentos para trabajar esa mirada interior, dejar atrás lo aprendido y aprender de nuevo sobre otras bases y con un maestro diferente. Son momentos en los que se pondrá a prueba tu paciencia ya que los ritmos no los marcarás tú, la tierra necesita su tiempo para regenerarse, recuperar su humedad y nutrientes."

Nuestros sueños necesitan de un terreno fértil para prosperar. En un mundo donde se valora tanto la acción, el hacer, el barbecho pone el contrapunto necesario para alcanzar el equilibrio. Me recuerda la "acción sin acción" o "acción sin esfuerzo" del Tao. Una imagen apropiada es el agua que parece no esforzarse en su acción natural. No está necesariamente quieta, ni tampoco pasiva, pero fluye naturalmente alrededor de los obstáculos y siempre llega a donde está yendo.

Dadas las prisas con las que nos hemos habituado a vivir, esta técnica está desapareciendo como muchas otras sustituidas por la producción constante que no sólo agota la tierra sino que genera productos sin sabor. Lo mismo ocurre en nuestra vida, hay momentos siembra y momentos barbecho y ambos son igualmente necesarios. Si renunciamos a alguno de ellos nuestra vida estará carente de sabor, color y aroma. Será como esos tomates que nos comemos durante todo el año, con una apariencia que llama la atención, perfecta, pero que en el fondo no saben a nada.

***Según la definición del diccionario se denomina "barbecho"  la tierra que no se siembra durante uno o varios ciclos vegetativos con el propósito de recuperar y almacenar materia orgánica y humedad. Durante el tiempo que permanece sin cultivar es sometida a una serie de labores con objeto de mejorar su predisposición al cultivo como arrancar viejas hierbas. 

"Sólo la paciencia infinita produce resultados inmediatos" UCDM. T5.VI.12.1

© Iciar Piera Iglesias







Siempre estuvo en mí


"Si no lo encuentras en ti mismo,
¿dónde lo encontrarás?

- Buda

Hace mucho tiempo, o así me lo parece ahora,
Antes de convertirme en quien soy hoy
Me veía como una pequeña taza vacía
Que ansiaba verse llena hasta el borde.

He buscado las respuestas durante tanto tiempo
En maestros a los que consideré muy superiores a mí
Probándome alas que simplemente no eran mías
Esperando que los vientos vinieran a elevarme.

Me sumergí en los libros, los nuevos y los viejos
Los rituales llegaron y se fueron
Con el tiempo el poder del talismán dejó de interesarme
Y nada de eso parecía celestial

La respuestas está dentro de tí, amigo
La respuesta está dentro de ti
La montaña no puede sostenerla
Los maestros no son sus sueños
La respuesta está dentro de ti

Una mañana, disconforme con el mundo que me había creado
Me miré al espejo, envuelto en lágrimas
Pero de pronto vi que en la cara que se reflejaba
No había rastros de anhelos ni temores

En ese momento vi muy claramente
Toda la sabiduría que había cosechado durante mi vida,
El alumno estaba listo, el maestro estaba allí
De una manera totalmente inesperada.

Nuestras vidas se balancean entre la ignorancia y la felicidad
Con una plegaria, la sabiduría divina nos encontrará
Y, sin embargo, nuestro pecado más grande es el temor a la existencia
Sabiendo que Dios vive dentro de nosotros

Por eso, no necesito las montañas, los libros ni las alas,
Ni necesito que alguien me salve
No, todo lo que necesito es encontrar todas la respuestas dentro de mí
Y obedecerlas con claridad y valentía

La respuesta está dentro de ti, amigo
La respuesta está dentro de ti.

Michael B. Putman y Catherine Wilson

Me encanta este vídeo de una artista que se llama Duhmhara, pura poesía...



PD: Comentaros a todos los que me habéis preguntado por Lourdes, a la que hacía referencia la entrada anterior de este blog, que está mejor. Quiere agradeceros a todos vuestras muestras de cariño que la hicieron llorar de algo, como dice ella, parecido a la felicidad. Yo también quiero agradeceros a todos los que me ayudasteis a llevar adelante este reto, en especial a los que generosamente dejasteis vuestro comentario sin conocerla ni saber nada de su situación. Gracias por demostrar que se puede dar amor de manera incondicional. :)) 







jueves, 7 de junio de 2012

Préstame tu llama...



"Aprendes todo lo que enseñas. Enseña solamente amor, Y aprende que el amor es tuyo y que tú eres amor. UCDM"

Esta entrada del blog es para ti Lourdes, para que recuerdes que nunca caminas sóla. Qué a pesar de que la oscuridad en ocasiones nos aprisiona, dentro de nosotros siempre hay una pequeña llama que nunca se extingue.

No estás sóla y te lo vamos a demostrar...

Si estás leyendo esta entrada hoy te pido tu ayuda. Seguro que en alguna ocasión te habrás sentido solo, triste, quizás tus fuerzas ya no te alcanzaban, no encontrabas sentido al vivir. Puede que en esos momentos tuvieses a alguien a tu lado que te acompañase, te tendiese una mano, te escuchase sin juzgarte, te permitiese sentir lo que estabas sintiendo transmitiéndote su apoyo y cariño, te recordase quien eres. O puede que ese no fuese tu caso y te hubiese gustado tener a ese alguien a tu lado en esos momentos. Si esa ha sido tu experiencia ahora puedes ser tú ese alguien para otra persona. ¡Solo el Amor cura, que gran verdad! Así que os pido vuestro Amor para una persona que no está pasando un buen momento. Si te sientes inspirado, escribe un comentario en esta entrada (en el blog) para que Lourdes pueda leerlos y sentir nuestro cariño. Añade tu pequeña llama a la nuestra para que la luz se expanda y pueda verla. ¡Préstame tu llama! Cuento con vosotros. Gracias, gracias, gracias...

Si te sientes inspirado a ello, comparte esta entrada para que más personas se sumen a este reto. GRACIAS.  ♥♥♥♥♥♥♥

NO TE RINDAS

No te rindas, aún estás a tiempo
de alcanzar y comenzar de nuevo,
aceptar tus sombras, enterrar tus miedos,
liberar el lastre, retomar el vuelo.
   
No te rindas que la vida es eso,
continuar el viaje,
perseguir tus sueños,
destrabar el tiempo,
correr los escombros y destapar el cielo.
   
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se esconda y se calle el viento,
aún hay fuego en tu alma,
aún hay vida en tus sueños,
porque la vida es tuya y tuyo también el deseo,
porque lo has querido y porque te quiero.
  
Porque existe el vino y el amor, es cierto,
porque no hay heridas que no cure el tiempo,
abrir las puertas quitar los cerrojos,
abandonar las murallas que te protegieron.
   
Vivir la vida y aceptar el reto,
recuperar la risa, ensayar el canto,
bajar la guardia y extender las manos,
desplegar las alas e intentar de nuevo,
celebrar la vida y retomar los cielos.
   
No te rindas, por favor no cedas,
aunque el frío queme,
aunque el miedo muerda,
aunque el sol se ponga y se calle el viento,
aun hay fuego en tu alma,
aun hay vida en tus sueños,
porque cada día es un comienzo,
porque esta es la hora y el mejor momento,
porque no estás sola,
porque yo te quiero.

Mario Benedetti






lunes, 4 de junio de 2012

Delante del espejo




Delante del espejo reparamos en los pequeños detalles: los cambios en la piel, el cabello que hay que peinar, el cepillo de dientes moviéndose de un lado al otro.

Pocas veces nos miramos a lo más profundo de los ojos. ¿Has probado alguna vez, delante del espejo a olvidar los detalles contados arriba y hacer eso?

Ten por seguro que no verás cuanto hay de hermoso. O cuento de feo. La imagen te contará historias que no conoces sobre la persona que está al otro lado.

¿Y qué es lo más curioso? al cabo de un tiempo terminarás descubriendo que la persona que te devuelve la mirada tiene un misterio, una leyenda que cumplir.

No, no quiero quitarte la experiencia del espejo. Házlo tú mismo y lo descubrirás.

Paulo Coelho.

Te recomiendo este vídeo de la película Angel-A de Lucc Besson donde el protagonista se encuentra con su propio angel de la guarda que le ayuda a llevar a cabo la experiencia del espejo.







jueves, 17 de mayo de 2012

Enamórate de tu vida


"Enseña sólo amor, porque amor es lo que eres" UCDM

Acabo de terminar de ver este vídeo del Congreso del Perdón y no puedo por menos que compartirlo en este espacio. Que sencillo parece todo cuando Sergi nos lo relata con tanto amor y alegría. "Hemos venido aquí para amar todo". Esa es nuestra única función: Expresar el amor que somos.

Ya no necesitamos seguir búscando nuestro propósito en esta vida o tratándo de identificar que le daría sentido. Nuestro propósito es AMAR.

Al ver el vídeo me he emocionado en determinadas partes, me he reído en muchas, he sentido un cosquilleo en otras, he juzgado, he intentado comprender, me he impacientado en algunas. Todo ello no es más que un reflejo de la vida, nuestra vida. Con sus altos y sus bajos, con aquello que me gusta y lo que detesto, con lo que amo y lo que me da miedo, lo que acepto y lo que me gustaría cambiar.

Me he enamorado, si es cierto. Este vídeo me ha ayudado a enamorarme de su vida y en consecuencia de la mía. ¡Los pelos se me ponen de punta todavía! 

¡Qué bonito sería si todos nos enamorásemos de nuestra vida y dejásemos de intentar cambiarla! Si comprendiésemos como dice Sergi que no somos nosotros los que estamos viviendo esta vida sino que es la Vida la que nos está viviendo a nosotros. ¡Y ella sabe!

Fluir con la Vida...

El Amor siempre está presente, la paz también. No necesitas esperar más para dejarte acunar por ellos. Siéntelos, están aquí. Siempre han estado y siempre estarán para ti. El Amor te ama incondicionalmente, no le importa quien tu creas que eres ni lo que hayas hecho o dejado de hacer. ¡Te ama sin condiciones!  ¡Ahora! No dentro de diez minutos. ¡En este instante que lees esto!

Deja de leer y simplemente siéntelo...

Te invito a que veas este vídeo y a que te enamores de tu vida.

¡Gracias por vivir vuestra vida y compartirla conmigo! ¡Os quiero!





PD: La foto es de Carolina Gauxach Jovani y se titula "Ternura".






lunes, 14 de mayo de 2012

Las obras internas


"Al final todo va a acabar bien, y si no acaba bien es que aún no es el final." Película El Exótico Hotel Marigold.

Desde hace mes y medio mi casa está de obras. Todo empezó justo después de la fiesta del Holi que describo en la entrada anterior de este blog. Cuando llegué a casa con la pinta que veis en la foto de esa entrada deseando darme un baño y quitarme toda esa porquería para poder acostarme limpita, no sabía que mis planes iban a ser un poquito diferentes.

El termo del agua caliente se había estropeado, el agua caía por las paredes del baño y como consecuencia de la inundación el techo se había desplomado en la bañera. ¡Y eran las 2 de la mañana de un domingo!

Os ahorraré los detalles ya que quien más quien menos ha tenido alguna avería en casa y conoce el desgaste no solo económico sino emocional y psicológico que supone.

Y cuando la avería parecía que ya tocaba a su fin, empezaron las obras en la fachada de mi edificio. Y, ¡qué casualidad!, empezaron por mi terraza. Así que de buenas a primeras me encontré con obras fuera y dentro, obreros que entraban y salían (ninguno como el del anuncio de Coca-Cola Light, que eso habría sido un detalle), golpes y más golpes, cambio de sesiones, ruido insoportable, polvo y suciedad que una vez había conseguido limpiar ya estaba de nuevo presente, y algún imprevisto adicional como un boquete en la pared del pasillo como consecuencia de las obras en el exterior.

Todo el que alguna vez haya tenido obras en casa sabe de lo que hablo, el caos que las acompaña ya que sabes cuando empiezan pero raramente cuando terminan. El proceso tiene sus propios tiempos que la mayoría de las veces no coinciden con los tuyos. Acaban de empezar y ya quieres que se terminen. Te gustaría que se aceleraran, que todo volviese a ser como antes. Sabes que en el fondo es para bien, que todo al final quedará perfecto, mejor de lo que estaba, que es ridículo luchar contra ellas y que lo mejor que haces es rendirte al proceso y a sus tiempos. Ponerte a remar en la dirección del viento en lugar de ir contra la marea. Todos lo sabemos pero en ocasiones el eco del caos es tan persistente que nos gustaría que alguien nos tocase con su varita mágica para ir al final, obtener el beneficio, sin tener que pasar el proceso. ¡Si alguien conoce la fórmula por favor que la comparta conmigo! ¡Yo no la he encontrado! A fin de cuentas hay que pasarlo.

Al igual que hay momentos en la vida de calma, hay otros momentos de caos. Es cuando nuestro suelo se agita, los cimientos se tambalean, se cuestiona nuestra forma de hacer las cosas hasta ahora. Son periodos de incertidumbre, de miedo, de desconfianza, en ocasiones de profunda tristeza o enfado. Habitualmente los negamos, no queremos aceptar que eso que hasta hace un momento estaba bien, ha dejado de estarlo. Nos enfadamos y gritamos que no debería de haber pasado, no a mí. No en este momento. ¡Pero ha pasado y enfadarte con ello no va a ayudarte!

Estas semanas observaba las obras y veía como la fachada de mi terraza, que hasta ahora había disfrutado, saltaba por los aires a golpe de mazo. Y al golpear veía que eso que creía tan sólido, no lo era tanto. Un simple golpe y se rompía en mil pedazos. Aunque a simple vista parecía que todo estaba bien, no era más que una fachada que escondía una realidad muy diferente. Sin embargo había otras zonas que pese a todo se mantenían en pie. Sus cimientos eran fuertes y todavía servían a su propósito que era sostener la estructura del edificio.

Estos momentos que nos está tocando vivir a todos hablan de esto. Todo lo que tenga una buena base seguirá en pie ya que ni el mazo más potente acabará con ello, sin embargo no pasará lo mismo con lo que pese a su bonita fachada esconda unos cimientos débiles o mal cimentados. 

Cuando el caos llega a tu vida, sea sin previo aviso o iniciado por ti, hay varias cosas que pueden ayudarte:

- Ármate de paciencia. El proceso se va a desarrollar según sus tiempos, no los tuyos. Y aunque pienses que ir más rápido sería lo mejor piensa que si tu vida corriese peligro y estuviese en las manos de alguien. ¿Qué preferirías que fuese rápido o se tomase el tiempo necesario a fin de estar bien? Nos gusta pensar que tenemos el control pero la realidad es que no controlamos nada más allá de nuestra propia actitud ante los eventos que la vida nos pone delante.

- Confía en que como dice Julia Roberts en la película "Come, Reza, Ama", las ruinas son el camino de la transformación. Nada realmente verdadero puede derrumbarse, sólo lo falso, lo ilusorio no aguanta en pie cuando se lo cuestiona o golpea. Tu ser no puede sufrir, pero tu personaje, aquel que crees que eres, si.

- Contrata un buen "maestro" de obras. Recuerda que si escoges el "ego", la parte miedosa de ti, esta situación servirá a su propósito que no es otro que el sufrimiento, el ataque, la negación. Si por el contrario contratas al Espíritu, el amor en ti, lo utilizará para derrumbar todo lo falso y devolverte a la paz que eres. Pídele que entre en tu mente y corrija la causa de esta situación para que la verdad de quien eres pueda salir a la luz. Que te muestre esta situación a través de sus ojos ya que los tuyos no pueden ver más allá del caos en el que te encuentras.

"Te entrego esto para que lo examines y lo juzgues por mí. No dejes que lo vea como un signo de pecado o muerte, ni que lo use para destruir. Enséñame a no hacer de ello un obstáculo para la paz, sino a dejar que Tú lo uses por mí, para facilitar su llegada."  UCDM, T-19.IV.D

- Actúa, ponte en marcha para hacer aquello que sientas que tienes que hacer. Si sigues los tres primeros pasos, te aseguro que este será natural, guiado no por la impaciencia sino por el amor. Habrás vencido la resistencia al cambio y el proceso fluirá de la misma manera que el río sigue su cauce sin necesidad de que lo empujes. Desde este nuevo espacio la acción es inspirada, como ya hablamos en otra entrada de este mismo blog, y no desesperada guiada por el miedo.

Pero todo ello no servirá de nada si antes no aceptas la situación y las emociones que la acompañan. Cuando empezaron las obras pensaba que no era el mejor momento para mi (mis tiempos). En el fondo seguía queriendo ser yo la que controlaba y pensaba que otro momento sería más propicio. Pero la realidad es que las obras ya estaban, el techo del baño ya estaba en el suelo, podía seguir negándolo e imaginando que las cosas deberían ser de otra manera o podía aceptarlo y empezar a trabajar con ello. Todos los "y si..." y "debería..." que te estés diciendo con respecto a tu situación son una forma de negar la evidencia. Pensar que no deberían de haberte dejado, o echado de tu trabajo. Que no deberían de haberte puesto los cuernos, que deberías de tener más trabajo, o tu jefe debería de ser más atento, son las formas que utilizas para esconder el miedo a asumir que eso que temías ya está aquí. Pero recuerda que lo que realmente eres no se puede ver amenazado por nada, sólo lo que crees ser puede serlo.

Como dice Byron Katie, autora de "Amar lo que Es", "únicamente sufrimos cuando creemos un pensamiento que está en desacuerdo con lo que es. Si quieres que la realidad sea diferente de lo que es, podrías intentar enseñarle a ladrar a un gato y obtendrías el mismo resultado. Puedes intentarlo una y otra vez, y al final, el gato te mirará y volverá a decir: "Miau"."

Hoy cuando iba a escribir esta entrada me encontré con un texto sobre el origen de Hawái. La mayoría habremos fantaseado en algún momento con la idea de ir allí de vacaciones. Su vegetación, sus aguas cristalinas hablan de su belleza. Sin embargo el origen de Hawái es volcánico, al igual que otras islas soñadas como Santorini o la Polinesia Francesa. El origen de lo que vemos y admiramos hoy es el resultado del caos, de la explosión volcánica que disparó millones de toneladas de lava fundida desde las profundidades del océano haciendo que rocas inmensas emergiesen a la superficie. Durante siglos la lava fundida siguió derramándose sobre si misma de forma caótica hasta que la isla fue tomando forma. Los vientos y los pájaros fueron derramando semillas que echaron raíces y se elevaron hacia el cielo creando la vegetación que hoy conocemos. Toda esa belleza no habría sido posible sin el caos que la precedió.

© Iciar Piera Iglesias

"El desorden que estás atravesando representa el nacimiento de algo tan majestuoso que ni siquiera puedes comenzar a entender su fuerza y su potencial. La forma de tu vida cambiará tan radicalmente que tendrá muy poco que ver con la desolada isla psicológica en la que vivías. La desorientación y la confusión momentáneas que estás sintiendo no son más que un período de transición dentro de una sinfonía más inmensa que te conducirá del infierno al paraíso." Alan Cohen







miércoles, 9 de mayo de 2012

Deja que la vida te despeine...



Hoy me hicieron llegar este texto y la verdad que me hizo mucha gracia así que decidí compartirlo en este espacio. Espero que lo disfrutéis tanto como yo y la próxima vez que os vea, ¡espero que sea despeinados! 

"Hoy he aprendido que hay que dejar que la vida te despeine, por eso he decidido disfrutar la vida con mayor intensidad... El mundo está loco... Definitivamente loco... Lo rico, engorda. Lo lindo, sale caro. El sol que ilumina tu rostro, arruga. Y lo realmente bueno de esta vida, te despeina...

- Hacer el amor despeina
- Reírte a carcajadas, despeina.
- Viajar, volar, correr, meterte en el mar, despeina.
- Quitarte la ropa, despeina.
- Besar a la persona que amas, despeina.
- Jugar, despeina.
- Cantar hasta que te quedes sin aire, despeina.

Así que cada vez que nos veamos yo voy a estar con el cabello despeinado...

Sin embargo, no tengas duda de que estaré pasando por un momento muy feliz de mi vida.

Es una ley universal: siempre va a estar más despeinada la mujer que elija ir en el primer carrito de la montaña rusa, que la que prefiera no subirse. 

Puede ser que me sienta tentada a ser una mujer impecable, peinada y planchadita por dentro y por fuera. El aviso clasificado de este mundo exige buena presencia: Péinate, ponte, sácate, cómprate, corre, adelgaza, camina derechita, ponte seria...

Y quizás debería seguir las instrucciones pero, ¿cuándo me voy a dar la orden de ser feliz?

Lo único que realmente importa es que al mirarse al espejo, vea a la mujer que soy. Por eso mi recomendación a todas las mujeres: Entrégate, Come rico, besa,  abraza, haz el amor, enamórate, relájate, viaja, salta, levántate temprano, corre, vuela, canta, ponte linda, ponte cómoda, admira el paisaje, disfruta...
 ... y sobretodo deja que la vida te despeine!!!

Lo peor que puede pasarte es que, sonriendo ante el espejo, te tengas que volver a peinar."

Me parece una buena filosofía, disfrutar, reírse, cantar, jugar y dejar que la vida te despeine...

¡Yo lo hago extensible a los hombres también!

La foto hace referencia a la fiesta del Holi, conocida como el Festival de los Colores, que conmemora el inicio de la primavera India. Se celebra entre febrero y marzo con polvos de colores que son lanzados al aire y con los que acabas completamente embadurnado.

Soy una gran amante de la cultura india y de este país así que siempre que hay oportunidad no dejo de disfrutar con su baile, Bollywood, su cocina o sus festivales. En marzo se celebró en Madrid el Holi y aunque al principio me echaba para atrás un poco eso de mancharse al final fue divertídisimo. Disfruté como una enana lanzando polvos de colores y compartiendo la alegría y la celebración con todo tipo de personas que al igual que yo simplemente querían pasar un rato divertido. ¡Qué deciros que no sólo terminé despeinada sino pintada de colores por todos lados! (y cuando digo por todas partes son todas partes). ¡La foto lo certifica! Me pasé dos días encontrando restos en los lugares más inverosímiles... (y hasta aquí puedo leer, je je ).

Os dejo con tres vídeos sobre esta fiesta que espero que os hagan disfrutar...



Este es el vídeo oficial de Holi Madrid 2012:



Y esta es la canción original interpretada por Aishwarya Rai una de las actrices más conocidas de Bollywood:


¡Esto es lo que entiendo por dejar que la vida te despeine! ¡Y pensar que me lo quería perder! Seguro que el año que viene repito. ¿Os animáis?





lunes, 7 de mayo de 2012

La Búsqueda de la Felicidad


"Yo honro ese lugar en ti en donde habita el universo entero, yo honro ese lugar en ti que es un lugar de amor, de verdad, de luz. Y sé que cuando tú estás en ese lugar dentro de ti, y yo estoy en ese lugar dentro de mi, tú y yo somos uno solo".
Namaste (saludo hindú)

He visto que en el corazón de todos los seres humanos con los que he hablado hay un mandato que les lleva a buscar la verdadera felicidad, la verdadera realización. A veces este deseo es más fuerte que el instinto de supervivencia. Como sabéis por propia experiencia, la búsqueda de la felicidad puede seguir muchos caminos, y cuando se trata del camino del instinto puede tomar forma de búsqueda de placer, de comodidad, de seguridad o de una posición destacada dentro del rebaño humano.

Generalmente, cuando hemos alcanzado cierto grado de éxito en términos de placer, comodidad, seguridad y posición, reconocemos que nada de ello satisface este mandato más profundo, esta honda llamada a la verdadera felicidad. Podemos tener momentos de hermosa revelación y, ciertamente, momentos de placer; sin embargo, en general, existe en nosotros siempre un miedo subyacente a no poder encontrar la paz permanente y la verdadera felicidad. O puede suceder también que el miedo a perder la paz y la felicidad por fin alcanzadas haga que nos tensemos y contraigamos al aferrarnos a ellas de forma sistemática. Y es que solemos tender a desconfiar de la posibilidad de alcanzar la paz y la felicidad permanentes.

A veces, en una vida bendecida, surge la llamada a la búsqueda espiritual, la búsqueda de Dios, la búsqueda de la verdad. Reconocemos que lo habitual es "no hacer caso de esa llamada". Pero si le prestamos atención dejamos a un lado nuestra "existencia mundana" y nos orientamos hacia la vida espiritual.

Por desgracia, el condicionamiento que habitualmente dirigió la vida mundana intenta dirigir también la búsqueda espiritual, y entonces se convierte en una búsqueda del placer espiritual, de la comodidad espiritual, del conocimiento espiritual o de la seguridad espiritual. Es probable que antes o después también te sientas desilusionado con esa búsqueda. Es evidente que encuentras placer en ella, que a veces tienes experiencias extáticas. Te encuentras seguro cuando sientes que Dios o la verdad están presentes, y reconfortado cuando te percibes sostenido por esa presencia. Pero mientras no reconozcas que nunca has estado separado de eso, seguirás moviéndote para encontrarlo, para encontrar a Dios, pues crees o esperas que Dios te dé la felicidad. Esta creencia o esperanza se fundamenta en una imagen de Dios muy infantil, en la idea de que Dios es alguna cosa, alguna fuerza, algún lugar que puede ofrecerte placer, comodidad y seguridad eternos.

He descubierto que, en realidad, es imposible encontrar la felicidad. Mientras trates de encontrar la felicidad "en alguna parte" no mirarás en el lugar donde está. Mientras busques para encontrar a Dios en otra parte pasarás por alto la verdad esencial de Dios, que es omnipresencia. Cuando buscas la felicidad en algún otro lugar estás pasando por alto tu verdadera naturaleza, que es felicidad. Te estarás pasando por alto a ti mismo.

Me gustaría invitarte y retarte a que dejes de pasarte por alto a ti mismo, a que te aquietes simple, radical y absolutamente: pon a un lado, al menos momentáneamente, todas tus ideas respecto a Dios, respecto a la verdad, respecto a donde estás. Deja de mirar afuera. Deja de buscar. Simplemente sé. No estoy hablando de estar en un estado de estupor o de entrar en trance, sino de penetrar profundamente en el silencio de tu corazón, donde la omnipresencia puede manifestarse y revelarse como tu verdadera naturaleza. Lo que pido es que te quedes quieto en la pura presencia.No que la crees, ni siquiera que la invites; simplemente que reconozcas lo que siempre está aquí, quien tú siempre eres, el espacio donde Dios siempre está.

En este momento, detén toda búsqueda. Tanto si buscas la paz y la felicidad en una relación, un trabajo mejor o incluso en la paz mundial, detente completamente por un momento. No hay nada equivocado en esos empeños, pero si participas en ellos para conseguir paz o felicidad, estás pasando por alto la base de paz que ya está aquí. Cuando descubres esta base de paz, cualquier iniciativa en la que participes estará informada por tu descubrimiento. Entonces llevarás tus descubrimientos al mundo, a la política, a todas tus relaciones de la manera más natural.

Este descubrimiento tiene infinitas y complejas ramificaciones, pero su esencia es muy simple. Si detienes toda actividad, aunque sólo sea por un instante, aunque sólo sea por una décima de segundo, y simplemente te quedas completamente aquietado, reconocerás la enorme amplitud de tu ser, que ya es feliz y está en paz consigo mismo.

Habitualmente, debido a nuestro condicionamiento, desestimamos de inmediato esta base de paz diciéndonos: "Sí, pero ¿qué pasa con mi vida? Tengo responsabilidades. Tengo que mantenerme ocupado. Lo absoluto no se relaciona con mi mundo, con mi existencia". Estos pensamientos condicionados refuerzan aún más el condicionamiento futuro. Pero si te concedes un momento para reconocer la paz que ya está viva dentro de ti, tendrás la opción de confiar en ella en todas tus empresas, en todas tus relaciones, en todas las circunstancias de tu vida. Eso no quiere decir que tu vida vaya a quedar completamente libre de conflictos, desafíos, dolor o sufrimiento. Significa que reconocerás un santuario donde tu verdad personal está presente, donde la verdad de Dios está presente, independientemente de las circunstancias físicas, emocionales y mentales de tu vida.

Ésta es una invitación a entrar en el núcleo de tu ser.

"La puerta de entrada al santuario está dentro de ti" Rumi

***Texto extraido del libro "Un diamante en tu bolsillo" de Gangaji. Gangaji estará en España en julio de este año ( parece que en Madrid y Barcelona aunque de momento solo encuentro información del evento de Barcelona) dando una conferencia y un retiro de indagación. Puedes ver la información en su página en español: Gangaji

Te recomiendo que veas este vídeo.







Tu Última LLamada para la Inspiración


Esta semana quiero proponeros un vídeo de Wayne Dyer sobre la inspiración. Está basado en su libro "Inspiración. Encuentra tu verdadera esencia" que voy leyendo a ratos. Aunque es un poco largo, son 14 vídeos de unos diez minutos cada uno, merece la pena escucharla.

Espero que lo disfrutéis.

"Para mí, la palabra "inspiración" significa estar en contacto con el espíritu. Cuando estamos unidos al mundo espiritual, estamos inspirados... y estamos inspirados porque hemos retomado la conexión con ese mundo espiritual y somos plenamente conscientes del espíritu que reside en nuestro interior. Estar inspirado es una experiencia dichosa: nos sentimos conectados por completo a nuestra fuente y a nuestro objetivo; nuestras corrientes creativas fluyen y aportamos una energía excepcionalmente poderosa a nuestra vida diaria. No nos juzgamos a nosotros mismos ni a los demás; carecemos de sentido crítico en ese aspecto y no nos molestan los comportamientos y las actitudes que resultan frustrantes en momentos faltos de inspiración. Nuestro corazón se alborota con cada respiración, y somos tolerantes, alegres y cariñosos.

Estar inspirado no se limita necesariamente al trabajo o a las actividades que realizamos de forma cotidiana. Podemos estar inspirados y al mismo tiempo no tener claro cual es nuestra vocación ni que actividades queremos poner en nuestra agenda. La inspiración es el reconocimiento del espíritu que reside en nuestro interior. "


Aquí os dejo los tres primeros vídeos de la serie. Puedes encontrarlos todos en YouTube. Yo prefiero el DVD cuya imagen veis en el inicio de esta entrada.