Mostrando entradas con la etiqueta intuición. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta intuición. Mostrar todas las entradas

jueves, 19 de septiembre de 2013

Si estás esperando una señal...


"Si ese nuevo trabajo o cambio profesional que deseas tan intensamente no ocurre a inmediato, no desesperes, la necesaria confluencia de circunstancias puede tardar algún tiempo en materializarse. No olvides que detrás de cada cosa existe un plan celestial.

Para ti, la construcción de tu nueva vida no ha terminado. Tampoco has tenido suficiente tiempo, desde la última etapa de tu antigua vida para comprender por completo los cambios que estás viviendo actualmente. Este no sería el momento adecuado para hacer cambios significativos en tu vida profesional. En justicia debo decirte que no estás aún preparada, y eso retrasaría tu progreso y tu crecimiento personal, en lugar de propiciarlos.

Confía en que nosotros conocemos los deseos que hay en tu corazón. Estamos trabajando en ti y en tus nuevas circunstancias de la mejor forma posible. Es unos pocos meses estarás en condiciones de comprenderte a ti misma más profundamente y tendrás una conciencia más clara de lo que deberás hacer en tu nueva vida. Hasta que llegue ese momento mantén tu mente abierta y continúa leyendo y aprendiendo sobre aquellos temas que más te interesan. No importa que lo que estudies no sea útil en tu vida presente, si de verdad te interesa la alegría de aprender esas cosas es el mapa que te conducirá hacia tu nueva vida profesional."

Doreen Virtue

Esta semana limpiando libretas me encontré con este mensaje que vino a mi cuando pregunté, ya bastante enfadada, por un cambio profesional: "¿Qué es lo que se supone que tengo que hacer?". En aquel momento la respuesta aunque la sentí como propia no hizo que me sintiese mejor ya que implicaba paciencia y confianza, dos de las cualidades que más se nos suelen resistir en nuestro camino de vida. ¡Por lo menos a mí! 

Seguir la guía del Espíritu no siempre es fácil, implica soltar el control y rendirse a una sabiduría más profunda. Todos sabemos que las cosas suceden a su debido tiempo, pero todos queremos que eso sea ya!!! Al igual que un niño que quiere jugar con las tijeras porque desconoce cuál es el riesgo que entraña, nosotros de la misma forma pataleamos como niños asustados cuando nuestros deseos no se ven satisfechos de inmediato. Y nos sentimos desamparados, tristes y abandonados...

Al leer ahora este texto no puedo dejar de sonreír, asentir con gratitud y reconocer que todo lo que me decían era totalmente cierto. Y agradezco de corazón haber seguido a mi guía a pesar de que no siempre ha sido sencillo transitar por la incertidumbre, el miedo y la inseguridad.  Hoy reconozco que todo ello era necesario y que como bien decían "no estaba preparada". Ahora lo sé. 

La rendición supone una confianza total en el Ser. Cuando decimos "Hágase tu voluntad" la mayoría de la veces no nos damos cuenta de que lo que en realidad estamos diciendo es "Hágase tu voluntad...pero que coincida con la mía" ;)

Hoy he sentido que tenía que compartir este texto. Quizás alguien llegué a él por "casualidad" de la misma forma que yo lo hice. Si es así, solo puedo decirte una cosa: confía...

Os dejo con este vídeo de Rob Bell donde habla de esto mismo. Espero que os guste:


 








miércoles, 17 de abril de 2013

Un sólo problema



"Un problema no puede ser solucionado si tú no sabes qué es. En este mundo cada cual parece tener sus propios problemas especiales. Más todos son el mismo problema y deben reconocerse como uno si se ha de aceptar la única solución que los resuelve a todos.  Un sólo problema, una sola solución." Un Curso de Milagros

Hace un tiempo tuve un sueño muy instructivo que voy a compartir contigo. En esos momentos yo tenía varios frentes abiertos en mi vida, digamos "problemas" o cosas que me preocupaban. Intentaba hacer frente a esos diferentes escenarios pero en el momento en que uno parecía que se encarrilaba, aparecía otro que ocupaba su lugar. No sabía muy bien que era lo prioritario y ciertamente no tenía tiempo ni sabía cómo afrontar todas esas vías abiertas. Eso me sumía en una gran tristeza, falta de impulso y propósito.

En ese sueño me veía intentando hacer girar varias bolas en el aire, al modo de los equilibristas, mientras avanzaba montada en un mono-ciclo. Por más que intentaba mantener el equilibrio, siempre acababa en el suelo. Entonces, aparecía la sensación de frustración que tan bien conocía. En ese momento del sueño oía una voz que desconocía de donde venía que me decía: "Tú te crees que tienes muchos problemas pero sólo tienes uno."

El sueño se repitió durante varios días y siempre cuando aparecía la frustración oía la misma frase: "Tú te crees que tienes muchos problemas pero sólo tienes uno". No veía a nadie en el sueño pero siempre me levantaba con esa frase alta y clara.

Un día el sueño fue un poco diferente. Estaba yo pero había otra persona que se movía con gran agilidad y maestría montada en un mono-ciclo igual que el mío, en perfecto equilibrio mientras lanzaba las bolas al aire y las recogía sin esfuerzo. Parecía que se divertía. En ese momento se volvió hacia mí y escuché la misma voz que había escuchado muchas veces antes: "Tú te crees que tienes muchos problemas, pero sólo tienes uno. Has dejado de escucharte. Te has desconectado de tu "chispa divina", de tu auténtico Ser. Concéntrate en eso y todo lo demás se solucionará. Si quieres yo puedo ayudarte." 


Para mí fue muy significativo. Y desde ese día dejé de tratar de "resolver" mi vida y la de los que me rodean, y me concentré en un sólo aspecto: recuperar esa paz, la conexión con mi esencia, mi espíritu. Y las herramientas que necesitaba empezaron a llegar...

Yo elegí en ese momento creerme lo que me decía esa voz y ahora es tu turno...

Unos días más tarde me encontré este texto que me ayudó a confirmar lo que el sueño me decía: 

"No hay relación más importante que la relación entre tú en tu cuerpo físico, aquí y ahora, y el Alma/Fuente/Dios del que procedes. Si antepones esa relación a todo lo demás, tendrás la estabilidad necesaria para abarcar otras relaciones. Tu relación con tu propio cuerpo, con el dinero, con tus padres, hijos y nietos, compañeros de trabajo, el Estado, el mundo se sintonizarán cuando hayas mimado esta relación fundamental." 

Algo que he aprendido en este proceso y que sigo aprendiendo cada día es a dejarme guiar por mi intuición, no por mi intelecto. Seguir a mi corazón y ser amable conmigo misma y con los demás. Todos y cada uno de los que estamos viviendo esta vida hacemos lo que podemos con las herramientas que tenemos en este momento. ¡Lo hacemos lo mejor que podemos! Si hay algo en tu vida en este momento que se te resiste, piensa que quizás sea la forma que tiene tu guía interna de decirte que ese no es el camino... Confía. 

Cuando tu vida parece que se está yendo a pique, es una invitación de tu guía interna para mirar hacia adentro. Ella sabe que sólo esa conexión puede darte la felicidad que estás buscando y por esa razón te quita todos los apoyos externos, para que de esta forma te unas al único apoyo que puede aportarte dicha, paz, alegría verdadera...
 
Empezar a confiar en nuestra intuición y seguirla sin expectativas. Con la plena confianza de que nuestra guía tiene un plan para nosotros que se irá desplegando a través de las señales. No estamos solos, nunca lo estamos. Siempre estamos siendo "guiados", pero en ocasiones nosotros simplemente dejamos de escuchar-nos y nos dejamos llevar por cantos de sirenas basados en el miedo que nos alejan de nuestra verdadera naturaleza que es amor, dar y expresar amor, empezando por nosotros mismos.

Así que si en estos momentos tu vida parece estar yéndose a pique, darte cuenta de que sólo tienes un problema puede ayudarte al igual que en su momento me pasó a mí. 







miércoles, 3 de abril de 2013

Tienes miedo



Tú quieres, pero tienes miedo.
Por un lado quieres, por el otro, tienes miedo.
Tienes miedo del riesgo, tienes miedo del chapuzón rumbo a lo desconocido.
¿Qué debes hacer entonces?
Primero de todo:
Entender por qué lo quieres. Por qué tienes necesidad de que este deseo se concretice. ¿Es porque quieres ser aceptado? ¿Es para sentirte más seguro? ¿Es para ser más feliz? ¿Para hacer desaparecer esa insatisfacción?
Piensa: no hay nada que venga de afuera que te pueda traer felicidad plena.
El secreto es: siempre que desees hacer algo porque te sientes mal, encuentra la manera de sentirte bien. Encuentra la manera de sentirte mejor. 
Medita, haz terapia, ven aquí arriba, llora, haz cualquier cosa para sentirte bien internamente.
Después...después de que estés mejor, de que te sientas equilibrado y feliz, piensa: ¿Aún quiero avanzar con esta cuestión?
En ese momento ya has escogido.
Si la respuesta es negativa es porque lo que tú querías era una acción de afuera para mejorar internamente. Está claro que no iba a funcionar, pues estabas huyendo, no ibas a ir al fondo de la cuestión.
Al obligarte a sentirte bien con la meditación, con la interiorización, con lo que sea, estás validando uno de los más altos preceptos del Cielo.
Todo se cura de adentro a afuera, del interior al exterior, y no al contrario.
Si la respuesta es "no", te libraste de una acción estéril que no te iba a servir para nada más que para hacerte perder el tiempo.
Pero si la respuesta es "si", si, a pesar de estar ya bien, aún deseas avanzar, ahí la cosa cambia. 
Se trata de una intuición. Se trata de algo que se corresponde con tu energía original.
Puedes avanzar, pues por más difícil que sea el recorrido, nunca te alejará de tu camino original, por el contrario, participará en el enriquecimiento de tu vida interior.

Jesús, "El Libro de la Luz"






jueves, 7 de febrero de 2013

De dentro hacia afuera


Entendí que la verdadera felicidad y gozo sólo podría encontrarlos amándome a mí misma, entrando en mi interior, siguiendo mi corazón y haciendo aquello que me diera alegría. Descubrí que cuando mi vida parece no tener dirección y me siento perdida lo que realmente significa es que he perdido mi sentido de Ser Yo Misma. No estoy conectada con Quien Realmente Soy y con lo que vine a Ser aquí. Esta ha sido la tendencia cuando dejo de escuchar a mi propia voz interna y entrego mi poder a fuentes externas.

Anteriormente, cuando me sentía perdida, uno de las primeras cosas que hacía era buscar afuera las respuestas. Buscaba en libros, profesores y gurús con la esperanza que ellos me proveyeran la siempre elusiva solución.

Encontré que tener un punto de vista de "dentro hacia afuera" significa ser capaz de confiar completamente en mi guía interna. Es como si lo que yo siento, tiene un impacto en mi universo entero.

Si las cosas parecen retadoras, en lugar de tratar de cambiarlas físicamente empecé a examinarlas con mi mundo interno. Si estoy estresada, ansiosa, infeliz o algo similar, voy adentro de mi misma y tiendo a ser eso, primero. Me siento conmigo misma, camino en la naturaleza o escucho música hasta que logro centrarme en dónde me siento en calma y sosegada. Me doy cuenta que cuando hago eso, mi mundo externo también cambia y muchos de los obstáculos simplemente desaparecen sin que realmente haga nada.

Si me tomo el tiempo para buscar mi centro, sin importar lo que la gente a mi alrededor piense, muchos de los primeros bloqueos y tropiezos desaparecen una vez que soy consciente de mi conexión con el Todo, sintiéndome en calma y feliz. Recibo mucha claridad durante estas sesiones y simplemente, al estar centrada, muchos de los retos dejan de existir. 

Cuando vivimos completamente desde la mente durante un largo periodo, perdemos contacto con el ser infinito y luego empezamos a sentirnos perdidos. Esto pasa cuando estamos dedicados a hacer todo el tiempo, en lugar de ser. Lo segundo significa vivir desde el alma y en un estado de permitir. Permitirnos ser quienes somos, sin juicios. Ser no quiere decir que no hagamos nada. Es sólo que nuestros actos se derivan de seguir nuestras emociones y sentimientos, estando presentes en el ahora. Hacer por otro lado está enfocado en el futuro, con la mente creando una serie de tareas que nos tiene de aquí para allá con el fin de lograr un resultado en particular, sin contar para nada con nuestro estado emocional presente.

He descubierto que para determinar si mis acciones vienen del "hacer" o del "ser", sólo necesito mirar a la emoción detrás de las decisiones que tomo a diario. ¿Es miedo o es pasión? Si todo lo que hago cada día es dirigido por la pasión y el entusiasmo por la vida, entonces estoy "siendo", pero si mis actos son el resultado del miedo, entonces estoy "haciendo".

Anita Moorjani, "Muero por ser yo"






lunes, 10 de diciembre de 2012

Inspiración



La palabra "inspiración" significa "recibir el aliento". Cuando pedimos inspiración permitimos que esa parte sabia que somos tome el control de nuestra vida. Permitimos que la energía del universo fluya a través de nosotros y nos convertimos en un canal para lo divino.

"Cuando estás inspirado por algún gran propósito, inspirado por algún proyecto extraordinario, todos tus pensamientos rompen sus ataduras.

Tu mente trasciende limitaciones, tu consciencia se expande en todas direcciones y te encuentras a ti mismo en un nuevo, gran y maravilloso mundo.

Fuerzas, facultades y talentos adormecidos se despiertan y te descubres a ti mismo como una gran persona, mucho más allá de lo que jamás hubieras soñado ser."

Patanjali

No nos engañemos, no sabemos nada. No podemos saberlo ya que nuestra parte consciente solo puede procesar una parte muy pequeña de lo que existe. Dejemos de intentar resolverlo todo solos. Pidamos inspiración. Dejemos que nuestro Espíritu hable a través de nosotros y nos muestre el camino, la opción, la solución que más nos ayude en este momento de nuestra vida.
 
Simplemente tenemos que ser conscientes de unos pasos:
 
1. Cambia la conciencia sobre ti mismo. Reconoce que tú "yo pequeño" no sabe pero que hay una parte de ti, tu "Yo Grande" que sí que sabe. Como decía el maestro Yoda: "Seres luminosos somos, no este pedazo de cuero tosco".

2. Pide "inspiración". La inspiración puede ser una idea para un nuevo artículo, algo que pueda ayudar a un cliente durante una sesión, la solución de algo que me preocupa, el ver una situación desde una nueva perspectiva. Lo que sea. Como dice un Curso de Milagros, no existe tamaño para los milagros. Recuerda que esa parte de nosotros está deseando prestarnos su ayuda.

3. Confía en que la repuesta vendrá, puede que no de la forma que esperabas así que ¡suelta las expectativas!

4. Ríndete, esta parte es la que nos suele costar más. Deja de preocuparte, tu emoción solo puede interferir en que la respuesta te llegue. Imagínate que estas esperando una llamada urgente, algo que tienes muchas ganas de recibir y al mismo tiempo sigues hablando por teléfono. Esa persona no se podrá poner en contacto contigo hasta que no cuelgues el teléfono. Así que cuando pidas inspiración, deja de "comunicar". Cuelga el teléfono mental. No eres tú el que tiene que buscar la solución, si lo haces seguirás interfiriendo mentalmente.  

5. Ten paciencia. Vuelve a confiar en que la respuesta llegará en el momento perfecto.

6. Abre tus antenas. La respuesta a lo que pides puede llegar a través de diferentes medios. Puede ser algo que leas, algo que escuches, alguna idea que aparece en tu cabeza, un sentimiento, un impulso para hacer algo. Hay multiples forma en que tu maestro interior, ese "Yo Grande", puede hacerte llegar el mensaje. Puede utilizar a algún familiar, o a algún extraño con el que te cruces. Simplemente hay que mantenerse atento a esos pequeños guiños. La mayor parte de las veces cuando creemos que no estamos recibiendo una respuesta es porque no tenemos la suficiente paciencia, esperamos que aparezca de una determinada forma o no estamos lo suficientemente atentos y se nos escapan.

7. Sigue la señal. Llevar una vida inspirada no siempre implica que tu vida será happy, happy. Tu maestro interior en ocasiones te empujará a salir de tu zona de confort, confrontar esos miedos, jugar a lo grande. Puedes seguir engañándote y confiando en tu miedo, o puedes dar un paso al frente y seguir a tu corazón. Eso sólo depende de ti. En ocasiones cuando pedimos inspiración, en el fondo lo que estamos pidiendo es un atajo. Sabemos lo que tendríamos que hacer pero no nos atrevemos y buscamos a ver si hay alguna otra alternativa. La diferencia es este caso no está en que no sabemos que hacer, sino en que no hacemos lo que sabemos que tenemos que hacer. Si este es tu caso, respira hondo y da el primer paso. No estás sólo en esta aventura. Como dice el Curso de Milagros: "Si supieras quien camina a tu lado por la senda que has escogido, sería imposible que pudieses experimentar miedo".

Hace unos meses un amigo se estaba planteando la duda de si quedarse en Madrid o irse. Iba en el metro con la idea en la cabeza y de repetente levantó la vista. En ese momento reparó en un cartel en el que antes no se había fijado. Se trataba de un texto de un libro que estaba en la pared de enfrente. ¿Sabéis cual era el título de ese texto? ADIOS MADRID. Guiño

Como decíamos en otra entrada, la ayuda siempre está aquí.






jueves, 26 de octubre de 2006

La vida no es una lucha



Siempre me he preguntado que lleva a algunas personas a vivir la vida como una lucha mientras que otras simplemente la disfrutan. Yo no creo que la vida sea una lucha. A través de mi experiencia he observado que la idea de lucha surge cuando nos aferramos a personas o circunstancias que no nos convienen. Cuando no somos capaces de dar carpetazo, cerrar un ciclo y seguir adelante. Cuando permanecemos en trabajos que odiamos o en los que no crecemos, relaciones que nos impiden evolucionar y ser nosotros mismos, cuidades que no nos gustan, etc. En general cuando no escuchamos a nuestra intuición que nos susurra que es tiempo de cerrar esa puerta y hacer espacio para nuevas y mejores experiencias.

Intenta hacer memoria y recuerda todas las veces en que hayas ido contra ti mismo, cuando no has seguido los dictados de tu intuición. Haz una lista de esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Ahora, rememora todas la veces que has seguido tu intuición. Haz una lista de todas las que te sea posible recordad y anota como te sentiste en esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Para finalizar anota en una lista todas las cosas que harías si confiaras por completo en tu intuición. ¿Qué te están diciendo tus sentimientos más viscerales que hagas? Aprender a confiar en tu intuición es aprender a permanecer en el presente. ¿Qué harías justo ahora?

Si ahora mismo estás en una lucha analiza tu situación y hazte estas preguntas: ¿Qué decisiones estás evitando tomar? ¿A qué te aferras? ¿Qué es lo que necesitas cambiar en tu vida para que avance de manera fluida? ¿Qué te dice tu intuición que no estás queriendo escuchar?