martes, 13 de marzo de 2012

Aura-Soma: Tú eres los colores que eliges


“Tu eres los colores que eliges y estos reflejan las necesidades de tu Ser”. Vicky Wall

Hace unos años entré en contacto con esta técnica de manera fortuita, y hace cosa de un mes más o menos volvió a mí de la misma manera. Cuando la conocí por primera vez me llamaron mucho la atención sus colores, ya que esta técnica consta de más de cien botellas de aceites esenciales con dos elementos cromáticos diferentes cada una de ellas.  Un auténtico regalo para la vista y un placer para los sentidos en cuanto desenroscas el tapón y te dejas seducir por sus aromas.

Pero no se trata simplemente de un aspecto placentero o sensual. Aura-Soma es mucho más como pude darme cuenta cuando hice una lectura con una terapeuta certificada. 

La lectura consiste en observar todas las botellas y luego ir escogiendo aquella que más te llaman la atención de manera intuitiva hasta un total de cuatro botellas. Como dice Vicky Wall, la creadora de esta técnica y ciega en el momento de su descubrimiento, "la elección que una persona hace de los colores y la prioridad que da a unos respecto a otros, dice mucho sobre ella. Quizás incluso todo lo que de verdad importa."

Los frascos proporcionan información acerca del sentido y la finalidad de la vida. Revelan nuestros problemas más importantes, lo que hemos aprendido hasta ahora gracias a ellos y lo que todavía podemos aprender. Y finalmente nos hablan acerca de cómo proseguirá - con bastante probabilidad - nuestro viaje, en lo que se refiere a su dimensión espiritual, mental, emocional y física.

Pero, ¿qué es exactamente Aura-Soma?

La palabra "Aura" define el campo electromagnético que rodea a cada ser humano y que algunas personas sensitivas pueden ver. La palabra procede del latín y significa hálito, emanación, resplandor.

"Soma" es la palabra griega para el cuerpo. Pero al mismo tiempo es una palabra que procede del sánscrito y hace referencia a un bebedizo que transporta al alma a un estado de éxtasis divino. 

Dentro de la página web de Aura-Soma España podemos encontrar la siguiente definición: "Como sistema no intrusivo, auto-selectivo, Aura-Soma es un apoyo hacia la auto-comprensión y la ampliación de la consciencia. La palabra Aura significa “luz”, y Soma en griego “cuerpo”, en Arameo, “ser”, en  Sánscrito “energías vivas”. Se puede decir que nos hace conscientes de las energías vivas de la luz de nuestro Ser, para poder construir y proteger nuestro cuerpo de luz. Esta conexión, se expresa principalmente a través del color."

Historia de Aura-Soma

Aura-Soma nació en 1984 y su creadora fue Vicky Wall farmacéutica inglesa. Vicky, practicante de podología, farmacéutica y herborista, tenía entonces 66 años y estaba "clínicamente" ciega. En una serie de visiones meditativas recurrentes - Vicky recibió el mismo mensaje repetidamente - le dijeron "Ve y divide las aguas, Hija Mía". No sabía lo que estaba haciendo cuando fue impulsada a ir a su pequeño laboratorio y formular una mezcla compuesta por diferentes capas y colores de ingredientes naturales.

“La mayor guía está en nuestro interior”. Vicky Wall.

¡"Equilibrium" nació aquella misma noche! Vicky dijo después que, "otras manos habían guiado las suyas", porque ella no podía "ver" las bellas joyas que había creado espontáneamente e inspiradamente, ni sabía para que servían.

Los Equilibrium son el corazón del sistema Aura-Soma. Una mezcla de ingredientes naturales: aceites esenciales, minerales, extráctos de plantas y color contenidos en dos fracciones separadas, una con base acuosa y una base oleosa que flota sobre la anterior.  Las fracciones pueden ser del mismo color o tener dos colores diferentes.

El trabajo con los frascos del Balance (Equilibrium)

¿Cómo puede darse cuenta cada persona de cuáles son los aceites de Aura-Soma más adecuados para ella? ¿Qué aceites pueden ayudarla a resolver, en su caso, problemas muy personales?


La forma de actuar más aconsejable es acudir a una lectura con un Consultor o Practicante titulado. Con él elegiremos cuatro botellas de las más de cien que existen, y así podremos comenzar nuestro viaje de auto-descubrimiento a través del color.

Una forma de elegir las botellas es imaginarte que te han mandado a una isla desierta en la que vas a pasar un tiempo y adonde sólo puedes llevarte un único frasco de "Balance" para que te hiciera compañía. ¿Cual elegirías? 

Apartas ese primer frasco y repites el mismo proceso hasta un total de cuatro veces. Después de eso habrás elegido tus cuatro frascos favoritos:
  1. El primer frasco te muestra tu misión en la vida. El objetivo con el cual te has encarnado esta vez.
  2. El segundo frasco te muestra las mayores dificultades que tienes y el mayor don que has recibido de la fuerza creativa, y al mismo tiempo el don que puedes hacer a esa fuerza creativa.
  3. El tercer frasco contiene información acerca de los progresos que has hecho en tu camino, hasta este momento.
  4. El cuarto frasco le informa sobre las posibles perspectivas de futuro.
Te recomiendo que si esta técnica te llama la atención busques un consultor en tu zona que pueda hacerte una lectura. ¡Es increíble la información que pueden facilitarte simplemente a partir de tus cuatro frascos! En la página web de Aura-Soma España podrás ver una lista de terapeutas por provincias. Si estás en Madrid te recomiendo a Maria Luisa Algarrada Cabanillas o a Pablo Martín Bearne.

Para una aproximación a esta técnica, en esta página web podréis hacer una lectura on-line gratuita (free reading). La página te permite escoger los cuatro frascos que más te llamen la atención confiando en tu intuición y luego leer la explicación de cada uno de ellos. Tiene bastante información pero sólo en inglés. Para los que no sabéis inglés podéis igualmente escoger vuestras cuatro botellas en la misma página web y luego con los números ir a este enlace donde podrás consultar la información correspondiente a cada una de las botellas elegidas a través de su número. Esta opción aporta mucha menos información pero es la desventaja de no haber aprendido inglés. :(

El otro día releyendo los libros (hay dos publicados en castellano) para escribir esta entrada me encontré con otro método basado en la numerología. Para ello lo que tienes que hacer es sumar todos los números de tu fecha de nacimiento  de tal modo que el resultado forme un número de dos cifras. En mi caso, por ejemplo, mi fecha de nacimiento es el 13 del 2 de 1968 así que reduciéndolo a dos dígitos (1 + 3 + 2+ 1 + 9 + 6 + 8 = 30) mi número sería 30. Este sería mi frasco desde el punto de vista de la numerología. Si quisiera encontrar por ejemplo el frasco que se adecúa más a este año 2012 lo que haría sería sumar el día y el mes de mi nacimiento al año actual (1 + 3 + 2 + 2 + 0 + 1 + 2 = 11). El frasco número 11 sería por lo tanto el "frasco del año" para el 2012. Luego en este enlace podría buscar la información para esos dos números el 30 y el 11.

Por supuesto esto sirve como primera aproximación y es divertido pero no sustituye a una lectura con un profesional de Aura-Soma. Si algo de lo escrito te llama la atención te recomiendo que te hagas una lectura porque te facilitarán mucha más información sobre tu proceso actual, tus dones y tus retos.

¡Espero que os haya gustado esta técnica!






lunes, 12 de marzo de 2012

Mi punto de vista...


Esta entrada viene como respuesta a un comentario que se planteaba en el último artículo titulado "NoMiedo: Atrévete!".


Hola Icíar.

Pienso que no hay que ensalzar el hecho de enfrentarse al miedo. Eso lleva fácilmente a sentirnos culpables y cobardes cuando no es así. A veces el hecho de enfrentarte al miedo no te aporta nada. Simplemente lo pasas mal. No se puede garantizar que siempre merece la pena atreverse, y la tolerancia o nivel de consciencia de la persona frente al miedo es algo que hay que respetar.

Gracias.

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Gracias Alberto por compartir tu punto de vista. Esta entrada fue escrita hace tres años (los lectores fieles a este blog ya se habrán dado cuenta de que no es nueva) pero esta semana "misteriosamente" se activó como entrada nueva al añadir una funcionalidad nueva al blog. No lo vi hasta el día siguiente y no le di demasiada importancia. Luego al ver tu comentario volví a leerla y recordé la situación y el momento que inspiró lo escrito y una sonrisa apareció de nuevo. Luego volví a ver el vídeo y me emocionó lo mismo que la primera vez que lo vi. Gracias por ser el "impulso" para estos dos momentos...

Creo que siempre que elegimos el "no miedo" estamos eligiendo en favor de nuestro Ser, ya que él es paz y amor y no miedo. Siempre que una situación nos despierta una emoción, del tipo que sea, nos está dando la oportunidad de elegir con que maestro queremos verla. Si la vemos con el "ego", el causante de esa emoción, puede que reaccionemos y entonces pensemos que es esa persona, esa situación o eso que he leído lo que está provocando que yo me sienta culpable cuando no se trata más que de nuestro ego jugando al despiste y haciéndonos mirar fuera donde no está la solución. Otra de las estrategias del “ego” es negar lo que estamos sintiendo ya que es doloroso para nosotros y hacer como que no pasa nada o pintarlo de un color más bonito para rebajar el impacto. Entonces evitamos situaciones o personas porque pensamos erróneamente que eso es lo que nos hace sentir mal. El “ego” o nuestro “yo pequeño” como yo lo llamo, siempre va a querer evitar que “sientas” la emoción y para ello utilizará uno de estas dos estrategias, la proyección (ver entrada de "la sombra me persigue") o la negación.

Nuestro Ser o el “Yo grande” como yo lo llamo, no siente miedo ya que su naturaleza es paz y por lo tanto sabe que no te va a pasar nada por sentir esa emoción. Es como cuando un niño (“yo pequeño”) tiene pesadillas por la noche y su padre (“Yo grande”) le tranquiliza porque sabe que sólo son sombras o ilusiones que no tienen poder sobre él. Cuando elegimos como maestro a Nuestro Ser simplemente reconocemos la emoción y luego pedimos su ayuda para que corrija realmente la causa de esa proyección que siempre está en nuestra mente (ver entrada de Ho’oponopono el apartado de causa y efecto). Desde ahí luego hacemos lo que nos sintamos inspirados a hacer. Si elegimos como maestro al Espíritu, esa situación se convierte en una oportunidad para elegir el “no miedo” y de esta forma acercarnos a nuestra naturaleza de paz. Creo que siempre que elegimos el “no miedo” hay una consecuencia aunque no siempre aparezca bajo la forma que esperamos y por eso tengamos la sensación que de no nos aporta nada.

En ocasiones elegiremos a favor del “no miedo” y en otras a favor del “miedo”, si es así se nos dará una nueva oportunidad de elegir ya que el miedo seguirá ahí y volverá a salir a la superficie una y otra vez hasta que decidamos mirarlo de frente. Nuestro Ser no está preocupado porque sabe que en algún momento le elegiremos a El como “guía”. Nuestro Ser lo único que nos pide es “elígeme a mí”. Si me eliges a mi te darás cuenta mirando a ese miedo que el mismo no existe y dejarás de sufrir. Sólo te plantea una pregunta, ¿hasta cuando quieres seguir sufriendo? Y esperará pacientemente a que estés preparado para elegirle como compañero de viaje.

No podemos elegir las situaciones que vamos a vivir (si esto no fuera cierto ninguno de nosotros habría elegido algunas de las experiencias que le ha tocado vivir), no podemos elegir lo que otro va a decir o a hacer, pero si podemos elegir con que maestro queremos ver esa situación. Uno nos aportará paz, el otro sufrimiento.

He elegido muchas veces a favor del miedo y todavía en ocasiones me cuesta escoger como maestro al Espíritu, pero mi experiencia me dice que siempre que he elegido el miedo como compañero de viaje he acabado sufriendo. Por supuesto esto es simplemente mi punto de vista y lo que puedo decirte Alberto es que elijas a favor de tu Espíritu. Que lo elijas como tu guía y el corregirá con cariño todo aquello que aparenta ser dificultad y te ayudará a volver a tu verdadera esencia que es paz.

Como dice Rumi, “tu tarea no es buscar el amor, sino tan sólo buscar y encontrar todas la barreras internas que has creado contra él.”

Un abrazo






jueves, 8 de marzo de 2012

NoMiedo: Atrévete!

Hoy reivindico el NoMiedo como dice Pilar Jericó en su libro del mismo título. El actuar a pesar del miedo, de la inseguridad. No esperar a no tener miedo para hacer las cosas sino hacerlas a pesar de tener miedo. Convertir al miedo en nuestro aliado, sentirlo al lado y aún así hacer aquello que queremos hacer. Atrevernos a brillar, a ser nosotros mismos, atrevernos a soñar. Retarnos, arriesgarnos. Aprovechar las oportunidades cuando llegan, subirnos al tren de la vida.

Hoy he hecho algo que me cuesta y me siento feliz. No he escuchado a mi vocecita saboteadora metiéndome miedo o si la he escuchado no la he prestado atención. Hoy he decidido elegir por mi misma. Hoy me siento más libre. Incluso me he pegado un baile después!

El miedo nos paraliza, nos bloquea, nos impide ser nosotros mismos. Cuando nos dejamos llevar por él perdemos oportunidades, nos perdemos a nosotros mismos. Cuando nos creemos lo que nos dice abandonamos nuestros sueños. Pero siempre podemos elegir, siempre podemos preguntarnos quien quiero ser yo hoy, quien quiero ser al hacer eso que me cuesta. Yo hoy elijo ser una persona con confianza, una persona libre. ¿Y tú? ¿Quien eliges ser hoy?

Este video nos habla de como el miedo nos paraliza y de como vencerlo. Aunque está aplicado a las mujeres sirve para cualquiera.


"No es valiente quien no tiene miedo, sino quien sabe conquistarlo" Nelson Mandela



viernes, 2 de marzo de 2012

Tú y tu historia


Imagina que al nacer sabes que vas a ser un maestro, o una maestra, que eres sumamente poderoso, que posees unos dones inmensos y que lo único que necesitas para poder entregar tus dones al mundo es tu deseo. Imagina que llegas a este mundo con el corazón lleno del poder sanador del amor y que lo único que quieres es entregar ese amor a los que te rodean. Imagina que tienes una habilidad innata para crear y que tienes todo lo que deseas y todo lo que necesitas. ¿Es posible que en algún momento dado en tu vida hayas sabido que no había nadie como tú en el mundo? ¿Y que en cada fibra de tu ser supieras que no sólo poseías la luz del mundo, sino que además eras la luz del mundo? ¿Es posible que en algún momento supieras quién eras a un nivel muy profundo y que te regocijaras en tus dones? Ahora, tómate unos minutos y fíjate si puedes recordar algún momento en el que supieras la verdad sobre quién eres realmente.

Entonces, ocurrió algo. Tu mundo cambió. Algo, o alguien, arrojó una sombra sobre tu luz. A partir de ese momento, temiste que tú y tu preciado don ya no ibais a estar a salvo en el mundo. Sentiste que si no ocultabas tu don sagrado podrían maltratarlo, dañarlo y quitártelo. En lo más profundo de ti, sabías que este don era un niño (o una niña) precioso e inocente que deberías proteger. Entonces hiciste lo que cualquier buen padre o madre: ocultaste tu magnificencia muy dentro de ti para que nadie pudiera descubrirla jamás, para que nadie pudiera hacerle daño o quitártela. Luego, con la creatividad de un niño, la disimulaste. Creaste una actuación, una persona, un drama, una historia para que nadie sospechase jamás que eras el guardián de tanta luz. Fuiste muy listo - brillante, en realidad - al ocultar tu secreto. No sólo convenciste a los demás de que no eras eso, sino que también te convenciste a ti mismo, y lo hiciste porque estabas siendo un buen padre del don que tenías. Era tu secreto, tu secreto profundo y oscuro, que solamente tú conocías. Fuiste tan creativo que manifestaste exactamente lo opuesto a aquello que en realidad eres, para poder protegerte de las personas que pudieran sentirse molestas o furiosas por tus dones innatos.

Pero cuando llevabas días, meses y años ocultando tu valioso tesoro, empezaste a creerte tu historia. Te convertiste en el personaje que habías creado para proteger tu secreto. En ese momento olvidaste que tú habías enterrado tu valioso don. No sólo olvidaste donde lo habías ocultado, sino que además olvidaste que lo habías ocultado. Tu luz, tu amor, tu grandeza y tu belleza se perdieron dentro de tu historia. Olvidaste que tenías un secreto.

A partir de ese momento te sentiste perdido, sólo, separado y asustado. Súbitamente, tomaste conciencia de que te faltaba algo, y así era. El dolor de haberte separado de tu tesoro fue como haber perdido a tu mejor amigo. Dentro de ti, anhelas regresar a tu verdadero Yo, de modo que empezaste a buscar fuera de ti algo que llenara ese vacío y que hiciera que te sintieras mejor. Buscaste en las relaciones, en otras personas, en tus logros y recompensas, intentando encontrar aquello que te faltaba. Buscaste en tu cuerpo y en tu cuenta bancaria, intentando recuperar ese sentimiento. Quizás tú, al igual que yo, te sintieras impulsado por unos sentimientos de falta de valía que estaban en un lugar tan profundo que te pasaste la mayor parte de tu vida buscando frenéticamente algo que te hiciera sentir completo. Pero buscaras donde buscaras, acababas sintiéndote vacío.

Extracto del libro, El Secreto de la Sombra, de Debbie Ford.

En otra entrada de este blog compartimos la película "El Efecto de la Sombra" que merece la pena ver.






lunes, 20 de febrero de 2012

Cuentos del blog


"Los cuentos me han ayudado a calmar mi hambre y mi sed. Son siempre mitades que nos transporta la tradición oral. Las otras mitades habitan en nuestra alma. Al unirse cada cuento con su interpretación, experimentamos una pequeña saciedad" Alejandro Jodorowsky

Después de la última entrada del blog he pensado que sería interesante poner un enlace a todos los cuentos que he ido compartiendo en este espacio. Para acceder a ellos solo tienes que pulsar encima de cada título: 






















PD: La imagen de la cabecera es del cuento "Princesas" una maravilla de ilustraciones de Rebecca Daumetrer
 





Cuentame un cuento...


"Nos hacemos mayores, pero no cambiamos. Nos volvemos más refinados, pero en el fondo seguimos siendo como cuando éramos pequeños, criaturas que esperan ansiosamente que les cuenten otra historia, y la siguiente, y otra más" Paul Auster, escritor.

Siempre me han gustado los cuentos, desde pequeña. Creo que a la mayoría de nosotros nos encantan las historias. Hemos crecido con ellas y algunas todavía permanecen en nuestra memoria a pesar de los años transcurridos. 

Hace poco menos de un mes y como consecuencia de una de esas asociaciones que guardamos en nuestra mente me acordé de una poesía de Rubén Darío que me encantaba. Me la sabía de memoria y a día de hoy todavía podría recitarla de carrerilla. Siempre que me acuerdo de ella me viene una sonrisa a la cara. Supongo que en el fondo yo quería ser como esa Margarita del poema, una princesa intrépida que vivía en un país exótico donde los elefantes eran algo habitual, que fue en busca de su estrella...

La semana pasada fue mi cumpleaños, 44 años, y esa niña a la que le encantaban los relatos y los cuentos de hadas todavía está aquí a mi lado. Es ella la que hoy quiere regalarme, y regalaros, un pedacito de su esencia.


A MARGARITA DEBAYLE

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencia sutil de azahar;
yo siento
en el alma una alondra cantar:
tu acento.
Margarita, te voy a contar un cuento.

Éste era un rey que tenía
un palacio de diamantes,
una tienda hecha del día
y un rebaño de elefantes,
un kiosko de malaquita,
un gran manto de tisú,
y una gentil princesita,
tan bonita,
Margarita,
tan bonita como tú.

Una tarde la princesa
vió una estrella aparecer;
la princesa era traviesa
y la quiso ir a coger.

La quería para hacerla
decorar un prendedor,
con un verso y una perla,
y una pluma y una flor.

Las princesas primorosas
se parecen mucho a ti:
cortan lirios, cortan rosas,
cortan astros. Son así.

Pues se fue la niña bella,
bajo el cielo y sobre el mar,
a cortar la blanca estrella 
que la hacia suspirar.

Y siguió camino arriba,
por la luna y más allá;
más lo malo es que ella iba 
sin permiso de papá.

Cuando estuvo ya de vuelta
de los parques del Señor,
se miraba toda envuelta
en un dulce resplandor.

Y el rey dijo: "¿Qué te has hecho?
Te he buscado y no te hallé;
y ¿qué llevas en el pecho,
que encendido se te ve?"

La princesa no mentía.
Y así, dijo la verdad:
"Fui a cortar la estrella mía
a la azul inmensidad."

Y el rey clama: "¿No te he dicho
que el azul no hay que tocar?
¡Qué locura! ¡Qué capricho!
El Señor se va a enojar."

Y dice ella: "No hubo intento;
yo me fui no sé por qué;
por las olas y en el viento
fui la estrella y la corté."

Y el papá dice enojado:
"Un castigo has de tener:
vuelve al cielo, y lo robado
vas ahora a devolver."

La princesa se entristece
por su dulce flor de luz,
cuando entonces aparece
sonriendo el Buen Jesús.

Y así dice: "En mis campiñas
esa rosa le ofrecí:
son mis flores de las niñas
que al soñar piensan en mí."

Viste el rey ropas brillantes,
y luego hace desfilar
cuatrocientos elefantes
a la orilla de la mar.

La princesita está bella,
pues ya tiene el prendedor
en que lucen, con la estrella,
verso, perla, pluma y flor.

Margarita, está linda la mar,
y el viento
lleva esencial sutil de azahar:
tu aliento.

Ya que lejos de mí vas a estar,
guarda, niña, un gentil pensamiento
al que un día te quiso contar
un cuento.

Rubén Darío

Hace unos años esta fantástica poesía fue llevada al cine a través del siguiente corto. ¡Merece la pena verlo!







miércoles, 15 de febrero de 2012

Amor Sin Condiciones




Has aprendido el amor condicionado de personas cuyo amor por ti ya estaba condicionado por su propia culpa y temor. Estos han sido tus modelos. No tienes por qué estar avergonzado de eso. Basta con que lo tengas en cuenta, con que lo admitas como un hecho.

Desde que eras un bebé fuiste condicionado a valorarte a ti mismo únicamente cuando la gente respondía positivamente a ti. Aprendiste a establecer tu autoestima externamente. Ese error fundamental se ha ido perpetuando a lo largo de tu vida.

La experiencia de tus padres no fue diferente de la tuya. Todos vosotros necesitáis sanar las mismas heridas. Todas las transgresiones/violaciones tienen que ser traídas a la conciencia para poder liberar las emociones vinculadas con ellas. Así es como todos los seres heridos pasan del amor condicional a la experiencia del amor sin condiciones.

En el proceso de curación aprendes a darte a ti mismo el amor incondicional que jamás recibiste de tus padres biológicos. Y en ese proceso «renaces», y vuelves a tener como padres no a otras figuras de autoridad, sino a la Fuente del Amor dentro de ti mismo.

Cuando aprendes a dar amor a la persona herida que tienes dentro, comienzas a invertir la creencia de que la autoestima tiene que estar basada en la respuesta de los demás hacia ti. Lentamente re-aprendes a valorarte tal como eres, aquí y ahora, sin condiciones. Nadie más puede hacerlo por ti. Los demás pueden ayudarte y animarte, pero nadie puede enseñarte a amarte a ti mismo. Ésta es una función de cada alma individual.

Cada alma viene a la experiencia física con la intención de abordar estos temas de la autoestima. Sin embargo, desde un periodo muy temprano de su estancia aquí, su capacidad natural para amar e incluir a otros en su experiencia queda condicionada.

Es esencial invertir estos condicionamientos. Si el alma deja el mundo físico creyendo que es víctima de su experiencia aquí, será atraído de nuevo a este lugar para des-aprender esa creencia. Sin embargo, si el alma despierta a la verdad de que su valía no depende de nada ni de nadie externo a su mente o experiencia, se establecerá en la Fuente del Amor y despertará del sueño de abuso.

Despertar del abuso significa rechazar la ilusión de que no eres digno de ser amado tal como eres. Demuestras amor dándotelo a ti mismo incondicionalmente. Y al hacerlo, atraes a tu vida a otros que son capaces de amarte sin condiciones.


El intento de encontrar amor fuera de ti mismo siempre fracasa, porque no puedes recibir de otro algo que no te has dado a ti mismo. Cuando te niegas a dar amor, atraes a tu vida a otros que están haciendo lo mismo. La experiencia de amor incondicional empieza en tu corazón, no en el de otra persona. No condiciones tu capacidad de amarte a ti mismo a la capacidad de amarte que tengan otros. No pongas tu fe en los condicionamientos que rodean al amor o en la forma en que se presenta. Pues los condicionamientos no son permanentes y están sujetos a las vicisitudes de la vida cotidiana.

El verdadero amor no cambia. Existe independientemente de la forma en la que se exprese. La Fuente de este Amor eterno, omnipresente e informe, está dentro de ti. Es allí donde debes poner tu fe, pues este amor es lo más seguro que llegarás a conocer. Y una vez que esté firmemente establecido en tu corazón, no tendrás que buscar la felicidad fuera de ti mismo.

La gente vendrá y se irá de tu vida. Algunos te tratarán bien. Otros no te tratarán nada amablemente. Aceptarás el amor que hay allí y verás la carencia de amor tal como es: un grito de alguien que está padeciendo y pide ayuda. Alentarás a otros a encontrar la Fuente del Amor dentro de ellos, tal como tú lo hiciste, sabiendo a ciencia cierta que tú no puedes arreglar sus pequeños problemas. La tragedia de sus vidas sólo puede ser abordada por su voluntad de mirar dentro de sus propios corazones y de sus propias mentes.

Quien ama sin condiciones no pone límites a su libertad o a la libertad de otro. No intenta retener el amor, ya que intentar retenerlo es perderlo. El amor es un don que tiene que ser dado constantemente, tal como demande cada situación. Y el dador siempre sabe cuándo y a quién debe ser dado este regalo.

No hay nada complicado en el acto amoroso. Sólo se torna complicado cuando se empieza a retener el amor, y, entonces, lo que se ofrece deja de ser amor.

El que se ama a sí mismo no tiene miedo de estar solo, porque estar solo es una oportunidad para amarse y aceptarse a sí mismo aún más profundamente. Si su amante le rechaza, ¿se siente indigno? ¿Siente lástima de sí mismo y se retira del mundo, o se enfrasca ciegamente en la búsqueda de un sustituto? No. Simplemente continúa respirando y extendiendo su amor con cada paso que da.

Quien se ama incondicionalmente no ama gradualmente ni imponiendo obligaciones. No busca alguien especial a quien amar. Ama a todo aquel que está ante él. Ninguna persona es más digna o indigna de su amor que otra. Éste es el tipo de amor que está naciendo ahora en ti, hermano y hermana míos. Éste es el tipo de amor que te ofrezco y que te pido que extiendas a otros.

Es muy claro. No puedes malinterpretar lo que te estoy diciendo. El amor sólo puede existir entre iguales. El amor sólo puede existir entre seres que han aprendido a amarse y a valorarse internamente.

El amor no toma rehenes. No regatea. No cede ante el miedo. De hecho, donde el amor está presente no pueden existir el temor ni su miríada de condicionamientos.



Paul Ferrini (Amor Sin Condiciones) 

PD: La foto fue tomada desde la ventana de mi casa hace unos meses.






lunes, 13 de febrero de 2012

El Silencio del Corazón






El silencio es la esencia del corazón. No puedes estar en el corazón a menos que te perdones a ti mismo y perdones a los demás. No puedes estar en tu corazón si te sientes preocupado o enfadado. No puedes estar en el corazón si tu respiración es superficial o forzada.

Cuando la respiración es superficial, el pensamiento es superficial. Si quieres vivir una vida espiritual, pon conciencia en tu respiración. Sé consciente de las ocasiones en las que inspiras superficialmente y lleva conciencia a tus pensamientos. Verás que tu mente está parloteando. Ninguno de esos pensamientos tiene profundidad ni significado. Si te relajas y respiras profundo, esos pensamientos se alejarán volando como pájaros sorprendidos. Y entonces estarás en el corazón. Cuando tu respiración es forzada, el pensamiento está siendo impulsado por el miedo y la ansiedad. Tus estados mentales tienen su raíz en el pasado o en el futuro. Es posible que te enfoques en lo que hacen otros y en cómo te puedes adaptar a ellos o protegerte de sus acciones. Estás construyendo una fortaleza de pensamientos alrededor de tu corazón. Toma una respiración profunda y relájate. Ahora toma otra. Respira y vuelve al corazón. Respira y vuelve a tu Ser esencial.

A menos que retornes al corazón, no podrás mirar con compasión. Y quien no mira con compasión no ve con precisión. Todo lo que percibe es un montaje, una exageración que sólo alimenta su aburrimiento o su ansiedad. 

La respiración es clave para vivir una vida espiritual cuando estás encarnado en un cuerpo físico. Cuando el cuerpo muere, la respiración lo abandona. ¿Adónde va? La mayoría de vosotros creéis que el cuerpo genera la respiración. En realidad, ocurre al revés. Es la respiración la que produce el cuerpo. Cuando la respiración se va, el cuerpo deja de funcionar. Se desintegra en la nada porque, sin el aliento del Espíritu, el cuerpo no es nada.

Si quieres vivir una vida espiritual, respira lenta y profundamente. Lleva el aire a lo profundo de tu abdomen y suéltalo completamente. Cuanto más aire lleves a tu cuerpo, más ligero te sentirás y más fácil te será cumplir tus responsabilidades. Quien respira profundo no se siente atemorizado ni abrumado por lo que la vida le presenta, porque dispone de energía para afrontar todas las circunstancias. Solo quien respira superficial e irregularmente se siente sin energía y se deja intimidar por los retos de la vida. A menos que respires profundo y en calma, no podrás estar en tu corazón. Si no sabes de qué estoy hablando, deja a un lado este artículo y empieza a respirar hacia el abdomen, contando hasta cinco en la inspiración y volviendo a contar hasta cinco en la espiración. Respira así durante cinco minutos, extendiendo progresivamente la cuenta hasta siete, ocho o nueve. No fuerces. Sólo expándete gradualmente, en la medida que lo permitan tus pulmones.

Ahora estás en tu corazón. Date cuenta de que estás relajado y, sin embargo, muy alerta. Tu conciencia se extiende a todas las células de tu cuerpo. Te sientes contento de estar donde estás. En este momento habitas plenamente tu cuerpo. Sientes energía y calidez. Te sientes seguro. Tus pensamientos se han ralentizado. Ya no te enfocas en los “debería” y en los “qué pasaría si” de tu vida. La tensión y la ansiedad están ausentes. El pasado y el futuro están recesivos en tu conciencia. Tu pensamiento es digno y está centrado. Puedes observar tus pensamientos porque hay menos y están más distanciados. Ahora lleva tu conciencia hacia tu corazón mientras continúas respirando delicada y profundamente hacia tu abdomen.

viernes, 10 de febrero de 2012

La Ciudad de los Pozos


Aquella ciudad no estaba habitada por personas, como todas las demás ciudades del planeta. 

Aquella ciudad estaba habitada por pozos. Pozos vivientes... pero pozos al fin. 

Los pozos se diferenciaban entre sí, no sólo por el lugar en el que estaban excavados sino también por el brocal (la abertura que los conectaba con el exterior). 

Había pozos pudientes y ostentosos con brocales de mármol y de metales preciosos; pozos humildes de ladrillo y madera y algunos otros más pobres, con simples agujeros pelados que se abrían en la tierra. 

La comunicación entre los habitantes de la ciudad era de brocal a brocal y las noticias corrían rápidamente, de punta a punta del poblado. 

Un día llegó a la ciudad una "moda" que seguramente había nacido en algún pueblito humano. 

La nueva idea señalaba que todo ser viviente que se preciara, debería cuidar mucho más lo interior que lo exterior. Lo importante no era lo superficial sino el contenido. 

Así fue cómo los pozos empezaron a llenarse de cosas. Algunos se llenaban de joyas, monedas de oro y piedras preciosas. Otros, más prácticos, se llenaron de electrodomésticos y aparatos mecánicos. Algunos más, optaron por el arte, y fueron llenándose de pinturas, pianos de cola y sofisticadas esculturas posmodernas. Finalmente los intelectuales se llenaron de libros, de manifiestos ideológicos y de revistas especializadas. 

Pasó el tiempo. 

La mayoría de los pozos se llenaron a tal punto que ya no pudieron incorporar nada más. 

Los pozos no eran todos iguales, así que, si bien algunos se conformaron, hubo otros que pensaron que debían hacer algo para seguir metiendo cosas en su interior... 

Uno de ellos fue el primero. En lugar de apretar el contenido, se le ocurrió aumentar su capacidad ensanchándose. 

No pasó mucho tiempo antes de que la idea fuera imitada, todos los pozos utilizaban gran parte de sus energías en ensancharse para poder hacer más espacio en su interior. Un pozo, pequeño y alejado del centro de la ciudad, empezó a ver a sus camaradas que se ensanchaban desmedidamente. Él pensó que si seguían hinchándose de aquella manera, pronto se confundirían los bordes de los distintos pozos y cada uno perdería su identidad... 

Quizá a partir de esta idea se le ocurrió que otra manera de aumentar su capacidad era crecer, pero no a lo ancho sino hacia lo profundo. Hacerse más hondo en lugar de más ancho. Pronto se dio cuenta que todo lo que tenía dentro de él le imposibilitaba la tarea de profundizar. Si quería ser más profundo debía vaciarse de todo contenido... 

Al principio tuvo miedo al vacío, pero luego, cuando vio que no había otra posibilidad, lo hizo. 

Vacío de posesiones, el pozo empezó a volverse profundo, mientras los demás se apoderaban de las cosas de las que él se había deshecho... 

Un día, algo sorprendió al pozo que crecía hacia adentro. Dentro, muy adentro y muy en el fondo...¡encontró agua! Nunca antes otro pozo había encontrado agua.

El pozo superó su sorpresa y empezó a jugar con el agua del fondo, humedeciendo sus paredes, salpicando sus bordes y por último sacando el agua hacia fuera. 

La ciudad nunca había sido regada más que por la lluvia, que de hecho era bastante escasa. Así que la tierra alrededor del pozo, revitalizada por el agua, empezó a despertar. 

Las semillas de sus entrañas brotaron en forma de hierba, de tréboles, de flores y de tronquitos endebles que se convirtieron en árboles después... 

La vida explotó en colores alrededor del alejado pozo, al que empezaron a llamar "El Vergel". 

Todos le preguntaban cómo había conseguido el milagro. 

- No es ningún milagro - contestaba el Vergel - Hay que buscar en el interior, hacia lo profundo... 

Muchos quisieron seguir el ejemplo del Vergel, pero desestimaron la idea cuando se dieron cuenta de que para ir más profundo debían vaciarse. Siguieron ensanchándose cada vez más para llenarse de más y más cosas... 

En la otra punta de la ciudad, otro pozo, decidió correr también el riesgo de vaciarse... 

Y también empezó a profundizar... 
Y también llegó al agua... 
Y también salpicó hacia fuera creando un segundo oasis verde en el pueblo... 

- ¿Que harás cuando se termine el agua? - le preguntaban. 
- No sé lo que pasará - contestaba - Pero, por ahora, cuánto más agua saco, más agua hay. 

Pasaron unos meses antes del gran descubrimiento. 

Un día, casi por casualidad, los dos pozos se dieron cuenta de que el agua que habían encontrado en el fondo de sí mismos era la misma... 

Que el mismo río subterráneo que pasaba por uno inundaba la profundidad del otro. 

Se dieron cuenta de que se abría para ellos una nueva vida. 

No sólo podían comunicarse, de brocal a brocal, superficialmente, como todos los demás, sino que la búsqueda les había deparado un nuevo y secreto punto de contacto.

Habían descubierto la comunicación profunda que sólo consiguen aquellos que tienen el coraje de vaciarse de contenidos y buscar en lo profundo de su ser lo que tienen para dar...

Jorge Bucay

PD: La foto es del parque natural de Lençóis Maranhenses en Brasil.





jueves, 2 de febrero de 2012

El día de la marmota



¿Has tenido alguna vez la sensación de que todos los días son iguales, de que el tiempo avanza pero todo alrededor sigue igual? ¿Has tenido la sensación de no avance, de que los problemas se repiten día tras día en un ciclo sin final?

Hace unos días hablaba con una amiga de esta sensación y al hilo de ella nos acordamos de la película "Atrapado en el Tiempo" protagonizada por Bill Murray. Si no has visto la película te resumo el argumento:

Bill Murray es un comentarista del tiempo que es enviado a cubrir un evento, "el Día de la Marmota, que se celebra cada 2 de febrero en un pueblo de Pensilvania.

El personaje que interpreta es una persona egocéntrica, en busca de su propia satisfacción e indiferente a las necesidades de los demás. Phil, que así se llama el comentarista se acuesta el día 2 de febrero para darse cuenta al volver a levantarse que se ha quedado atrapado en un nudo del tiempo y que el mismo día se repite una y otra vez, aunque nadie más parece darse cuenta de ese detalle excepto él.

Al principio Phil se aprovecha de esta situación y se divierte jugando con ventaja al conocer y saber de antemano con quien se va a encontrar y que le va a decir. Consigue información para poder manipular y sacar su propio beneficio. Pero la situación empieza a convertirse en una pesadilla cuando observa que puede satisfacer esos deseos momentáneos de forma inmediata. Empieza a aburrirse de la situación. Ya nada le satisface y lo único que quiere es que ese día se termine cuanto antes. Incluso intenta suicidarse, pero desgraciadamente vuelve a levantarse el mismo día en el mismo pueblo.

Al final y después de un gran sufrimiento, ya que no sabe que más puede hacer para salir de ese bucle sin fin, decide que puesto que no puede cambiar el mundo va a cambiarse a si mismo. Comienza a cambiar su mentalidad y empieza a realizar buenas acciones y a ayudar a las personas con las que se encuentra una y otra vez. Aprovecha la ventaja de la información que tiene no en su propio beneficio sino para solucionar los problemas de los demás. Comienza a ver la situación como una oportunidad de dar y aportar a los demás. Y observa que su estado de ánimo cambia, se siente mejor al compartir con todo el pueblo ganándose de esta forma el corazón de sus habitantes, así como de sus compañeros de trabajo.

Y su pesadilla se termina. Tras poner fin a un ciclo sin fin se levanta un nuevo día al lado de su alma gemela.

Esta semana y como consecuencia de la lectura de un libro que guarda relación con "El Curso de Milagros" esta película ha vuelto a mi cabeza de nuevo. En ese libro "La Desaparición del Universo" se explica de manera muy sencilla y amena como cuando nos dejamos guiar por nuestro "ego" (la parte de nuestra mente que vive en el pasado y se proyecta en el futuro) cuya raíz es el miedo y la culpabilidad, nuestro camino se repite en un ciclo sin fin de rencarnaciones. Alejados de aquello que Realmente Somos, tendremos momentos buenos y malos, experimentaremos el amor pero también el conflicto. Es normal ya que la base de operaciones del ego es un Universo Dual, el reino de los opuestos. 

Dentro de esa dualidad habrá momentos que desde nuestra perspectiva limitada nos parecerán agradables, incluso emocionantes, para luego dar lugar a otros que no lo serán tanto. Y por más que nos propongamos evitar estas situaciones no será posible dado que la dualidad significa precisamente eso.
Incluso en los momentos "aparentemente buenos" seguiremos anhelando algo más, el vacío seguirá presente porque estamos intentando llenarlo con algo que no es "real". No hay que olvidarse que el objetivo del "ego" es "busca y no halles". Y de esta manera nos enfrascaremos en una huida hacia adelante en pos de una ilusión que no puede aportarnos la Paz que somos.

Sólo cuando empezamos a cambiar la mente, el origen y la causa de todas la proyecciones que vemos y denominamos "mundo", y hacemos el cambio no del pesimismo al optimismo. Tanto el pesimismo (ver todo negro) como el optimismo (ver todo rosa) tienen el mismo origen, el pensamiento de que el mundo de ahí afuera es el responsable de como me siento por lo tanto voy a cambiarlo o a pintarlo de otro color a ver si cuela... El cambio es de la mente "errada", el "ego" a la mente "santa", el Espíritu. Cuando invitamos a que el Espíritu sane nuestra mente y nuestras percepciones, estaremos dispuestos a ver la Verdad de lo que esa situación o este mundo esconde. Y cuando nuestra mente esté llena del Espíritu conseguiremos, al igual que Phil, romper esta "maldición" y DESPERTAR a un NUEVO DIA. Como en el libro de "La desaparición del Universo" comenta, saldremos del ciclo de las rencarnaciones porque ya habremos vuelto a CASA.



PD: Para más fotos sobre este autor aquí tenéis su página web: El niño de las luces