jueves, 18 de mayo de 2006

Lo que nos pasa y lo que hacemos con lo que nos pasa


Todos tenemos una historia personal. Y damos significado a cada uno de esos momentos. Después elegimos si sentirnos bien o mal en relación al significado que hayamos dado a esa experiencia. Lo que la mayoría de la gente desconoce es que pueden elegir el significado que le dan a todas sus circunstancias.

Por ejemplo, hace unos años tuve una enfermedad de la que tuve que ser operada. En ese momento me sentía muy desgraciada en mi trabajo y con mi vida en general. Viví esa experiencia como una victima, ¿por qué me pasaba eso a mí? Yo no me lo merecía. Más tarde en mi vida cambié el significado de esa experiencia. Decidí que vivir esa situación de dolor me había ayudado a ver mi vida en perspectiva, mis prioridades cambiaron y eso me dio el valor para abandonar mi anterior trabajo y empezar a despertar del sueño en el que había estado viviendo durante toda mi vida. Creo que no hubiese sido capaz de hacer lo que hice si no hubiese pasado por esa experiencia dolorosa.

Todos estamos añadiendo significado a los eventos que nos pasan, entonces ¿porqué no escoger un significado que nos de poder en lugar de causarnos angustia y dolor?

La vida no nos debe nada. Ninguna circunstancia es buena o mala, simplemente es. Somos nosotros los que las dotamos de significado. Si esto no fuera cierto todos viviríamos las situaciones de la misma forma, y no es así.
No estoy hablando de ignorar el problema o pretender que no existe. Si por ejemplo te han echado del trabajo, pues te han echado del trabajo. Es absurdo mentir acerca de eso y tratar de inventarse un cuento para no admitirlo. Pero es tu pensamiento acerca de ello – “que te echen del trabajo es malo”, “soy un mal trabajador”, “no me merezco esto después de los años que he dedicado a esta empresa” – el que determina como experimentas la situación de “estar sin trabajo”; son tus palabras acerca de ello – “no tengo trabajo”, “a mis años no voy a encontrar trabajo", “que voy a hacer ahora” – las que dictaminan cuanto tiempo seguirás estando sin trabajo; son tus actos en relación a esa situación – compadeciéndote, encerrándote en ti mismo o en tu casa, dejándote abatir – los que a la larga crean tu realidad.

Recuerdo que en la primera entrevista que concedió Joan Manuel Serrat cuando confirmó que tenía cancer de vejiga dijo: “Anímicamente me encuentro bien, lo tengo asumido. Lo importante no es lo que te ocurre, sino como te enfrentas a ello”. Lo importante no es lo que te pasa, sino lo que haces con lo que te pasa. El significado que le das a esa experiencia.

Si ahora mismo hay algo que te preocupa, que te causa dolor
pregúntate:

- ¿Qué significa para mí esa situación?
- ¿Qué me digo a mi mismo acerca de esa situación?
- ¿Qué hago en relación con esa situación?
- ¿De qué otra forma podrías ver esta situación ahora mismo? Si estuvieras en tu mejor momento, ¿qué significado le darías a esa experiencia?
Y recuerda, todas las circunstancias son transitorias. Nada se mantiene igual, nada permanece estático. 






2 comentarios:

LUZ MARINA dijo...

Hola:

Escribo desde Coilombia. Muy claro y certero tu comentario, todo essta determinado por la forma como leemos no que nos pasa. Te invito a mi blog para que iniciemos una interesante discusion.

www.lmhoyosd.blogspot.com

Saludo cordial,

Luz Marina

Anónimo dijo...

solo decir que me gustaaa vivirenlaluz.blogspot.com.es