domingo, 19 de octubre de 2008

Crear espacio para lo nuevo...



Este fin de semana lo he "consagrado", entre otras cosas, a hacer una limpieza en profundidad de mi casa (ropa, papeles, revistas, etc.). Utilizo el término consagrar porque este proceso que realizo dos veces al año, en otoño y primavera, se ha convertido para mi en todo un ritual.

Tengo una tendencia increíble a acumular así que la tarea se vislumbraba ardua y la pereza me tentaba a posponerlo. Conozco esa sensación y no me iba a dejar vencer tan fácilmente. Así que me organicé para ir por partes y me programé descansos para darme algún premio. ¡Que poco nos premiamos!

Al igual que en la vida, durante este ritual es importante celebrar lo que vas haciendo en lugar de centrarte en lo que todavía te queda por hacer.

Aunque empecé con la pereza como compañera de faena, esta fue desapareciendo a medida que avanzaba y me iba sintiendo cada vez mejor. La pereza fue dejando paso a un sentimiento de libertad y claridad. Como si existiese una estrecha relación entre mis emociones y mi entorno. ¡Y claro que existe!

Por eso digo que para mi es un ritual. No se limita sólo al hecho mecánico de limpiar mi entorno o tirar cosas que ya no utilizo, es una metáfora de ir desprendiéndome de lo viejo (física, emocional y espiritualmente) y crear el espacio para que lleguen cosas nuevas. ¡Y por experiencia llegan!

Lilian Too, una de las mayores expertas en Feng Shui, lo expresa así:

"La acumulación de objetos (físicos, mentales y espirituales) es el principal culpable del deterioro de los espacios y las personas. Los trastos nos acechan como un monstruo invisible, arrastrándose silenciosamente por nuestras casas y consumiendo su energía.

Debemos limpiar la energía añeja creada por la suciedad que se acumula en nuestras casas, en nuestras actitudes y en nuestro corazón. Este proceso de limpieza nos dejará como nuevos. Al ponerlo en práctica, nos liberamos de las energías negativas, dejando a un lado las actitudes anticuadas y creando espacio para que entre nueva energía."

Si quieres conocer más sobre esta técnica milenaria del Feng Shui y como aplicarla a tu vida, te recomiendo el blog de Maru Canales.  A partir de ahora uno de mis blog recomendados.

Bibliografía Feng Shui: "168 trucos de Feng Shui", Lilian Too. "Feng Shui inteligente para el hogar", Lilian Too.

FENG SHUI en la empresa
Maru Canales
Grupo Editorial CEAC

5 comentarios:

Concha Barbero de Dompablo dijo...

No puede ser, Itziar... hablando de las coincidencias que tenemos, este fin de semana he hecho exactamente lo mismo que tú. No ha sido sólo una limpieza de objetos y ropa sin más, sino con una intención clara: abrir espacios nuevos y realizar un ejercicio hacia la prosperidad. Antes guardaba mucho "por si acaso", con ese sentimiento de escasez que nos van creando los miedos. Ahora estoy tratando siempre de volver a ser lo que fui cuando nací: próspera y merecedora de tanto bueno como hay en el universo.

Me he visto tirando un jersey con "pelotillas" :-) mientras me decía: "Esto no, mujer".

Y en esto no hay nada de materialismo, sino de espiritualidad.

Otro abrazo

Concha Barbero de Dompablo dijo...

Perdona, hija, que te he llamado Itziar, como mi amiga Vasca, en lugar de Iciar.

Besos

Iciar Piera Iglesias dijo...

Hola Concha, no te preocupes me gusta Itziar pero siempre he utilizado Iciar y lo siento más mio.

Si que es una "coincidencia" que hayamos hecho esta limpieza las dos el mismo fin de semana.

Estoy contigo en que no es simplemente tirar objetos sino que va mucho más allá.

Me ha gustado tu blog. Gracias por compartirlo. :-)

Un abrazo de nuevo
Iciar

Almazhen dijo...

Eso me recuerda una de las historias breves que podemos encontrar en "Maktub" (1994) Paulo Coelho y que define muy bien todo esto que dices;

En ciertas tradiciones mágicas, los discípulos dedican un día al año o un fin de semana, si fuese necesario, a entrar en contacto con los objetos de la casa. Tocan cada cosa y preguntan en voz alta:

- ¿Realmente necesito esto?

Cogen los libros de la estantería:

- ¿Volveré a leer este libro algún día?

Miran los recuerdos que guardaron:

- ¿Aún considero importante el momento que este objeto me hace recordar?

Abren todos los armarios:

- ¿Cuánto tiempo hace que tengo esto y no lo he usado? ¿Lo voy a necesitar?

Dice el maestro: Las cosas tienen energía propia. Cuando no se utilizan, acaban por transformarse en agua estancada dentro de casa, un buen lugar para mosquitos y podredumbre.

Es preciso estar atento, dejar que la energía fluya libremente.

Saludos.

Iciar Piera Iglesias dijo...

Hola Almazhen, gracias por compartir conmigo esta historia de Paulo Coelho. En el fondo eso es lo que he estado haciendo durante estos fines de semana, dejar que la energía fluya libremente.

Un saludo
Iciar