lunes, 2 de agosto de 2010

Dramas de Control (I)


Si has leído el libro de las Nueve Revelaciones estarás familiarizado con el término de "dramas de control". Para todos aquellos que no lo hayan leído aún os lo recomiendo como lectura de este verano. En esta entrada intentaré explicar qué son los "dramas de control" y como funcionan en las interacciones con los demás.

La Cuarta Revelación nos dice que los seres humanos competimos por la energía. Lo hacemos de manera inconsciente en nuestros encuentros. Si observamos nuestras interacciones y las de los demás, podemos tomar conciencia de esta competencia y empezar a entender el origen del conflicto humano. Al ser más conscientes también nos damos cuenta de que la energía que conseguimos de esta manera no dura mucho. Enseguida se agota y tenemos que ir a por más en un círculo del que solo conseguimos salir cuando identificamos el drama en el que estamos involucrados. La verdadera energía surge de nosotros, de nuestra conexión con la Fuente Universal (puedes darle el nombre con el que más cómodo te sientas). No necesitamos obtenerla de otra persona.

Este intercambio de energía se está produciendo constantemente pero en la mayoría de las ocasiones no somos conscientes hasta que esta baja o aumenta perceptiblemente.

¿Qué son los "dramas de control"?

Los "dramas de control" son los mecanismos que aprendimos en nuestra infancia, fruto de la interacción con nuestros padres, para adquirir energía y obtener de esta forma la apreciación, la atención, el apoyo o el reconocimiento de los demás.

En el Manuscrito se habla de cuatro clasificaciones principales. Algunas personas utilizan más de una en sus interacciones con los demás, pero la mayoría de nosotros tenemos un "drama" predominante que tendemos a repetir. Es esa forma de actuar que más beneficios nos reportó en nuestra infancia con los miembros de nuestra familia.

Clasificación de los dramas de control

1.- El Intimidador

Los "Intimidadores" logran que todos les presten atención a base de gritos, amenazas, a través de la fuerza física o los insultos. Utilizan la intimidación y el miedo como formas de obtener lo que quieren. Suelen estar en el escenario, no les gusta ocultarse o pasar desapercibidos. En el fondo les gusta que la gente les tema y mostrar de esta manera su "superioridad".

Son básicamente "egocéntricos" y su comportamiento puede ir desde dar órdenes a los demás, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles y sarcásticos, a ser violentos. Son quizás los que están más alejados de la energía Universal. Inicialmente atraen a los demás con su aura de poder y seguridad.

En la interacción con los demás, cada drama crea una dinámica energética contraria llamada "drama correspondiente". Por ejemplo: los "Intimidadores", suelen atraer a "Pobres de Mi ó Víctimas" sobre las que ejercer su poder. Al sentir que el "Intimidador" les roba la energía, el "Pobre de mi" trata de frenar el intercambio amenazador asumiendo una actitud impotente y/o aduladora. El "Pobre de Mi" pretende de esta forma que el "Intimidador" se sienta culpable para así frenar su ataque el recuperar el flujo de energía. La otra posibilidad de "drama correspondiente" es el "Contra-Intimidador". Si la actitud de "Pobre de Mi" no surge efecto o en caso de tratarse de una persona agresiva también, surge este tipo de interacción en la que se responde al "Intimidador" con la misma moneda.

Si uno de tus padres era "Intimidador", es muy probable que hayas adoptado la actitud de "Pobre de Mi" ó "Contra-Intimidador" como tu "drama" predominante.

En la siguiente entrada seguiremos analizando los "dramas de control".

Continuará...






2 comentarios:

Imma Torres dijo...

Muy interesante, he vuelto a recordar este punto tan importante del Manuscrito. Me leí la novela hace años, varias veces... Cada vez aque la leía encontraba nuevos mensajes y sugerencias que poner en práctica. Suelo decir que ha sido y es un libro "mágico" para mí, pues durante sus lecturas parecía ir respondiendo a preguntas que me iba haciendo o a situaciones que me iba encontrando, como si se me estuviera poniendo a prueba. Me he leído muchos libros, algunos parecidos, pero nunca me ha sucedido como con éste... Existe una película del libro, para quien sienta curiosidad. No está mal, pero prefiero el libro.

Iciar Piera Iglesias dijo...

Imma, es uno de mis libros favoritos. Al igual que tú lo leí hace varios años y me impactó. Esta semana y como resultado de una situación he vuelto a recordar este tema de los "dramas de control" y he querido compartirlo. : )

Pienso como tú que el libro es mucho mejor que la película.

Un abrazo,
Iciar