Quisiera decir algunas palabras acerca del miedo. Es el único adversario de la vida. Sólo el miedo puede vencer a la vida. Es un contendiente traicionero y perspicaz, y bien que lo sé. Carece de decoro, no respeta ninguna ley, ningún principio. Te ataca el punto más débíl, que siempre reconoce con una facilidad infalible. Empieza con la mente, siempre. Estás tranquilo, sereno y feliz y al poco rato el miedo, ataviado con la vestimenta de duda afable, se te cuela en la mente como un espía. La duda se encara con la incredulidad y la incredulidad trata de expulsarla. Sin embargo, la incredulidad es un mero soldado de infantería desprovisto de armas. La duda la elimina en un santiamén. Te inquietas. La razón viene a luchar por ti. Te tranquilizas. La razón está bien equipada con armas de última tecnología. No obstante, de forma asombrosa, a pesar de contar con unas tácticas superiores y un número de vistorias aplastantes, la razón se queda fuera de combate. Te sientes debilitar, flaquear. La quietud se torna terror.
El miedo entonces acomete contra el cuerpo, que ya se ha dado cuenta de que algo va horriblemente mal. Los pulmones ya han salido volando como un pájaro y las tripas se te han escurrido como una serpiente. Ahora la lengua se te cae muerta como una zarigüeya y la mandíbula empieza a galopar sin poder avanzar. Ensordeces. Los músculos te tiritan como si padecieras de malaria y las rodillas te tiemblan como si estuvieras bailando. El corazón se pone demasiado tenso y el esfínter se pone demasiado relajado. Y lo mismo ocurre con el resto del cuerpo. Cada parte de ti, de la forma que más le convenga a ella, se te desmonta. Lo único que sigue funcionando bien son los ojos. Ellos sí que le prestan la atención debida al miedo.
Te ves tomando deciciones precipitadas de forma atropellada. Despides a tus últimos aliados: la esperanza y la fe. Y ya está, tú mismo te has derrotado. El miedo, que no es más que una impresión, ha triunfado sobre ti.
¿Has tenido alguna vez la sensación de que todos los días son iguales, de que el tiempo avanza pero todo alrededor sigue igual? ¿Has tenido la sensación de no avance, de que los problemas se repiten día tras día en un ciclo sin final?
Hace unos días hablaba con una amiga de esta sensación y al hilo de ella nos acordamos de la película "Atrapado en el Tiempo" protagonizada por Bill Murray. Si no has visto la película te resumo el argumento:
Bill Murray es un comentarista del tiempo que es enviado a cubrir un evento, "el Día de la Marmota, que se celebra cada 2 de febrero en un pueblo de Pensilvania.
El personaje que interpreta es una persona egocéntrica, en busca de su propia satisfacción e indiferente a las necesidades de los demás. Phil, que así se llama el comentarista se acuesta el día 2 de febrero para darse cuenta al volver a levantarse que se ha quedado atrapado en un nudo del tiempo y que el mismo día se repite una y otra vez, aunque nadie más parece darse cuenta de ese detalle excepto él.
Al principio Phil se aprovecha de esta situación y se divierte jugando con ventaja al conocer y saber de antemano con quien se va a encontrar y que le va a decir. Consigue información para poder manipular y sacar su propio beneficio. Pero la situación empieza a convertirse en una pesadilla cuando observa que puede satisfacer esos deseos momentáneos de forma inmediata. Empieza a aburrirse de la situación. Ya nada le satisface y lo único que quiere es que ese día se termine cuanto antes. Incluso intenta suicidarse, pero desgraciadamente vuelve a levantarse el mismo día en el mismo pueblo.
Al final y después de un gran sufrimiento, ya que no sabe que más puede hacer para salir de ese bucle sin fin, decide que puesto que no puede cambiar el mundo va a cambiarse a si mismo. Comienza a cambiar su mentalidad y empieza a realizar buenas acciones y a ayudar a las personas con las que se encuentra una y otra vez. Aprovecha la ventaja de la información que tiene no en su propio beneficio sino para solucionar los problemas de los demás. Comienza a ver la situación como una oportunidad de dar y aportar a los demás. Y observa que su estado de ánimo cambia, se siente mejor al compartir con todo el pueblo ganándose de esta forma el corazón de sus habitantes, así como de sus compañeros de trabajo.
Y su pesadilla se termina. Tras poner fin a un ciclo sin fin se levanta un nuevo día al lado de su alma gemela.
Esta semana y como consecuencia de la lectura de un libro que guarda relación con "El Curso de Milagros" esta película ha vuelto a mi cabeza de nuevo. En ese libro "La Desaparición del Universo" se explica de manera muy sencilla y amena como cuando nos dejamos guiar por nuestro "ego" (la parte de nuestra mente que vive en el pasado y se proyecta en el futuro) cuya raíz es el miedo y la culpabilidad, nuestro camino se repite en un ciclo sin fin de rencarnaciones. Alejados de aquello que Realmente Somos, tendremos momentos buenos y malos, experimentaremos el amor pero también el conflicto. Es normal ya que la base de operaciones del ego es un Universo Dual, el reino de los opuestos.
Dentro de esa dualidad habrá momentos que desde nuestra perspectiva limitada nos parecerán agradables, incluso emocionantes, para luego dar lugar a otros que no lo serán tanto. Y por más que nos propongamos evitar estas situaciones no será posible dado que la dualidad significa precisamente eso.
Incluso en los momentos "aparentemente buenos" seguiremos anhelando algo más, el vacío seguirá presente porque estamos intentando llenarlo con algo que no es "real". No hay que olvidarse que el objetivo del "ego" es "busca y no halles". Y de esta manera nos enfrascaremos en una huida hacia adelante en pos de una ilusión que no puede aportarnos la Paz que somos.
Sólo cuando empezamos a cambiar la mente, el origen y la causa de todas la proyecciones que vemos y denominamos "mundo", y hacemos el cambio no del pesimismo al optimismo. Tanto el pesimismo (ver todo negro) como el optimismo (ver todo rosa) tienen el mismo origen, el pensamiento de que el mundo de ahí afuera es el responsable de como me siento por lo tanto voy a cambiarlo o a pintarlo de otro color a ver si cuela... El cambio es de la mente "errada", el "ego" a la mente "santa", el Espíritu. Cuando invitamos a que el Espíritu sane nuestra mente y nuestras percepciones, estaremos dispuestos a ver la Verdad de lo que esa situación o este mundo esconde. Y cuando nuestra mente esté llena del Espíritu conseguiremos, al igual que Phil, romper esta "maldición" y DESPERTAR a un NUEVO DIA. Como en el libro de "La desaparición del Universo" comenta, saldremos del ciclo de las rencarnaciones porque ya habremos vuelto a CASA.
PD: Para más fotos sobre este autor aquí tenéis su página web: El niño de las luces
Ojalá siempre tengas un ángel a tu lado
Que te guarde en todo lo que haces
Que te de confianza en el amanecer que viene,
Y te guie hacia los bellos parajes de tus sueños
Que te de esperanza brillante como el sol
Y la fuerza del ánimo sereno.
Ojalá amor, bienestar y valentía embellezcan tu vida
Y ojalá siempre tengas un ángel a tu lado...
Alguien que te levante si tropiezas
Que te de la valentía de aferrarte a tus sueños
Y la sabiduría de gozar de todo
Guiándote con su mano segura en el camino.
Día tras día la vida trae cambios
Lágrimas un momento, felicidad el otro.
Ojalá tu camino sea alegre sin sentir soledad
Ojalá recibas regalos que siempre te acompañen:
alguien a quien amar, y un amigo del alma en quien confiar
Ojalá el arco iris te sonría después de la tormenta
Ojalá tengas esperanzas que te mantengan cobijado y a salvo
Y ojalá siempre tengas un ángel a tu lado.
Poema: Emilia Larson
¡GRACIAS POR LAS ALAS!
"Aquellos que nos quieren nos dan alas, nos invitan a volar"
Gracias a todos los que seguís este blogs, clientes y lectores, por vuestra compañía y estímulo. Gracias por permitirme entrar en vuestras vidas y compartir nuestras ilusiones y también decepciones. Gracias a todos por ser tan especiales.
Os deseo a todos una FELIZ NAVIDAD y que en el nuevo año 2012 no nos olvidemos que siempre llevamos un ángel a nuestro lado...
¡Un abrazo enorme!
Os dejo con la película "Qué bello es vivir", un clásico en estas fechas.
La semana pasada me ocurrió algo que quiero compartir con vosotros. Los que seguís a través de Facebook ya sabéis que hace cosa de un mes me regalaron un Ipad2. Bueno pues la semana pasada, al igual que ya había ocurrido en otras ocasiones, lo puse a cargar. Cual no sería mi sorpresa cuando al conectarlo a la corriente en la parte superior derecha apareció una sentencia que decía: " este dispositivo no se está cargando". Lo desenchufe para ver si era una cuestión del enchufe y lo puse en otro. Igual, la sentencia era clara, no se estaba cargando. Mire el cable por si le pasaba algo y lo volví a conectar, pero nada. Empecé a impacientarme ya que al parecer los IPad nunca se estropean, no iba a ser yo la excepción. Mi cabeza empezó a pensar en que tendría que llevarlo al establecimiento donde lo había comprado, busque en internet por si a alguien le había pasado lo mismo, y cada vez me iba poniendo más enfadada y nerviosa. Estaba entrando en bucle, sensación que ya conozco. ;)
Y cuando ya estaba empezando a impacientarme algo me paro y recordé lo que siempre digo a los demás, que no tenemos que hacerlo todo solos: NO ESTAMOS SOLOS.
Así que me rendí y pedí "inspiración". Rendirse no es más que asumir que yo no tenía ni idea de cómo se solucionaba ese problema y con mi enfado no estaba contribuyendo precisamente a la solución. Y al rendirme solté el enfado confiando en que una parte de mi sabía cuál era la solución y me la haría llegar de manera perfecta.
Me fui a preparar la cena y cuando volví al salón, no me preguntéis porque, fui a abrir el cajón donde guardo los cargadores de todos los aparatos que tengo. Y, ¡veo el cargador del IPad en ese cajón! ¿Entonces, con que estaba cargando el IPad?
¡Eureka! El cargador que estaba utilizando era el del IPod (ser una adicta a Apple es lo que tiene).
¡No me extraña que el dispositivo no se estuviera cargando!
El problema no estaba en la corriente, ni en el aparato, sino en el cargador. Estaba utilizando un cargador de poca potencia por lo que la velocidad era lentísima.
Cuando intentas solucionar un problema, cuando te propones hacer algo, ¿Con que "cargador" te conectas? Si te conectas con tu "yo pequeño", la vida será dura, las cosas irán lentas, te enfadarás, y puede que abandones o tomes decisiones y acciones desesperadas. Nuestro "yo pequeño" vive y piensa a través de nuestras memorias emocionales y nuestras programaciones mentales. Es la parte miedosa de nosotros que vive atemorizada recordando el pasado o anhelando el futuro. No suele haber mucho sentido de propósito en nuestras vidas cuando estamos conectados a este “yo pequeño” que vive repitiendo una cinta dándonos la sensación de que vivimos en el "día de la marmota".
Pero no somos ese “yo pequeño”. Todos tenemos un “Yo Grande”, esa parte que algunos llaman Espíritu que siempre tiene una perspectiva más elevada de cualquier situación. Es la parte de nosotros que está conectada con el TODO. Cuando estamos conectados a nuestro “Yo Grande”, nuestra mente es una con la de Dios y tenemos acceso a toda la sabiduría del universo.
Así como conectamos un ordenador a una fuente eléctrica que le da el poder que necesita para funcionar, nosotros necesitamos conectar con nuestra Divinidad con regularidad para que nuestro corazón permanezca completamente cargado.
Tenía esta entrada escrita desde hace una semana pero sentía que me faltaba algo así que la dejé a la espera. Hoy leyendo un libro me acordé de la película "Mi vida en ruinas" y me puse a verla de nuevo. Para los que no la hayan visto la película transcurre en Grecia y narra las peripecias de una guía turística cuya vida es un desastre. Se siente frustrada e infeliz trabajando en algo que no le gusta rodeada de personas que no le satisfacen. En un momento de la película sus amigos le dicen que ha perdido su "kefi" que en griego significa "chispa", su "alegría de vivir". Ha perdido la conexión con su Espíritu.
Se que recordar esta película ha sido un guiño de mi Espíritu para hacerme saber que voy por el buen camino al confiar en mi "Yo Grande". Es el mayor y más duradero poder que tenemos en nuestras vidas. No podemos controlar el mundo exterior, pero con el poder del Espíritu, podemos crear un sentido de propósito interno que nos provea de satisfacción y paz, independientemente de lo que esté sucediendo a nuestro alrededor.
De todo corazón espero y deseo que todos encontremos nuestro "kefi" y recuperemos la conexión con nuestra Fuente. Es la única respuesta a nuestros ruegos y la solución a todos nuestros desafíos.
"La pura lógica es la ruina del Espíritu" Antoine de Saint Exupery
Como dice Katy Perry solo tienes que encender tu luz y dejar que brille...
"El truco para distinguir el lugar donde se originan los distintos mensajes está en sentir el tipo de energía que genera cada pensamiento. Tu cuerpo conoce la diferencia entre la energía superior de tu espíritu y la energía baja del miedo. Por lo que aprender a identificar tu respuesta corporal ante un mensaje es lo que te ayudará a discernir quién es quién. Se trata de empezar a prestar atención a cómo sientes la energía en tu cuerpo. El amor puro hace que te sientas más ligero, abierto y expansivo, y activa tu dicha en cuanto le das vía libre. Los mensajes espontáneos de tu espíritu se suelen manifestar como sentimientos puros, imágenes, música, pero también pueden activar palabras en tu cerebro. Cuando sucede esto, sabes que es tu espíritu porque serán palabras de aceptación, compasión, inclusión, de poder real y de amor total. Normalmente, activarán un sentimiento de alivio." Julia Rogers. Autora de " El Mundo Sencillo"
PD: La foto que aparece en esta entrada la hice en la catedral de Chartres, Francia. Corresponde a un momento en el que un grupo de escolares se puso a cantar improvisando una pieza que nos emocionó a todos los presentes. Si observas encima de sus cabezas aparece una gran bola de energía. Para mi eso es "inspiración", In Spirito (en espíritu).
"El mundo es un patio de recreo, todos lo sabemos de niños, pero en algún momento del camino se nos olvida"
Esta semana se puso en contacto conmigo una chica para informarse sobre el coaching porque cuando había visto mi página había sentido el impulso de llamarme. Me comentó que llevaba mucho tiempo en una situación de bloqueo sin ver una salida y que al leer mi testimonio se sintió identificada.
Estuvimos hablando un rato y quedamos para mantener una sesión la semana próxima. Cuando colgamos se la escuchaba más animada. Le envié el correo con la confirmación de la cita y los datos para llegar.
Al día siguiente me escribió para decirme que quizás no era el mejor momento para iniciar un proceso de este tipo, que igual necesitaba otro tipo de ayuda, que no le venía bien económicamente. Todo el correo era un cúmulo de "noes". ¡De hecho en 4 líneas había 7 noes, que se dice pronto!
El miércoles pasado pusieron en la televisión la película "Di que Si" protagonizada por Jim Carey. No suelo apreciar el humor de este actor pero algo me llamó la atención y me quedé viendo la película.
La película narra la historia de Carl un hombre al que las cosas no le van muy bien en la vida y cuya palabra más utilizada es NO. Un encuentro con un amigo le pone en contacto con un seminario de autoayuda que se basa en un principio muy simple: decir que SI a todo lo que se le presente. El seminario es una parodia de los programas de autoayuda, en especial he creído reconocer toques de AnthonyRobbins y su famoso (los que han asistido a algún seminario ya lo conocerán": "SayYES!" (¡Di que SI!). Gracias a este método la vida de Carl se transforma de manera asombrosa.
Independientemente de que la película sea mejor o peor creo que el argumento encierra una verdad: cuando le decimos que Si a la vida, cuando estamos abiertos a lo que la vida nos ofrece, la vida nos devuelve un Si. De la misma manera cuando constantemente le decimos que no a lo que nos llega, la vida nos lo devuelve en la misma medida.
Hace unos años hablaba con una amiga a la que parecía que todo le fluía sobre la razón de su éxito, y me decía que lo único que hacia era dejarse llevar por lo que le llegaba. Y puedo asegurar que mi amiga era de las que siempre estaba dispuesta a hablar con quien se pusiese a hablar con ella, a moverse a donde fuera si sentía que era importante para ella o a probar nuevas experiencias independientemente de que eso le produjera miedo o le pusiese en una situación de incertidumbre. Ahora y visto en perspectiva, mi amiga estaba abierta a la vida. Sabía que todo lo que le llegaba estaba ahí por una razón y se zambullía en la experiencia de cabeza.
Siento cuando alguien se pone en contacto conmigo para informarse sobre las sesiones o algún seminario porque se identifican con algo de lo que leen y piensan que podría ayudarles y luego se echan para atrás con frases como: no puedo permitírmelo, si fuese en mi ciudad, si fuese otro fin de semana, quizás más adelante, no es el mejor momento, etc. Se que los motivos que encontramos para decir que no parecen muy reales. Nuestro "gremlin" ya se ocupa de ir a nuestro punto flaco sea este el miedo, la inseguridad, la pereza o el perfeccionismo.
No le des órdenes a Dios. Permítele traerte aquello que es perfecto y correcto para ti y recuerda que tú no sabes lo que es. #Hooponopono
Esperamos que la respuesta a nuestros ruegos o peticiones vengan de una forma determinada y no vemos, o no queremos ver, que esa experiencia que se nos presenta es justo lo que necesitamos en este momento para avanzar. Puede que no sea lo que esperamos o bajo la forma que pensábamos, pero indudablemente será lo que necesitemos.
Ayer estaba en el starbuck y en la mesa de al lado había dos chicas con una niña. Una de ellas le comentaba que se sentía triste y ya no sabía que hacer. Que necesitaba encontrar la alegría o una ilusión. En medio de todo esto la niña que no tendría más de seis años no paraba de intentar llamar la atención con miles de monerías y diciéndole a su madre que la quería. Yo me moría de risa porque la niña era muy simpática. Sin embargo la madre no hacia más que reñirla y decirle que estaba hablando. ¡Tenía lo que estaba pidiendo a un centímetro de ella misma y no lo veía! ¡Solo con que hubiese prestado atención a la niña, y no a sus problemas, y se hubiese dejado llevar por sus carantoñas su energía hubiese cambiado automáticamente!
Así que esta semana te propongo un reto, DECIR QUE SI A TODO LO QUE SE TE PRESENTE.
Al principio y especialmente si llevas mucho tiempo instalada en el no y cerrada a la vida, será bueno que digas que si a todo lo que te llegue o te propongan. ¡He dicho que es un reto!
Después ya estarás en condiciones de discriminar y decir que SI a aquellas experiencias que te digan algo, que te resuenen o sientas que tienes que decir que Si. Pero de momento puede que no estemos en disposición de hacer esa distinción y por lo tanto será mejor decir que si a todo.
La vida siempre está respondiendo a nuestros ruegos, pero la forma en la que aparece esa respuesta puede que no sea la esperada. ¡Deja que mirar a la puerta a través de la que esperas que llegue esa respuesta porque puede que te estés perdiendo otras oportunidades que ya están aquí!
¿Recuerdas cuando jugabas al juego de la oca? ¿Recuerdas la ilusión cuando el dado te daba el número exacto para avanzar de oca en oca? ¿Y recuerdas la frustración cuando caías en la cárcel y tenías que esperar turno?
La vida es como este juego. Cada vez que le decimos que no a la vida nos encerramos en una cárcel de la que cada vez es mas difícil salir. Nos castigamos a nosotros mismos y nos privamos de la alegría y la diversión que en el fondo anhelamos.
Cuando estamos abiertos y decimos SI, ¡avanzamos de oca en oca y tiro por que me toca!
"Cuando estás en el aquí y ahora...te sorprendes de todo lo que puedes hacer. Y de lo bien que puedes hacerlo"
No se puede decir más en menos palabras.
¿Donde estás? AQUI
¿Qué hora es? AHORA
¿Quien eres? ESTE MOMENTO
Si todavía no habéis visto la película "El Guerrero Pacífico" os la recomiendo. La película cuenta la historia real de Dan Millan, autor del libro del mismo título. Después de un brutal accidente automovilístico, justo cuando iba camino de convertirse en una estrella de la gimnasia olímpica, Millan superó en apenas diez meses la sentencia de los médicos ante las fracturas de su pierna en 17 partes. Con su equipo obtuvo el campeonato nacional de gimnasia. Todo un despliegue de superación y coraje.
El filme asume la idea de que, en cada uno de nosotros, hay un maestro interior.
Tres regla:
1ª Paradoja: "la vida es un misterio, no pierdas el tiempo intentando resolverlo"
2ª Humor: "Mantén el sentido el humor, en especial sobre ti mismo"
En la vida, la actitud lo es todo. Las circunstancias que han moldeado nuestras vidas son tan únicas e individuales como lo son nuestras personalidades - no hay dos que sean iguales - y sin embargo nuestra habilidad para crecer como individuos, evolucionar en seres más compasivos, amorosos y concientes, no depende de lo que nos ha sucedido, sino de nuestra actitud hacia estas situaciones. Cuando nos enfrentamos con lo más difícil, ¿qué hago, retrocedo o avanzo? ¿Me resisto o abrazo la situación para crecer más?
En última instancia, son dos las actitudes que tomamos en la vida: la de ser una víctima o un creador. La víctima no ve la belleza, ni la abundancia, ni la perfección que yace en cada momento, porque tiene una idea de cómo las cosas tendrían que ser, una idea que muy raramente se confirma, una idea que siempre está en contra de lo que realmente es. Esta inconformidad es enojo, es rabia - enojo con la vida, enojo con Dios - pero en la víctima se manifiesta como algo pasivo, una pesadez depresiva, inerte y hasta desinteresada, mostrándose más como tristeza que como rabia. Es odio a uno mismo, violencia hacia uno mismo. Esto es un rechazo fundamental a lo que es: es violencia hacia la vida misma.
La única forma de romper con este victimismo hacia la vida es tomando el rol de creador. Un creador alaba su creación; la víctima la critica. Un creador vive en apreciación; la víctima se queja, no tomando responsabilidad. Son totalmente opuestos. El creador abraza lo que sea que se presenta en su camino. Tiene un SI para todo, y entonces la vida es vivida en abundancia. La víctima, por otra parte, es resentida y negativa. No puede ver la perfección ni la belleza porque tiene una idea rígida de cómo las cosas tendrían que ser. Envuelto en un manto de pasividad, ésta es la rabia máxima: el rechazo a la existencia, la negación de lo que es.
Cuando sea que miro mi vida con un NO, con una idea mejor de cómo tendrían que ser las cosas, estoy rechazando la vida. Como no puedo controlar, entonces no voy a jugar. Como no puedo entender, no voy a aceptar. Así es el extremo obsesivo de un intelecto miedoso, sus complicaciones le chupan toda la dicha a la vida. La conciencia, en cambio, vive en unión con el corazón, no hay preguntas allí. Cuando tú eres lo absoluto la necesidad desesperada por entender desaparece, es absorbida por la alegría preñada de ser puro. El corazón no quiere nada más cuando ha encontrado el amor.
¿Cómo puedo transformarme de víctima en creador? Enfocándome en la conciencia, en la profundidad silenciosa que yace dentro de todos nosotros, hasta que me transforme en una mente sin pensamiento. ¿Por qué? No hay por qué. Solo es. Es solo la experiencia de ser eso. Cuando ves tu resistencia, déjala ir. Recuerda que cuando puedo fluir, cuando me entrego, estoy siendo Dios. Cuando peleo, soy ese niño resentido que no quiere tomar responsabilidad: hay algo que podría ser mejor en este momento...eso es injusto... Eso no es verdad. Porque Dios es todo. Dios es todo. Tú eres Dios en todo y todo es tu creación. Y Dios es dicha.
El sábado pasado estrenaron en Antena 3 un nuevo programa titulado "El mundo de Isasaweis". Isabel LLano es la persona que se encuentra detrás de este programa de trucos de belleza, cocina y bienestar. Isabel es maestra por vocación pero también es una apasionada de la belleza y el bienestar. Esta pasión fue la que la llevó a crear "Isasaweis" una serie de video-blogs a través de los cuales compartía sus trucos de maquillaje, peinado, cocina y embarazo. Yo lo conocí porque Isabel es asturiana y mi madre me habló de ella. Empecé a ver sus vídeos y me enganché. Y no sólo yo, rápidamente sus consejos empezaron a tener más de 30.000 seguidores en youtube.
Estoy convencida de que Isabel, Isasaweis, nunca se planteó todo lo que está viviendo cuando grabó el primer vídeo en su casa de forma artesanal. Simplemente se limitó a hacer algo que le gustaba y se le daba bien y a compartirlo con los demás.
Os cuento esta anécdota porque ahí esta la clave de la VOCACIÓN = PASIÓN + TALENTO + SERVICIO.
Hoy curiosamente vi en la casa del libro que también ha publicado un libro.
Al hilo de esta historia se me viene a la mente la película "Julie & Julia". Protagonizada por MerylStreep, y basada en una historia real, cuenta la historia de dos mujeres muy diferentes en diferentes épocas unidas por una pasión: la cocina. MerylStreep interpreta a Julia Child una mujer que en los años 50 cambio la forma de cocinar de los hogares americanos con un libro de recetas francesas. Hay un momento en la película en la que su marido le pregunta, después de varias ocupaciones ocasionales: ¿Qué es lo que de verdad te gusta hacer? Y en la respuesta se abre un nuevo mundo para ella, no siempre fácil dada la época, que la conecta con su vocación.
Treinta años después una chica americana, Julie, decide escapar de un trabajo y una vida monótonos a través de dos de sus pasiones, la cocina y la escritura. Para eso se propone como reto cocinar durante un año las 524 recetas del libro de Julia Child y reflejar sus experiencias en un blog. Al final, y es una historia real, le llaman de una editorial para escribir su historia con lo que se convierte "de repente" en escritora y de esta forma se encuentra con su verdadera vocación.
Estas dos historias nos enseñan que la vocación no es algo que encontramos, es algo que nos encuentra cuando estamos haciendo aquello que nos gusta y nos apasiona y lo ponemos al servicio de los demás. La mayoría de las personas que han encontrado su vocación lo hicieron de forma "casual" cuando empezaron a disfrutar de lo que realmente les gustaba, en la mayoría de los casos sin imaginarse que eso pudiese ser una nueva forma de generar ingresos.
En mi caso cuando dejé mi trabajo como consultora no tenía muy claro que era lo que me gustaba hacer, sólo sabía que me gustaba leer (y mucho) así que durante el "periodo sabático" me dediqué a disfrutar leyendo y haciendo todo lo que me apetecía. Y "casualmente" en una de esas visitas a la librería un libro "Coaching para el Éxito" llamó mi atención... El resto ya lo conocéis.
El primer paso por lo tanto a la hora que identificar tu vocación es responder a la siguiente pregunta: "¿Qué harías si tuvieses todo el dinero del mundo y tuvieses asegurado el éxito?" No te dejes engañar por su simpleza. No es para nada una pregunta fácil. Después de la respuesta inmediata de: dar la vuelta al mundo, viajar, comprarme un coche, una mansión, etc. hay otra respuesta que no es tan sencilla de encontrar.
No dejes de hacerte esta pregunta hasta que encuentres la respuesta. ¡Cuando la encuentres lo sabrás!
Hoy cuando iba a sentarme a escribir esta entrada me encontré con esta frase: "Descubre qué harías si tuvieras todo el oro del mundo. Hazlo. Tendrás todo el oro del mundo".
Próximo seminario de "Silbando al Trabajar. ¡Descubre el Trabajo que te Apasiona y Cambia tu Rumbo Profesional!", Madrid 14-15 de Mayo 2011. Información aquí.
Hay un escena de la película "El Curioso Caso de BenjaminButton" que siempre me ha gustado. ¡Toda una filosofía de vida!
Nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto, para ser quien quieras ser. No hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras, puedes cambiar o no hacerlo no hay normas al respecto.
De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa, espero que tu saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan; espero que sientas cosas que nunca hayas sentido; espero que conozcas a personas con otro punto de vista; espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa; y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.
Hay secuencias que pueden inspirarte en sólo 2 minutos. Esto es lo que pasa con esta escena de la película CoachCarter que te recomiendo. El texto está basado en unas palabras de MarianneWilliamson de su libro "Volver al amor". Hace años compartí el texto en este mismo blog.
De vez en cuando es bueno recordar que esa FUERZA está dentro de cada uno de nosotros.
Los interrogadores no son tan amenazadores como los Intimidadores desde el punto de vista físico pero pueden socavar tu autoestima a base de críticas y sarcasmo. Buscan hacer sentir mal a los demás fijándose y haciendo notar tus errores o cuestionando todo lo que propongas. Si tú dices blanco, ellos dirán negro. Pero si tú cambias y dices negro, ellos dirán blanco. Al hacer esfuerzos para probar tu valía y responderles, más energía les estarás enviando. Es muy probable que todo lo que digas sea utilizado en su contra a la mínima oportunidad. Uno se siente constantemente cuestionado en presencia de un Interrogador y que no está a la altura.
Su comportamiento puede ir de ser cínicos, escépticos, sarcásticos, perfeccionistas a ser manipuladores. Inicialmente atraen a los demás por su ingenio, su lógica infalible y su intelecto.
Como padres, los Interrogadores generan hijos "Distantes" o "Misteriosos" y a veces "Pobre de Mi". Los "Distantes" no quieren tener que responder y se encierran en un mutismo que acaba aislándoles, para no permitir que su energía sea absorbida.
3.- El Distante o Misterioso
Las personas "Distantes" están atrapadas en su mundo interior de miedos, dudas y en su propia lucha interior. A menudo se muestran solitarios, mantienen las distancias por miedo a ser juzgados y cuestionados como lo fueron de pequeños por sus padres "Interrogadores". Piensan que tienen que hacerlo todo solos y les cuesta pedir ayuda. Necesitan "mucho espacio" y a menudo evitan los compromisos. De pequeños no los dejaron satisfacer su necesidad de independencia o no los reconocieron por su propia identidad.
Con tendencia a caer en el lado "Pobre de Mi", no son conscientes de que su propio aislamiento e indiferencia puede ser la causa de que no tengan lo que quieren (pareja, dinero, amor, autoestima), o de su sensación de estancamiento y confusión.
Su comportamiento va de no mostrar interés, permanecer inaccesibles, no estar nunca disponibles, no cooperar, no necesitar a nadie a rechazar y ser escurridizos.
Suelen utilizar la indiferencia para protegerse y cortar así su energía con frases como: "Soy diferente", "Nadie me entiende", "Mejor sólo que mal acompañado", "No necesito a nadie"...Las oportunidades se les escapan mientras lo analizan todo. Cuando surge un conflicto, simplemente desaparecen sin dar más explicaciones. Inicialmente atraen gracias a su personalidad misteriosa e inaccesible.
Los padres Distantes suelen generar hijos Interrogadores, pero también pueden entrar en "dramas" con los Intimidadores y los Pobres de Mi.
4.- El Pobre de Mi o Víctima
Los Pobres de Mi consideran que no tienen poder para llevar su vida de forma activa y atraen la atención a través de la pena, la culpa o la inseguridad. Pueden mostrarse distantes al igual que los Misteriosos pero mientras que estos desaparecen sin dejar huella, los Pobres de Mi se aseguran de que el silencio no pase desapercibido.
Suelen mostrarse pesimistas, no mirar a los ojos al hablar, suspirar, hablar constantemente de sus dramas y problemas y mostrarse débiles y sin fuerzas para atraer la atención de los demás. Una de sus frases favoritas es "Si yo pudiera...".
Los Pobres de Mi seducen inicialmente por su vulnerabilidad y su necesidad de ayuda. Sin embargo, no les interesan realmente las soluciones y no quieren cambiar porque entonces perderían su fuente de energía que está en sus "problemas", "dolores", "enfermedades". Pueden mostrarse aduladores, resaltando tus cualidades frente a las suyas para seguir perpetuando su imagen de Víctima. Les cuesta poner límites con los demás y en ocasiones se meten donde no les llaman empeñados en resolver problemas que no son de su incumbencia.
Mantienen su postura de víctimas atrayendo gente que los intimida.
El primer paso para romper con este círculo vicioso es tomar conciencia de cual es el "drama de control" que aprendiste de pequeño. ¿Te vuelves impaciente, enojado, intimidas o dominas a otros? (Intimidadores) ¿Te quejas siempre y te concentras en sus problemas esperando que los demás vengas a salvarte? (Pobre de Mi) ¿Los interrogas, les haces reproches u hostigas? (Interrogador) ¿Mantienes las distancias, te muestras hermético y evitas mostrarte por miedo a que te juzguen? (Distante)
Observa que tipos de personas atraes en tu vida y que juego de control mantienes con ellos.
Si has leído el libro de las Nueve Revelaciones estarás familiarizado con el término de "dramas de control". Para todos aquellos que no lo hayan leído aún os lo recomiendo como lectura de este verano. En esta entrada intentaré explicar qué son los "dramas de control" y como funcionan en las interacciones con los demás.
La Cuarta Revelación nos dice que los seres humanos competimos por la energía. Lo hacemos de manera inconsciente en nuestros encuentros. Si observamos nuestras interacciones y las de los demás, podemos tomar conciencia de esta competencia y empezar a entender el origen del conflicto humano. Al ser más conscientes también nos damos cuenta de que la energía que conseguimos de esta manera no dura mucho. Enseguida se agota y tenemos que ir a por más en un círculo del que solo conseguimos salir cuando identificamos el drama en el que estamos involucrados. La verdadera energía surge de nosotros, de nuestra conexión con la Fuente Universal (puedes darle el nombre con el que más cómodo te sientas). No necesitamos obtenerla de otra persona.
Este intercambio de energía se está produciendo constantemente pero en la mayoría de las ocasiones no somos conscientes hasta que esta baja o aumenta perceptiblemente.
¿Qué son los "dramas de control"?
Los "dramas de control" son los mecanismos que aprendimos en nuestra infancia, fruto de la interacción con nuestros padres, para adquirir energía y obtener de esta forma la apreciación, la atención, el apoyo o el reconocimiento de los demás.
En el Manuscrito se habla de cuatro clasificaciones principales. Algunas personas utilizan más de una en sus interacciones con los demás, pero la mayoría de nosotros tenemos un "drama" predominante que tendemos a repetir. Es esa forma de actuar que más beneficios nos reportó en nuestra infancia con los miembros de nuestra familia.
Clasificación de los dramas de control
1.- El Intimidador
Los "Intimidadores" logran que todos les presten atención a base de gritos, amenazas, a través de la fuerza física o los insultos. Utilizan la intimidación y el miedo como formas de obtener lo que quieren. Suelen estar en el escenario, no les gusta ocultarse o pasar desapercibidos. En el fondo les gusta que la gente les tema y mostrar de esta manera su "superioridad".
Son básicamente "egocéntricos" y su comportamiento puede ir desde dar órdenes a los demás, hablar constantemente, ser autoritarios, inflexibles y sarcásticos, a ser violentos. Son quizás los que están más alejados de la energía Universal. Inicialmente atraen a los demás con su aura de poder y seguridad.
En la interacción con los demás, cada drama crea una dinámica energética contraria llamada "drama correspondiente". Por ejemplo: los "Intimidadores", suelen atraer a "Pobres de Mi ó Víctimas" sobre las que ejercer su poder. Al sentir que el "Intimidador" les roba la energía, el "Pobre de mi" trata de frenar el intercambio amenazador asumiendo una actitud impotente y/o aduladora. El "Pobre de Mi" pretende de esta forma que el "Intimidador" se sienta culpable para así frenar su ataque el recuperar el flujo de energía. La otra posibilidad de "drama correspondiente" es el "Contra-Intimidador". Si la actitud de "Pobre de Mi" no surge efecto o en caso de tratarse de una persona agresiva también, surge este tipo de interacción en la que se responde al "Intimidador" con la misma moneda.
Si uno de tus padres era "Intimidador", es muy probable que hayas adoptado la actitud de "Pobre de Mi" ó "Contra-Intimidador" como tu "drama" predominante.
En la siguiente entrada seguiremos analizando los "dramas de control".
Una de las razones por las cuales Jesús era capaz de sanar es porque sabía que en verdad no hay nada que sanar. Era capaz de ver la mejor versión de cada persona, su esencia divina, y esa era la imagen que proyectaba.
Para todos los que hayan visto la película de Avatar, ese es el mensaje que subyace detrás de la frase: "TE VEO". No significa que vea tu cuerpo o tu “imagen”, el personaje que cada uno de nosotros representamos, sino que veo más allá de esa imagen, veo tu verdadero SER.
La misma idea que los orientales utilizan con el saludo de “NAMASTE”: “Mi divinidad saluda a tu divinidad”.
Imagínate por un momento que alguien inventase un espejo que nos devolviese no la imagen que tenemos de nosotros mismos, sino la de nuestro verdadero SER. Un espejo que nos “viese” realmente. Y ahora imagina que al lado hubiese otro espejo que te mostrase tu imagen “actual” con sus luces y sus sombras. Con todos tus defectos y todo aquello que tienes para mejorar.
¿Qué imagen te ayudaría más a crecer y a afrontar el día a día? Yo creo que la primera y sin embargo nosotros nos empeñamos en la segunda.
Hoy en una de las sesiones de coaching, el cliente al inicio de la relación me dijo: “Quiero que seas sincera conmigo y me hagas notar todos los “defectos” que tengo para corregirlos”. Y no es algo puntual…
Estamos acostumbrados, por educación y cultura, a equiparar crecimiento y aprendizaje con “defectos” o “errores”. Me explico: cuando pensamos en mejorar algún área de nuestra vida rápidamente pensamos en aquello que no hacemos bien, el “problema”, y que queremos mejorar. Es decir, para crecer necesito identificar todo aquello que no va bien en mi vida y ponerme a ello.
Esa es la razón de que estemos entrenados para identificar rápidamente lo que no nos gusta de alguien o de nosotros mismos. No así lo que esa persona o nosotros mismos tenemos de bueno y maravilloso. Y si llegamos a identificarlo, no parece que tenga el mismo peso.
Podemos aprender por las buenas o podemos aprender por las malas, y casi siempre elegimos la segunda opción. Y tal y como está el mundo bien diría que hay algo que no está funcionando. Aún así, seguimos intentándolo… como dice el refrán: “la letra con sangre entra”. Somos como decían en Avatar como niños que no “ven”.
Creo que ha llegado el momento de empezar a aprender por las buenas, valorando nuestros esfuerzos, queriéndonos pero no engañándonos, aprendiendo de nuestros pasos en falso, apostando por nosotros mismos. Reconociendo nuestra esencia y avivando cada día el fuego de nuestras pasiones. Escuchando a nuestra intuición.
Sólo así seremos capaces de reflejar y “ver” eso mismo en los demás.
En el coachingCo-Activo hablamos de “invocar la grandeza” del cliente. Reflejando esa imagen de completos, creativos y llenos de recursos que en ocasiones ellos mismos no ven. Sólo esa grandeza les permitirá elevarse por encima de sus “problemas”, conectar con una perspectiva más amplia y desde allí tomar sus propias decisiones conectados a su SER.
Ojala algún día todos seamos capaces de “vernos” realmente. Ese día todo será posible…
La intérprete es un thriller dramático Estadounidense del año 2005 dirigido por Sydney Pollack y con Nicole Kidman y Sean Penn en los papeles principales. Fue la primera película rodada en el interior de la Asamblea General de las Naciones Unidas y en los edificios del Consejo de seguridad.
"En los pasillos de la ONU se habla regularmente de cómo evitar guerras, desastres y crisis mundiales, y cada palabra cuenta. Nadie lo sabe mejor que los intérpretes, profesionales altamente cualificados que trabajan en cabinas insonorizadas desde las que se aseguran de que los cuidados discursos de los líderes mundiales no den lugar a malentendidos mientras se negocian acuerdos de paz que afectarán a la vida de millones de personas. Normalmente, los intérpretes se limitan a escuchar y a traducir. Se les prohíbe mezclarse. Pero, ¿qué pasaría si una intérprete oyese algo terrible que pudiera convertirse en una amenaza mundial, algo tan grave que fuera imposible callárselo? ¿Y si supiera, sin el menor atisbo de duda, que al revelar esa amenaza, pondría en peligro su propia vida?"
Uno de los momentos que más me han impresionado es cuando Nicole Kidman le cuenta a Sean Penn una leyenda africana, un ritual de una tribu imaginaria que se llama Ku.
"Todo el que pierde a alguien quiere vengarse en quien sea, en Dios si no encuentra a nadie más. Pero en África , en Matobo los ku creen que el único modo de superar el dolor es salvar una vida. Si alguien es asesinado, el año de luto termina con un ritual llamado “La prueba del ahogado”. Se organiza una fiesta junto al río. Al amanecer, al asesino, le meten en una barca, se adentran en el río y lo lanzan atado para que no pueda nadar. La familia del difunto tiene que decidir, puede dejar que se ahogue o tirarse al agua y salvarlo. Los ku creen que si la familia deja que se ahogue se hará justicia pero pasarán su vida guardando luto, pero si lo salvan están aceptando que la vida no es siempre justa y eso aliviará su dolor. Porque la venganza es una actitud cobarde, destructiva."
Me ha hecho reflexionar sobre nuestras pequeñas venganzas y la de dolor que nos ahorraríamos si fuésemos capaces de salvar a nuestros "pequeños enemigos" diarios.
Como dice el personaje de Nikole Kidman: "Las palabras y la compasión son la mejor vía aunque sea la más lenta."
En la película del mismo nombre protagonizada por Ana Belén y Eduard Fernandez, al final de la película hay dos locutores de radio que leen una lista de cosas que para cada uno de ellos hacen que la vida valga la pena. Recuerdo que cuando vi la película al finalizar me hice mi propia lista de cosas que dan valor a mi vida y hacen que valga la pena.
Hoy revisando mis libretas he encontrado esa lista. La he vuelto a leer y ha sido como traer a la memoria y al presente todas esas cosas. Por un momento han vuelto a mí y no he podido dejar de sentirme feliz.
El ejercicio que hoy te propongo se llama como la película: "Cosas que hacen que la vida valga la pena". Pon música que te guste o enciende una vela. Deja que tus pensamientos floten como burbujas. Luego, de manera tranquila y reflexiva piensa en cosas que te hacen feliz. Anota los números del uno al cincuenta y escribe cincuenta cosas que te producen placer.
1. Mis sobrinos Alvaro y Diego
2. La siesta en verano
3. Un paseo por la playa al atardecer
4. Andar descalza
5. El mar
6. Una sala oscura de cine
7. Una noche estrellada
8. Las sábanas recién puestas
9. El chai tea latte del stark bucks
10. La tortilla de patatas
11. Empezar un buen libro
12. Una charla con amigos
13. Leer el periódico el domingo por la mañana en un terraza mientras desayuno (sóla)
14. Ver un musical
15. Asistir a un espectáculo del Circo del Sol
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La felicidad no es sólo un estado de ánimo: es una decisión. Escribir una lista de cincuenta placeres hace que nos demos cuenta de lo simples que son algunos, y de que podemos ser felices con cosas muy sencillas.
En el silencio indescriptible marcha el más sabio de los consejos, la palabra más dulce, la verdad más pura. Es en el camino del silencio donde se construyen las grandes bases, los más fuertes cimientos, los más elementales pensamientos que trasmiten la paz de los tiempos. Las acciones más nobles nacen del silencio.
Cada palabra sin pronunciar es doblemente poderosa si nace del silencio con que se manifiesta el pensamiento. El silencio es la llave para detener las ambiciones, los ímpetus, las energías desbordadas. El silencio nutre el pensamiento porque es su esencia.
La tristeza se lleva mejor en el silencio porque las emociones intensas son de origen personal. Nadie siente con la misma intensidad, por ello no es posible sentir igual. Sólo es posible sentir en silencio y en soledad. El silencio y la soledad son complementos. La soledad es el silencio del alma y el silencio es la soledad de las palabras. La palabra es un don tan hermoso que es mejor dejarla ir solo cuando es estrictamente necesario. El silencio es la voz del corazón hablando contigo. Es lo que expresa tu corazón. Por eso hay que escuchar lo que dice el corazón en silencio y si es necesario dejar al corazón expresar con el verbo.
Lo que se dice pocas veces es igual a lo que se siente. Una hermosa enseñanza es la que nos cuenta el origen del eco. El eco fue creado para que siempre recuerdes que lo que dices siempre regresará a ti.
Hubo un tiempo en que las grandes batallas se pelearon usando la palabra. Eran palabras como flechas y dardos envenenados que causaban desolación, muerte y llanto. Un día en que los pueblos estaban casi exterminados, se reunieron y decidieron pedir ayuda y consejo al viejo maestro de la montaña. Tres gobernantes marcharon durante tres días y al llegar le pidieron consejo ante la inminente destrucción de su raza. El anciano parecía no escuchar el pedido de los gobernantes. Sólo observaba el infinito a través de sus ojos color miel. Uno de ellos llenándose de furia incontenible lanzó una palabra mortal hacia el maestro de la montaña. Después de proferirla al cabo de unos instantes la misma palabra se escuchó por tres veces más antes de que el agresor cayera abatido de inmediato a los pies de éste. Los otros dos le miraron sorprendidos y regresaron con la enseñanza de que el silencio es el mejor escudo a las palabras de ira y odio. Desde ese instante aquél pueblo encontró en el silencio el mejor escudo, el mejor instrumento de paz, la mejor pregunta, la mejor respuesta.
El silencio es la elocuencia del corazón. Sólo en el silencio aprendes a escuchar. Si escuchar es la razón de la comprensión, el silencio es la razón de la sabiduría.
¿Pero acaso el callar es lo mismo que el silencio? ¿Calla el ave cuando llega un nuevo día? ¿Calla el agua del río al encontrar su camino al mar? ¿Calla el llanto del dolor en cada ser? Nunca dejes sin palabra lo que estremece tu corazón. Es por eso que el ave canta con la alegría de un nuevo día, el agua del río por volver al mar, el llanto del dolor por escapar del corazón. Aún en estos actos hay silencio, porque viene de la esencia misma.
Algunos suelen decir que el silencio es la ausencia del sonido. El silencio es el equilibrio del sonido. Si dos ondas de sonido con la misma intensidad y en sentido contrario se encuentran, entonces, se produce el silencio. Por ello no podrá existir el silencio sin el equilibrio del verbo en ti.
Que tus palabras sean el reflejo fiel de un alma noble, para que cuando salga regrese a ti con la misma intensidad como se fue. Sólo así sabrás que el silencio le dio en justa medida el equilibrio a tu alma, a tu mente y a tu corazón.
El silencio es la primera herramienta para saber si el mundo a tu alrededor te escucha y tú lo escuchas a él. Se aprende a oír en el silencio, pero se aprende más a sentir cuando aprendes a escuchar.
Sé entonces como el silencio, aparentemente inexistente pero firmemente útil y recuerda siempre esto:
Quien conoce el silencio dice más con menos palabras.
Quien conoce el silencio piensa más de dos veces lo que quiere decir.
Quien conoce el silencio habla de corazón a corazón
Quien conoce el silencio calla primero, luego observa y finalmente decide la utilidad de la palabra
Quien conoce el silencio venera el valor sagrado del verbo
Quien conoce el silencio ejerce control de su existencia
Quien conoce el silencio conoce la luz de la existencia suprema.
Hoy me ha venido a la memoria la ilusión de la noche de Reyes. Ese día mis dos hermanos y yo nos levantábamos pronto. Ellos, que son más pequeños, querían ir corriendo al salón a ver lo que nos habían dejado los Reyes. Yo se lo impedía. Para eso me tenía que levantar primero e ir a levantarles a su habitación. Había que cumplir el ritual que consistía en ir los tres juntos, cerrar los ojos y abrirlos una vez en la habitación. Ellos se resistían, pensaban que era muy tonto eso de cerrar los ojos y abrirlos a la vez, pero yo no me dejaba amedrentar por ellos y el ritual se perpetuó hasta que fueron lo suficientemente mayores como para oponerse.
Esta anécdota me ha venido a la cabeza a raíz de ir a ver la película "La educación de las Hadas". Tengo que confesar que siento debilidad por las hadas. No sabría explicar muy bien a que se debe esta fascinación aunque creo intuir que es mi manera de conectar con la ilusión y la magia de la infancia.
Hay determinadas palabras que me conectan con ese mundo infantil, con la época en la que era feliz e imaginativa. Una época en la que ante mi se abría un mundo de infinitas posibilidades. Unos años en los que brillaba la confianza y en los que todo era nuevo. En mi caso esas palabras que me conectan con mi niña interna son: hada, magia, ilusión, sueños, estrellas, chocolate, ... Son mis palabras "mágicas", esas que me hacen sonreír cuando vuelvo la vista atrás y también llorar en los momentos en los que siento que me he perdido y necesito volver a conectar con esa niña confiada y alegre. Esa niña a la que le encantaban los cuentos y que lloró cuando su madre le desveló el secreto de los reyes magos a una edad en la que el resto de los niños ya lo sabían.
Cuando nacemos estamos perfectamente programados. Tenemos una tendencia innata a concéntranos en el amor. Nuestra imaginación es creativa y floreciente, y sabemos usarla. Estamos conectados con un mundo más rico que el mundo con que ahora nos conectamos, un mundo lleno de hechizo y del sentimiento de lo milagroso.
¿Qué nos pasó entonces? ¿Por qué, cuando llegamos a cierta edad y miramos a nuestro alrededor, el hechizo había desaparecido?
La película cuenta la historia de Nicolás un niño grande que trabaja creando juguetes. Nicolás se enamora el mismo día y a la misma hora de dos personas: una madre viuda y su hijo de ocho años. Sin duda lo mejor de la película son los diálogos entre el niño y su padre "natural" (si vais a ver la película entenderéis el término). Cuando este le habla de las hadas y de como reconocerlas. A pesar de ser una película triste, hay momentos "mágicos" siempre con el niño como protagonista.
Todos llevamos un niño dentro. Es ese que aparece cuando nos sorprenden con un regalo, cuando nos preparamos para soplar las velas en la fiesta de nuestro cumpleaños, cuando llevamos a nuestros hijos a ver la cabalgata de los reyes magos (siempre me sorprende que en la cabalgata los que más disfrutan sean los padres, en esos momentos se permiten volver a ser niños otra vez y por unos momentos recuperar la ilusión). Aparece cuando contamos cuentos, vamos al cine a ver una de Walt Disney y en tantos y tantos otros instantes.
El sábado empezó el mes de julio y para algunos ya han comenzado las vacaciones. Durante estas vacaciones os propongo un reto: prestar atención a nuestro niño/a interno. Conectar con esa parte en ocasiones olvidada.
¿Qué te gustaba hacer de pequeño? ¿Con que disfrutabas? ¿Cual era tu máxima ilusión? ¿Cual era tu sueño?
Todos hemos sido niños alguna vez aunque puede que algunos como decía Antonie de Saint-Exúpery no lo recuerden.