viernes, 1 de febrero de 2013

Amar lo que Es



Adoro el trabajo de Byron Katie desde que lo descubrí hace ya varios años. No encuentro herramienta mejor para cuestionar nuestras creencias y suposiciones. Suelo recomendar su trabajo y su libro "Amar lo que Es". Casi me atravería a decir que es una lectura "obligada" si lo que quieres es ser feliz. Y su último libro, "Necesito que me quieran, ¿es eso verdad?" centrado en nuestras expectativas en las relaciones es todavía mejor. En esta web podréis ver alguno de sus vídeos en español: http://www.thework.com/espanol/

Se que lo simple, lo sencillo no tiene muy buena prensa. A nuestra mente le encanta la complicación, el razonamiento, la lógica. Pero siempre he intuido que tenía que haber una forma más sencilla de moverse por la vida, un camino más fácil. La verdad es simple y este texto que comparto hoy con vosotros me ayudó a soltar mucho lastre y caminar por la vida más ligera de equipaje. Deseo que tenga el mismo efecto en vosotros...

"Lo que necesito es lo que tengo"

Es facil ser absorbido totalmente por lo que crees que necesitas de una relación: "Necesito que estés sentado donde pueda verte. Necesito que me digas lo que estás pensando. Necesito que me digas la verdad. Que no me dejes nunca. que confíes en mí. Que me creas. Que seas puntual. Que mantengas tus promesas. Que sonrías. Que me des la mano en público. Que seas más extrovertido. Que me escuches. Que estés disponible. Que me ayudes. Que te cases conmigo. Que estés a mi lado. Que duermas conmigo. Que me des tu dinero. Que me cuides. Que estés de acuerdo conmigo. Que veas que no tienes razón. Que sepas cuándo quiero estar solo. Que sepas lo que necesito sin tener que decírtelo. Que seas menos sensible. Que seas más sensible. Que dejes de ser amigable con la gente que no me cae bien. Que seas más amable con mis amigos. Que cambies la música. Que me ames."

Ahora tus necesidades ya son familiares. Y sabes cuál es el efecto en tu vida cuando crees que tienes derecho a que sean satisfechas y no ocurre así. El resultado es una búsqueda imposible llena de separación, frustración y resentimiento.

Hay una ruta directa para entender tus necesidades. La ruta directa es simplemente algo que pones en práctica. Cuando estés listo puede suponer un gran alivio, como cuando llegas a casa después de un viaje muy largo. Y, si no estás preparado para ello, sé muy amable contigo mismo. Sé sincero respecto a lo que piensas que necesitas. Cuando una necesidad se convierte en dolorosa, usa la indagación (http://www.thework.com/espanol/) para cuestionarla, y si aún parece cierta, pídela: "Necesito que te acuerdes de mi cumpleaños y me llames. Por favor, escríbelo en tu agenda". Eso es vivir tu integridad en ese momento.

El camino directo es dejar que la realidad sea la guía de tus necesidades. "Lo que necesito es lo que tengo". Esto no es algo que haya que creerse. Es la forma que toman las cosas ahora, lo creas o no. ¿Qué aspecto tienen?

¿Cómo sabes cuándo no necesitas a los demás? Porque en esos momentos  no están en tu vida. ¿Cómo sabes cuando los necesitas? Porque están en tu vida. No puedes controlar las idas y venidas de la gente que te importa. Lo que puedes hacer es tener una buena vida, vengan o se vayan. Puedes invitarlos y ellos pueden venir o no. Y sea cual fuere el resultado, eso es lo que tú necesitas. La realidad es la prueba. 

¿Cómo sabes que no tienes que levantarte? Porque estás sentado. La vida se convierte en algo mucho más sencillo de esta manera. ¿Cómo sabes cuándo tienes que hacer algo? Porque lo haces. Pensar que tienes que hacer algo cuando no lo estás haciendo es mentira (adios "ego" ;)). Te hace estar en una posición incómoda, llena de vergüenza, culpa y frustración. Estás tumbado en la cama, te atascas con el pensamiento "tengo que levantarme", y no lo haces. La verdad es que no tienes que levantarte. No necesitas hacerlo hasta que lo hagas.

¿Intentas motivarte con el pensamiento de que necesitas hacer algo y acabas haciendo nada? Eso sería un descubrimiento interesante. "Tengo que hacerlo", es sólo un pensamiento. Prueba el efecto de la versión invertida: "No tengo que hacerlo", y date cuenta de que la única ves que necesitas hacer algo es cuando lo haces. Es un experimento maravilloso.

¿Piensas que tienes que tomar una decisión? No tienes que hacerlo, no hasta que se tome. Después, puede que te des cuenta de que tú no tomaste realmente la decisión: se tomó a sí  misma, justo a tiempo, en el momento en que tenías la información necesaria. ¿Cómo sabes que tenías toda la información necesaria? Porque la decisión se tomó.

El camino directo te hace que necesites y quieras lo que está ocurriendo delante de ti. Y lo que ocurre delante de ti sigue expandiéndose hasta que lleno se convierte en una palabra demasiado pequeña.

"Soy un amante de lo que es, no porque sea una persona espiritual, sino porque me duele cuando discuto con la realidad. Ningún pensamiento en el mundo puede cambiar eso. Lo que es, es. Todo lo que necesito ya está aquí ahora. ¿Cómo sé que no necesito lo que pienso que necesito? Porque no lo tengo. Así, todo lo que necesito me es provisto siempre."

Byron Katie, "Necesito que me quieran, ¿es eso verdad?"






10 comentarios:

Anónimo dijo...

a.d.: complicadilla la cosa hoy eh? parece un juego de palabras poco apto para idiotas redomados como yo. yo esto lo entendí más fácil con un psiquiatra de urgencias del hospital de Granada en una conferencia ejemplar por lo simplista, lo popular y lo cercana: lo llamaba "contabilidad postiva" (acostumbrarse a prestar atención también a las cosas buenas que nos rodean y pestarles más atención si podemos, o al menos equilibrarla con los pensamientos negativos"); y mejor aún cuando lo simplificaba mostrando nuestro entorno particular en una transparencia como un puzzle incompleto, en el que para poder completar las pocas piezas que nos faltan a las personas acomodadas (el ha pasado mucho tiempo en África) tenemos que fijarnos bien y disfrutar de las piezas que hemos encajado ya. pero, como creo sabes Iciar, yo necesito un paso más, necesito encontrar el puzzle que me apasione.

Iciar Piera Iglesias dijo...

Hola Anónimo, entiendo tus necesidades pero yo no trabajo directamente con las pasiones sino un coaching mas enfocado en la conciencia , el cambio de mentalidad hacia la responsabilidad y la paz interior por lo que en este blog probablemente no vas a encontrar ese puzzle, pero si puedo recomendarte de nuevo a Marinma Dorado o a un compañero cuya linea de trabajo creo que encaja mas con tu lenguaje y tus inquietudes. Se llama Germán Antelo y su blog es: http://gerant05.wordpress.com/ Espero que encuentres lo que vas buscando. Un saludo, Iciar

Carolina Riascos Ayala dijo...

Iciar lo que nos compartes es algo muy cierto que debe ocurrir en uno mismo sabes escribes lo que actualmente a mi me pesa pensando que mi novio lo es todo y poco a poco me doy cuenta que es uno quien debe darse amor y no apegarse a las personas que sabemos que algún día ya no estarán con uno, solo quisiera que me dieras algunos truquitos de toda tu experiencia como puedo mejorar mi forma de pensar y confiar mas en mi mismo y en mis capacidades y como puedo reflejar ese amor interior a los demás para que tomen mi ejemplo.

Alberto dijo...


Hola Icíar.

Hace años me interesé en el trabajo de Katie. Me gustó ese método simple de cuestionamiento de ideas, pero creo recordar que era más fácil dedicarlo a problemas relacionales. Los casos que se planteaban en el libro respondían a la fórmula: "tengo un problema con fulanito". Eché de menos un enfoque más centrado en uno mismo. Problemas estrictamente personales.

Besos.

Anónimo dijo...

a.d.: 1000 grcs Iciar, abandonaré este incómodo anonimato. Lo del lenguaje me ha gustado, especialmente como has encajado el encaje de mis piezas en tu lenguaje de encaje con coach. Aunque mi puzzle icmpleto no me desanima, ya que está muy avanzado, si que me gustará añadirle o empezar otro puzzle que saque todo lo que soy. Ahora soy yo el del juego de palabras. No obstante si me da por meditar antes de dormir con música oriental y olor a sándalo, quizás me pase por este blog, si no lo llevas a mal. Saludos de veras cordiales.

Iciar Piera Iglesias dijo...

Hola Carolina, lo que promueve esta herramienta de Byron Katie es que realmente son nuestros pensamientos los que nos hacen daño. Lo que te propongo es observar esos pensamientos, identificar donde estoy luchando con lo que esta pasando o queriendo que sea de diferente manera y en lugar de creerme mis propios pensamientos, cuestionarlos: ¿es verdad? ¿Estoy completamente segura de que es verdad? ¿Como me siento cuando me creo este pensamiento? ¿como actúo? ¿que me digo a mi misma? ¿ y a mi pareja? ¿quien seria sin este pensamiento? Te sugiero que leas el libro de Byron Katie y que lo pongas en practica. No hay atajo, es practica y ganas de ver la situación de otra manera. Gracias por tu comentario. Un saludo

Iciar Piera Iglesias dijo...

Hola Alberto, es cierto que el trabajo esta mas centrado en "juzga a tu prójimo" pero eso es simplemente porque el otro es un espejo nuestro luego al juzgar al otro ya te estás trabajando a ti mismo. De todas formas se puede aplicar de igual manera a uno mismo y a mis propios pensamientos como " debería de tomar una decisión,Debería de saber que es lo que quiero hacer, debería de tener mas trabajo, etc. Lo que pasa es que suele haber mas resistencia cuando se aplica a uno mismo, esa es la razón de que se haga principalmente con otro pero funciona igualmente. Incluso se puede hacer con una situación, por ejemplo mi trabajo, el dinero, o cualquier situación por la que esté pasando que quieras cuestionar y ver de otra manera. Gracias por tu comentario. Un abrazo, Iciar

Iciar Piera Iglesias dijo...

Gracias Anónimo, de corazón te deseo que encuentres lo que andas buscando, ese puzzle que saque todo lo que eres. Un abrazo, Iciar

Diego Galvan dijo...

Es muy aconsejable este libro, que va en consonancia con unas enseñanazas que deberíamos adoptar desde jovencitos, porque nos ahorraríamos mucho sufrimiento. Estas sabias enseñanzas ponen el acento en "desaprender" tantos hábitos de pensamiento que solo están ahí por la fuerza de la costumbre y nada más, y nunca nos paramos a cuestionarlos.Y es cierto, en la sencillez esta gran parte del bienestar emocional, cosa que a nuestro ego y en consecuencia a nuestra mente no le gusta nada.Por eso hay que practicar día a día para revertir esos patrones mentales nocivos y entonces se abrirá un camino nuevo lleno de paz.

Iciar Piera Iglesias dijo...

Gracias Diego, estoy contigo en que el trabajo de Byron Katie debería de estudiarse en las escuelas desde pequeños. Como bien dices des-aprender requiere de una voluntad diaria para prestar atención a nuestros pensamientos y atrevernos a cuestionarlos.

Gracias por la visita y tu comentario.
Iciar