jueves, 26 de abril de 2007

Manual de conservar caminos


1) Al principio del camino hay una encrucijada. Allí puedes pararte a pensar en la dirección que vas a tomar. Pero no te quedes demasiado tiempo, o nunca saldrás de ese lugar. Hazte la clásica pregunta de Castaneda: ¿cuál de estos caminos tiene un corazón? Reflexiona lo necesario sobre las opciones que tienes delante, pero una vez que des el primer paso, olvídate definitivamente de la encrucijada, pues en caso contrario nunca dejarás de torturarte con la inútil pregunta: “¿El camino que elegí era el correcto?” Si prestaste oídos a tu corazón antes de ponerte en movimiento, escogiste sin duda el buen camino.

2) El camino no dura para siempre. Es una bendición recorrerlo durante algún tiempo, pero un día terminará, y por eso debes estar siempre listo para despedirte en cualquier punto. Por mucho que te deslumbren determinados paisajes, o te asusten ciertos trechos donde hay que esforzarse especialmente para seguir en pie, no te aferres a nada. Ni a los momentos de euforia, ni a los interminables días en los que todo parece difícil, y el progreso es lento. Más tarde o más temprano llegará un ángel, y tu jornada habrá llegado a su término. No lo olvides.

3) Honra tu camino. Fue tu elección, fue decisión tuya, y en la misma medida en que tú respetas el suelo que pisas, este mismo suelo respetará tus pies. Haz siempre lo más adecuado para conservar y mantener tu camino, y él hará lo mismo por ti.

4) Equípate bien. Lleva un rastrillo, una pala, una navaja. Entiende que para las hojas secas las navajas son inútiles, y que para la hierbas muy enraizadas los rastrillos son inútiles. Conoce siempre qué herramienta hay que emplear en cada momento. Y cuida de ellas, porque son tus mayores aliadas.

5) El camino va hacia delante y hacia atrás. A veces es necesario volver porque se perdió algo, o porque un mensaje que debía haber sido entregado se quedó olvidado en un bolsillo. Un camino bien cuidado permite que puedas volver atrás sin grandes problemas.

6) Cuida del camino antes de cuidar de lo que está a su alrededor: atención y concentración son fundamentales. No dejes que las hojas secas del borde del camino te distraigan, ni que la manera como los otros cuidan sus propios caminos desvíe tu atención. Usa la energía para cuidar y conservar el suelo que recibe tus pasos.

7) Ten paciencia. A veces es necesario repetir las mismas tareas, como arrancar las malas hierbas o cubrir los agujeros que surgieron tras una lluvia inesperada. Que esto no te enfurezca, pues forma parte del viaje. A pesar del cansancio, y a pesar de las tareas repetitivas, ten paciencia.

8) Los caminos se cruzan: las personas pueden explicar el tiempo que hace. Escucha los consejos, pero toma después tus propias decisiones. Tú eres el único responsable del camino que te fue confiado.

9) La naturaleza sigue sus propias reglas: por lo tanto, tienes que estar preparado para los súbitos cambios del otoño, para el hielo resbaladizo del invierno, para las tentaciones de las flores en primavera, y para la sed y las lluvias del verano. En cada estación, aprovecha lo mejor que te ofrezca, y no te quejes de sus particularidades.

10) Haz de tu camino un espejo de ti mismo: no te dejes influir en absoluto por la manera como los demás cuidan de sus caminos. Tú tienes un alma que escuchar, y los pájaros transmitirán lo que tu alma quiere decir. Que tus historias sean bellas y agraden a todo lo que tienes en torno. Sobre todo, que las historias que cuente tu alma durante la jornada se reflejen en cada segundo del recorrido.

11) Ama tu camino: sin este principio, nada tiene sentido.

Copyright @ 2007 by Paulo Coelho



lunes, 23 de abril de 2007

Una vida con sentido


Hay algo que he observado que nos preocupa a todos o casi todos y es el sentido de la vida. A mi consulta de coaching llegan personas que quieren conocer cual es el sentido de su vida o misión. Conocer que es "eso" que les cubriría el vacío que sienten en sus vidas a pesar de tener todas las necesidades cubiertas.

Más que del sentido de la vida a mi me gusta hablar de vidas con sentido.

¿Qué daría sentido a tu vida?

Y dentro de estas vidas con sentido este mes en la revista mente sana viene un claro ejemplo de lo que para mi significa una vida con sentido. Quizás hayáis oído hablar del "Teaming" una fórmula solidaria que consiste en donar un euro mensual para una buena causa elegida entre un grupo de empleados. Suele llevarse a cabo dentro de la empresa y los que ya lo están poniendo en práctica aseguran que mejora las relaciones grupales y añade sentido al trabajo. 

El artífice de esta idea es Jil Van Eyle (asistente personal del entrenador del F. C. Barcelona). Jil era, como el mismo cuenta en la entrevista, una persona obsesionada por el éxito hasta que una crisis personal volteó su vida. Es curioso como la vida nos trae los mejores regalos en forma de situaciones aparentemente negativas. En el caso de Jil Van Eyle esta situación fue el nacimiento de una hija con hidrocefalia.

Me gustaría compartir con vosotros su entrevista, no tiene desperdicio, y animaros a poner en práctica esta idea en vuestras empresas o familias. Yo ya le estoy dando vueltas a algunas ideas....

Entrevista, haz click aquí.

¿Cuales son tus modelos de vidas con sentido? ¿Qué es lo que admiras en ellas? ¿Qué envidias? ¿Qué tienen esas personas que a ti te gustaría tener? Se curioso con lo que te llama la atención de esos modelos y tendrás un punto de partida para empezar a añadir sentido a tu vida.


Feliz y solidaria semana.





martes, 27 de marzo de 2007

Vuela...


Naciste con potencial.
Naciste con confianza y bondad.
Naciste con sueños e ideales.
Naciste con grandeza.
Naciste con ALAS.
No estás destinado a arrastrarte, tienes ALAS.
Aprende a usarlas y VUELA

Rumi

Desde esta perspectiva:
¿Cual es tu potencial?
¿En qué/quien quieres confiar?
¿Cuales son tus sueños e ideales?
¿Qué te hace grande?
¿Cómo son tus ALAS?
¿Cómo quieres que sea tu VUELO?




miércoles, 7 de marzo de 2007

El silencio....


En el silencio indescriptible marcha el más sabio de los consejos, la palabra más dulce, la verdad más pura. Es en el camino del silencio donde se construyen las grandes bases, los más fuertes cimientos, los más elementales pensamientos que trasmiten la paz de los tiempos. Las acciones más nobles nacen del silencio.

Cada palabra sin pronunciar es doblemente poderosa si nace del silencio con que se manifiesta el pensamiento. El silencio es la llave para detener las ambiciones, los ímpetus, las energías desbordadas. El silencio nutre el pensamiento porque es su esencia.

La tristeza se lleva mejor en el silencio porque las emociones intensas son de origen personal. Nadie siente con la misma intensidad, por ello no es posible sentir igual. Sólo es posible sentir en silencio y en soledad. El silencio y la soledad son complementos. La soledad es el silencio del alma y el silencio es la soledad de las palabras. La palabra es un don tan hermoso que es mejor dejarla ir solo cuando es estrictamente necesario. El silencio es la voz del corazón hablando contigo. Es lo que expresa tu corazón. Por eso hay que escuchar lo que dice el corazón en silencio y si es necesario dejar al corazón expresar con el verbo.

Lo que se dice pocas veces es igual a lo que se siente. Una hermosa enseñanza es la que nos cuenta el origen del eco. El eco fue creado para que siempre recuerdes que lo que dices siempre regresará a ti.

Hubo un tiempo en que las grandes batallas se pelearon usando la palabra. Eran palabras como flechas y dardos envenenados que causaban desolación, muerte y llanto. Un día en que los pueblos estaban casi exterminados, se reunieron y decidieron pedir ayuda y consejo al viejo maestro de la montaña. Tres gobernantes marcharon durante tres días y al llegar le pidieron consejo ante la inminente destrucción de su raza. El anciano parecía no escuchar el pedido de los gobernantes. Sólo observaba el infinito a través de sus ojos color miel. Uno de ellos llenándose de furia incontenible lanzó una palabra mortal hacia el maestro de la montaña. Después de proferirla al cabo de unos instantes la misma palabra se escuchó por tres veces más antes de que el agresor cayera abatido de inmediato a los pies de éste. Los otros dos le miraron sorprendidos y regresaron con la enseñanza de que el silencio es el mejor escudo a las palabras de ira y odio. Desde ese instante aquél pueblo encontró en el silencio el mejor escudo, el mejor instrumento de paz, la mejor pregunta, la mejor respuesta.

El silencio es la elocuencia del corazón. Sólo en el silencio aprendes a escuchar. Si escuchar es la razón de la comprensión, el silencio es la razón de la sabiduría.

¿Pero acaso el callar es lo mismo que el silencio? ¿Calla el ave cuando llega un nuevo día? ¿Calla el agua del río al encontrar su camino al mar? ¿Calla el llanto del dolor en cada ser? Nunca dejes sin palabra lo que estremece tu corazón. Es por eso que el ave canta con la alegría de un nuevo día, el agua del río por volver al mar, el llanto del dolor por escapar del corazón. Aún en estos actos hay silencio, porque viene de la esencia misma.

Algunos suelen decir que el silencio es la ausencia del sonido. El silencio es el equilibrio del sonido. Si dos ondas de sonido con la misma intensidad y en sentido contrario se encuentran, entonces, se produce el silencio. Por ello no podrá existir el silencio sin el equilibrio del verbo en ti.

Que tus palabras sean el reflejo fiel de un alma noble, para que cuando salga regrese a ti con la misma intensidad como se fue. Sólo así sabrás que el silencio le dio en justa medida el equilibrio a tu alma, a tu mente y a tu corazón.

El silencio es la primera herramienta para saber si el mundo a tu alrededor te escucha y tú lo escuchas a él. Se aprende a oír en el silencio, pero se aprende más a sentir cuando aprendes a escuchar.

Sé entonces como el silencio, aparentemente inexistente pero firmemente útil y recuerda siempre esto:

Quien conoce el silencio dice más con menos palabras.
Quien conoce el silencio piensa más de dos veces lo que quiere decir.
Quien conoce el silencio habla de corazón a corazón
Quien conoce el silencio calla primero, luego observa y finalmente decide la utilidad de la palabra
Quien conoce el silencio venera el valor sagrado del verbo
Quien conoce el silencio ejerce control de su existencia
Quien conoce el silencio conoce la luz de la existencia suprema.


Del BREDAM, el Canto Cósmico del Universo.







martes, 30 de enero de 2007

¿Por qué gritan las personas?


Un día Meher Baba preguntó a sus mandalíes lo siguiente:-¿Por qué la gente se grita cuando están enojados?

Los hombres pensaron unos momentos: porque perdemos la calma -dijo uno- por eso gritamos.

Pero ¿por qué gritar cuando la otra persona está a tu lado? -preguntó Baba- ¿No es posible hablarle en voz baja? ¿Por qué gritas a una persona cuando estás enojado?

Los hombres dieron algunas otras respuestas pero ninguna de ellas satisfacía a Baba.
Finalmente él explicó: cuando dos personas están enojadas, sus corazones se alejan mucho. Para cubrir esa distancia deben gritar, para poder escucharse. Mientras más enojados estén, más fuerte tendrán que gritar para escucharse uno a otro a través de esa gran distancia.

Luego Baba preguntó:-¿Qué sucede cuando dos personas se enamoran? Ellos no se gritan sino que se hablan suavemente, ¿por qué? Sus corazones están muy cerca. La distancia entre ellos es muy pequeña. Baba continuó: Cuando se enamoran más aún, ¿qué sucede?No hablan, sólo susurran y se vuelven aún más cerca en su amor. Finalmente no necesitan siquiera susurrar, sólo se miran y eso es todo. Así de cerca están dos personas cuando se aman.

Luego Baba dijo: -Cuando discutan no dejen que sus corazones se alejen, no digan palabras que los distancien más, llegará un día en que la distancia sea tanta que no encontrarán más el camino de regreso.






jueves, 18 de enero de 2007

Dar GRACIAS a la Vida


El fin de año es un momento excelente para reflexionar sobre nuestra vida: qué ha pasado durante el año y cuáles son nuestras posibilidades para el Año Nuevo.

Imagínese organizando una gran fiesta. Será una celebración por la vida. A medida que se prepara, la esperanza y la emoción crecen en su interior. Ha decidido invitar a todas las personas maravillosas que han tocado su vida de una manera especial en este año. Cada día que pasó, alguien dejó su huella. Usted ha decorado su casa de acuerdo con la ocasión para esta reunión especial. Las flores llenan todas las habitaciones, junto con la luz de las velas que esparcen un cálido resplandor de bienvenida. Cada invitado es recibido con un amoroso abrazo al cruzar la puerta. Usted dedica un instante a conectarse profundamente con los ojos de cada uno, contactándose con su alma.

Sus convidados han sido invitados a entrar a un comedor grande en donde las mesas han sido arregladas con la vajilla y el cristal más finos. La comida más elegante y deliciosa esta a punto de ser servida. Se siente muy bien al ver que todo el mundo se está divirtiendo mucho. Usted quería que esta fiesta fuese perfecta para sus invitados especiales, y lo es. A medida que ocupa su lugar en la cabecera de la mesa, mira por un instante a cada persona. Ve a su madre, a su padre, a sus hijos y amigos. Allí están aquellos a quienes sólo ve de vez en cuando o los que ha conocido solo una vez, pero que son muy importantes para usted por su original y bella manera de ser. Esta es una reunión de las familias de todas las áreas de su vida. Una sonrisa se refleja en su cara, pues se siente muy bendecido de tener a toda esta gente maravillosa en su vida. Ellos le han ayudado a descubrir quién es, sirviéndole como espejos.

De uno en uno van levantando sus copas para brindar y dar gracias individualmente. Dicen cuánto aprecian sus vidas y luego se dirigen a usted y le expresan lo importante que es usted para ellos. El círculo de energía amorosa crece de uno en uno, aumentado a medida que cada persona habla. Esta iba a ser una fiesta que usted está dando para demostrarles a las personas que quiere, cuan agradecido está de tenerlos en su vida. El regalo le ha sido devuelto. Este es el círculo de energía del amor. Lo que usted ha dado lo está recibiendo. Ahora es su turno de dar gracias. Tomando una profunda inhalación, se prepara para hablar, pero las lágrimas de gozo llenan su corazón a medida que comprende lo bendecido es al tener a todas esas personas maravillosas en su vida. A medida que alza su copa para hacer un brindis especial, siente mucha gratitud por ese día. Reconoce lo maravillosa que es su vida con toda esa gente que lo rodea. Lo único que puede decir es GRACIAS, porque es la mejor manera de expresar su gratitud, y estas sencillas palabras provienen directamente de su corazón. Termina la celebración dándose gracias a sí mismo. Esta es la vida que usted ha creado. Sepa que cuando se ama a sí mismo, tiene más amor que ofrecer a los que lo rodean. Ha sido un año magnífico, lleno de aventuras, unas positivas y otras desafiantes. El Año Nuevo estará lleno de perspectivas maravillosas.

Copyright 2006 Steve Rother.

GRACIAS a todos los que me habéis estado acompañando durante este año, a los que ya no están y a los que seguís a mi lado. Y bienvenidos todos los que os habéis unido en este 2007.






viernes, 1 de diciembre de 2006

Apariencias



No te engañes conmigo. No te dejes engañar por la cara que llevo. Pues llevo una máscara, mil máscaras, Máscaras que temo quitarme, y ninguna de ellas soy yo. Lo que puede ser arte, es para mí un hábito, pero no te engañes.

Te doy la impresión de seguridad, de que todo es alegre y sereno en mí, por dentro y por fuera, que la confianza es mi nombre y la frialdad mi juego, que el agua está en calma y mantengo el control, y que no necesito a nadie. Pero no me creas. Mi cara parece lisa, pero mi cara es mi máscara, siempre variante, siempre encubridora. Debajo no hay complacencia. Debajo hay confusión, y temor y soledad. Pero yo lo oculto. No quiero que se sepa.

Me horroriza pensar en la revelación de mi debilidad y mi miedo. Por ello he creado frenéticamente una máscara para esconderme, una fachada indiferente y sofisticada, para ayudarme a creer que me escuda de la mirada que sabe.

Pero esta mirada es mi única salvación. Mi única esperanza, y yo lo sé. Lo será, si va seguida de aceptación, si va seguida de amor. Es lo único que puede liberarme de mí mismo, de las paredes de la prisión que yo mismo me he construido, de las barreras que tan concienzudamente erigí. Es lo único que me asegura de cuanto yo no puedo asegurarme, de que realmente merezco algo. Pero yo no te cuento eso. No me atrevo, temo hacerlo. Temo que la aceptación no siga a tu mirada, ni que la siga el amor. Temo empobrecer tu concepto de mí, que te rías, y tu risa me mataría. Temo no ser nada en el fondo, nada bueno, y que tú lo descubras y me rechaces.

De este modo sigo mi juego, mi supuesto juego desesperado, con fachada de seguridad fuera mientras un niño tiembla dentro.

Así empieza el desfile de máscaras, brillante pero vacío y mi vida deviene en un frente. Vanamente te hablo en tono cortés de charla superficial. Te cuento todo aquello que no es nada, y nada de aquello que lo es todo, de aquello que llora dentro de mí.

Así, cuando siga mi rutina, no te creas lo que yo diga.

Escucha con atención y trata de oír lo que no digo, lo que me gustaría poder decir, lo que para sobrevivir necesito decir, pero que no puedo pronunciar.

No me gusta esconderme.

No me gusta jugar partidas superficiales y falsas.

Quiero dejar de jugarlas.

Quiero ser auténtico, espontáneo y yo mismo, pero tienes que ayudarme.

Debes tenderme una mano aún siendo lo último que supuestamente quiero.

Sólo tú puedes quitar de mis ojos la blanca mirada del muerto que respira.

Sólo tú puedes devolverme la vida. Cada vez que eres amable y dulce y alentador/a, cada vez que tratas de comprenderme porque te importa, se empiezan a formar alas en mi corazón, alas muy pequeñas, alas muy frágiles ¡pero alas!

Con tu poder de tocarme la parte sensible puedes soplar vida dentro de mí. Quiero que sepas esto.

Quiero que sepas lo importante que eres para mí, cómo puedes ser el creador- un creador fiel a Dios- de la persona que soy yo si decides hacerlo.

Sólo tú puedes derribar el muro tras del cual tiemblo, sólo tú puedes quitarme la máscara, sólo tú puedes liberarme de mi sombreado mundo de pánico e incertidumbre, de la prisión de mi soledad, si decides hacerlo. Hazlo, por favor. No me dejes de lado. No voy a ser fácil para ti.

Una larga convicción de inutilidad construye fuertes muros. Cuanto más te acerques a mí más ciegamente puedo resistirme. Es irracional, porque pese a lo que digan los libros sobre el hombre yo soy irracional.

Lucho contra la misma cosa que anhelo desesperadamente. Pero se me ha dicho que el amor es más fuerte que los muros, y en esto descansa mi esperanza. Trata de derribar esos muros con manos firmes, pero con manos suaves, porque el niño es muy sensible.

¿Te preguntas quién soy yo? Soy alguien a quien conoces muy bien, ve y mírate al espejo.

By Charles l. Withfield





lunes, 20 de noviembre de 2006

El negro


 
Esta mañana he encontrado este artículo de Rosa Montero aparecido en EL País, espero que lo disfrutéis.

"Estamos en el comedor estudiantil de una universidad alemana. Una alumna rubia e inequívocamente germana adquiere su bandeja con el menú en el mostrador del autoservicio y luego se sienta en una mesa.

Entonces advierte que ha olvidado los cubiertos y vuelve a levantarse para cogerlos.

Al regresar, descubre con estupor que un chico negro, probablemente subsahariano por su aspecto, se ha sentado en su lugar y está comiendo de su bandeja.

De entrada, la muchacha se siente desconcertada y agredida; pero enseguida corrige su pensamiento y supone que el africano no está acostumbrado al sentido de la propiedad privada y de la intimidad del europeo, o incluso que quizá no disponga de dinero suficiente para pagarse la comida, aun siendo ésta barata para el elevado estándar de vida de nuestros ricos países.
De modo que la chica decide sentarse frente al tipo y sonreírle amistosamente. A lo cual el africano contesta con otra blanca sonrisa. A continuación, la alemana comienza a comer de la bandeja intentando aparentar la mayor normalidad y compartiéndola con exquisita generosidad y cortesía con el chico negro.

Y así, él se toma la ensalada, ella apura la sopa, ambos pinchan paritariamente del mismo plato de estofado hasta acabarlo y uno da cuenta del yogur y la otra de la pieza de fruta. Todo ello trufado de múltiples sonrisas educadas, tímidas por parte del muchacho, suavemente alentadoras y comprensivas por parte de ella.

Acabado el almuerzo, la alemana se levanta en busca de un café. Y entonces descubre, en la mesa vecina detrás de ella, su propio abrigo colocado sobre el respaldo de una silla y una bandeja de comida intacta.

Dedico esta historia deliciosa, que además es auténtica, a todos aquellos españoles que, en el fondo, recelan de los inmigrantes y les consideran individuos inferiores. A todas esas personas que, aun bienintencionadas, les observan con condescendencia y paternalismo. Será mejor que nos libremos de los prejuicios o corremos el riesgo de hacer el mismo ridículo que la pobre alemana, que creía ser el colmo de la civilización mientras el africano, él sí inmensamente educado, la dejaba comer de su bandeja y tal vez pensaba: "Pero qué chiflados están los europeos".

¿Cual habría sido tu reacción en esta situación?








domingo, 12 de noviembre de 2006

Abrazos Gratis


La iniciativa que hoy comparto contigo nació en 2001 por Jason Hunter cuando murió su madre, una mujer que abrazaba a la gente y daba amor a todo el mundo sin importar la raza, sexo, ni condición.

En otra parte del mundo, Sidney, un chico que vivía en Londres pero que era australiano, volvió a su país natal. Una vez allí, se sentía sólo, sus padres se habían divorciado, se acababa de separar de su prometida y su abuela estaba muy enferma. Para animarse decidió ir a una fiesta, donde una desconocida le regaló un abrazo, ” Me sentí como un rey, fue lo mejor que me ha pasado nunca”, así describe ese momento. Seis meses después de este suceso, un 30 de junio, decidió salir a repartir abrazos gratis a la gente que transitaba por Pitt Mall Street en Sidney.

Ahora esta iniciativa de DAR ABRAZOS ha llegado a España de la mano del cineasta Joan Planas. Ya se ha estrenado en Barcelona y Valencia y pronto se unirán otras ciudades.

Puede que como yo lo hayas visto en la tele y te hayas quedado impresionado. Gente que acaba de conocerse y que se abraza como si fueran viejos amigos. Esta iniciativa tiene una finalidad: abrazar para mejorar el mundo, porque un simple abrazo motiva el corazón y hace feliz a quien lo recibe.

Como dice Joan Planas, ¡cambia la actitud y cambiarás el mundo!

¿Te imaginas que todos saliéramos a la calle a dar abrazos?

Todos necesitamos uno.
¿Nos das el tuyo?



Podeis ver más información sobre esta inicitiva en la web: ABRAZOS GRATIS.

Os recomiendo el siguiente video:



Y su versión española:








jueves, 26 de octubre de 2006

La vida no es una lucha



Siempre me he preguntado que lleva a algunas personas a vivir la vida como una lucha mientras que otras simplemente la disfrutan. Yo no creo que la vida sea una lucha. A través de mi experiencia he observado que la idea de lucha surge cuando nos aferramos a personas o circunstancias que no nos convienen. Cuando no somos capaces de dar carpetazo, cerrar un ciclo y seguir adelante. Cuando permanecemos en trabajos que odiamos o en los que no crecemos, relaciones que nos impiden evolucionar y ser nosotros mismos, cuidades que no nos gustan, etc. En general cuando no escuchamos a nuestra intuición que nos susurra que es tiempo de cerrar esa puerta y hacer espacio para nuevas y mejores experiencias.

Intenta hacer memoria y recuerda todas las veces en que hayas ido contra ti mismo, cuando no has seguido los dictados de tu intuición. Haz una lista de esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Ahora, rememora todas la veces que has seguido tu intuición. Haz una lista de todas las que te sea posible recordad y anota como te sentiste en esos momentos. ¿Cuales fueron los resultados?

Para finalizar anota en una lista todas las cosas que harías si confiaras por completo en tu intuición. ¿Qué te están diciendo tus sentimientos más viscerales que hagas? Aprender a confiar en tu intuición es aprender a permanecer en el presente. ¿Qué harías justo ahora?

Si ahora mismo estás en una lucha analiza tu situación y hazte estas preguntas: ¿Qué decisiones estás evitando tomar? ¿A qué te aferras? ¿Qué es lo que necesitas cambiar en tu vida para que avance de manera fluida? ¿Qué te dice tu intuición que no estás queriendo escuchar?