Mostrando entradas con la etiqueta TED. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta TED. Mostrar todas las entradas

martes, 5 de marzo de 2013

El oceano y las olas...

No somos islas, somos el oceano movido por las tempestades de la vida y por la luz de las estrellas. Paulo Coelho.

La semana pasada me hicieron llegar estas dos charlas y una entrevista a Jeff Foster que creo guardan relación así que he decidido compartirlas juntas en una misma entrada. Esta es una entrada un poco más larga de lo habitual pero creo que el esfuerzo merece la pena. ;) Espero que lo disfrutéis y GRACIAS por seguir este espacio y por vuestros mensajes cariñosos sobre el mismo.

En la introducción de tu nuevo libro, "La Aceptación Profunda", comienzas, Jeff, con una declaración sumamente fuerte. Una declaración realmente fuerte y definitiva y quiero empezar nuestra conversación con esto. Aquí está lo que escribiste: "Yo enseño una cosa, y sólo una cosa: una profunda y valiente aceptación de todo aquello que se ponga en tu camino." Así que para comenzar con esto, es una fuerte declaración... escribir estas palabras: "Yo enseño una cosa y sólo una cosa." 

Jeff Foster: Si, bueno tú sabes, esto que enseño es realmente un mensaje radical. Yo diría que no es precisamente para los débiles de corazón. Diría que se trata de un problema fundamental de la humanidad, si pudiéramos llamarlo así. Y es que, hasta cierto punto, le tenemos mucho miedo a la vida o nos hemos vuelto temerosos a la vida, tenemos miedo a vivir. Pasamos mucho de nuestro tiempo, al parecer, apartándonos de la vida, apartándonos de nosotros mismos; apartándonos del dolor, apartándonos del miedo, apartándonos de la tristeza, apartándonos de la duda. Y yo diría que, si tuviera que resumir todo lo que tengo para enseñar es, ¡parar!. Dejar de apartarnos. Y quedarnos con la vida y voltear hacia la vida si es que se puede. 

Enfrentar aquello que está frente a nosotros. Finalmente, aprender a conocerla como si fueras tú mismo. Muy a menudo se siente como si la vida estuviera de alguna forma en contra de nosotros, ¿sabes? o como si la vida nos estuviera haciendo algo, o que la vida va mal, o que la vida no está de nuestro lado.

Mi invitación es: parar y mirar aquello que está realmente aquí. Sal de esa historia de tu vida —la vida es esto, la vida es aquello, o esto está mal, o aquello no está bien, esto es lo que pasará, aquello es lo que pasará. Simple y amablemente regresa a lo que realmente está aquí. Yo hablo acerca de la constante invitación que la vida nos hace. Veo la vida como una constante invitación a simplemente regresar a casa, en cierto sentido, regresar a lo que está frente a ti, porque eso es realmente todo con lo que estás lidiando, a pesar de que a veces parezca que hay mucho más. Sólo enfrenta esto que está aquí.

TS: Ahora, esta idea de enfrentar lo que hay aquí, una profunda y valiente aceptación de todo aquello que se ponga en tu camino —pero, sabes, obviamente, que hay cosas realmente difíciles que se van presentando en el camino de la gente. Y mientras nos hablas yo me imagino algunas de esas cosas realmente difíciles y quizás alguien diga, "¿Cómo aceptar realmente y sin temor, y cómo voltear a ver este gran dolor como el de haber perdido un hijo o cualquier otra cosa que parezca insoportable?"

JF: Eso es muy cierto. Sabemos que la vida puede ponerse realmente difícil y que somos confrontados con esas olas. En el libro hablo mucho acerca de esas olas en el océano que tú eres. Si te ves a ti mismo como ese vasto océano, todas esas olas aparecen siempre —pensamientos, sensaciones, sentimientos— todas estas son las olas que aparecen en ti. 

Como tú dices, absolutamente, muchas veces las olas se pueden llegar a poner muy difíciles. Son grandes olas: olas de temor, olas de dolor, olas de tristeza, olas de dudas, olas de alegría, olas de felicidad. Lo que quiero decir es que todo ya está permitido en ti. Ya sabes, todo, esencialmente; lo que eres es ese espacio para todo ello. Pero como dices, algunas veces las olas se pueden poner muy intensas y la verdad es que normalmente no sabemos qué hacer con ellas.

A pesar de todo lo que hemos aprendido, a pesar de toda nuestra evolución espiritual, de todas las experiencias que hemos tenido y todas las reflexiones que hemos hecho y todos los despertares que hemos tenido, aún, a veces, esas olas aparecen como avalanchas demasiado intensas de dolor, como dices.

TS: O como un tsunami, digamos.

JF: Si, como un tsunami.

TS: Alguien que está experimentando algo así. No sólo una ola sino algo más parecido a "¡Oh dios mío, esto me va a destrozar!" 

JF: Si, si. Y esto le pasa hasta al más experto. Les sucede a las personas supuestamente más despiertas e iluminadas. Nadie es inmune a esos tsunamis. Eso es parte de la invitación, aunque sabes, un buen punto de inicio es ser realmente honesto acerca de este asunto. "Este tsunami está surgiendo, este tsunami de dolor, de miedo y, en este momento, no sé qué hacer con él". Este puede ser un maravilloso comienzo. En lugar de meterse en toda esa historia quejosa de "No sé qué hacer con esto," y "¿Qué estoy haciendo mal, porqué no puedo resolverlo? y "Esto me va a destrozar" y ya sabes, todas esas historias que nos contamos. Regresas realmente a la verdad de ese momento —que podría ser, en ese momento, podría ser "No sé realmente cómo enfrentar esto." 

A menudo digo que se ha hablado mucho acerca de la resistencia; muchas de las enseñanzas espirituales hablan acerca de la resistencia y de cómo siempre estamos resistiéndonos al momento y que deberíamos dejar de hacerlo; que nos resistimos al dolor, que nos resistimos al miedo y que deberíamos parar. Lo que pienso es que quizás sea más verdadero decir que nadie está resistiéndose activamente a su temor. Nadie está activamente resistiéndose al dolor. Tal vez sea más preciso decir que simplemente no sabemos cómo estar con nuestro dolor. Y no sabemos cómo convivir con nuestros temores. No es que nos estemos resistiendo. Más bien es que no sabemos cómo sentarnos con ellos, cómo estar con ellos.

Posiblemente se deba a que nadie nunca nos enseñó cómo sentarnos con el dolor, cómo estar con él. Se nos enseñó, desde muy pequeños, a no sentir demasiado esas cosas. Nos enseñaron que la tristeza es mala, que el miedo es malo o que el enojo no es bueno. Así que invertimos mucho de nuestro tiempo huyendo de esos sentimientos, porque realmente, ¿quién nos enseño, quién nos tomó de la mano en medio de nuestro dolor, en medio de nuestras penas, en medio de nuestras dudas? ¿Quién se sentó con nosotros y nos tomó de la mano y por un momento no intentó componernos o cambiarnos o llevarnos hacia un sitio diferente?

A mí me parece que realmente hemos olvidado, o quizás nunca supimos cómo convivir con esas olas gigantes. Y como dije antes, podría ser un precioso inicio simplemente admitir tu inocencia, en cierto sentido, admitir con completa humildad —"Realmente, no sé cómo estar con esto"— y empezar desde ahí.

TS: Ahora, qué le dirías a una persona que dice "No sé como estar con esto que es tan abrumador, sea lo que sea , ya sea miedo o alguna otra cosa, debido a que es muy intenso. Simplemente parece que hay aquí demasiada intensidad." A veces la gente dice, "Si me permito realmente sentir esto voy a empezar a llorar" y luego dicen "Si empiezo a llorar, no voy a terminar de hacerlo". Así que ¿qué le dirías a esa persona que siente miedo a la intensidad? 

JF: Eso es muy cierto. ¿Sabes? Normalmente digo "No creo que nos asuste tanto la muerte, pienso que nadie le teme realmente a la muerte, pienso mas bien que estamos muy atemorizados de la vida. Tenemos miedo de la intensidad de la vida, porque como dijiste, se puede poner muy intensa. Y ciertamente en estos cinco, seis años en que he estado viajando alrededor del mundo, hablando con la gente y realmente profundizando en todo esto con ellos, escucho con frecuencia eso. Dicen "Jeff, temo mucho que si permito tan sólo un momento este dolor, si realmente lo permito, si lo dejo libre, si no me resisto a él, si tan sólo dejo de huir de él por un momento, temo que se arraigue en mí. Que nunca se vaya. Esto me destruiría".

Es decir, aquí estamos hablando de miedos fundamentales. Temer ser destruido por esa ola. Que esta ola me aniquile, que esta ola me destruya, tú sabes. Esta ola, simplemente es más grande que yo. Me convertiré en algo "diferente". Hay demasiados temores alrededor de eso. Entonces, es aquí donde llegamos al mensaje principal de mi libro, que es "la aceptación profunda," porque siempre se trata de eso: "Bien, y ¿cómo acepto?" Cuando todo sale como quieres, cuando las olas son hermosas y tranquilas, cuando el día está soleado en el océano y las olas son suaves, parece muy fácil aceptar el momento presente. (Pero) cuando las olas se tornan intensas y surge el tsunami, la pregunta es "Bueno, ¿cómo voy a aceptar esto?"

Entonces tratamos de aceptar esos tsunamis. Esto es lo que digo en el libro. Hay mucha gente por ahí que conozco que está tratando de aceptar ese momento. Están intentando decirle "Si" a este momento. Hay muchos intentos. Tratamos de aceptar los tsunamis pero debido a nuestros temores y a la intensidad del momento, simplemente nos sentimos incapaces de aceptarlos. Nos sentimos incapaces de permitir. Así que nos enfrentamos con el tsunami y, en el momento, nuestra propia incapacidad para aceptarlo —nuestra propia incapacidad hace que fallemos en aceptarlo. Entonces eso se convierte en la verdad de ese momento, que hay ese gran tsunami y que hay, en ese momento, un sentido de limitación para enfrentarlo.

Lo que digo en el libro es que realmente no es que tú estés fallando. Eso no es una muestra real de tu fracaso; el hecho de haberte sentido incapaz de aceptar ese momento. Aquí hay una verdad mucho más profunda. Es la razón por la cual hablo de una aceptación profunda. Hablo acerca de la aceptación no como algo que hacemos, lo que digo en el libro es que la verdadera aceptación es lo que ya somos. Es tu otro nombre. Aceptación es otro nombre para lo que tú eres. La paz, el descanso y la libertad y todas esas cosas buenas que estamos buscando no son cosas por las que se pueda hacer algo para conseguirlas, es más una cuestión de recordar que estás hecho de eso. Fuiste hecho como aceptación. Esa es tu verdadera naturaleza. 

TS: ¿Puedes ahora explicarnos esto un poco más? No estoy segura de estarte entendiendo muy bien, con exactitud. Dices que lo que somos es aceptación, pero vemos que mucha gente no parece estar precisamente aceptando.

JF: Es muy cierto. Aceptación es lo que somos. Así fue como fuimos construidos y eso es lo que olvidamos. Diría yo que quizás este es el problema de la humanidad y todo el conflicto, todo el sufrimiento, toda la violencia y todas las conductas destructivas surgen de ese olvido acerca de lo que somos. 

Entonces, si lo pensamos bien, esta sería la forma más fácil de explicarlo. Si alguna vez te has puesto a meditar, estás ahí sentado observando cómo los pensamientos vienen y van; tal vez observes cómo las sensaciones surgen y desaparecen, y entonces empiezas a darte cuenta de que tal vez no seas tú quien creías ser porque si los pensamientos vienen y van, entonces estos no pueden realmente definir lo que eres porque lo que realmente eres en tu esencia no puede venir y desaparecer. No puede llegar e irse. No podría aparecer y desaparecer. Lo que realmente eres, es siempre, siempre está aquí. Siempre está presente. Creo que todo el mundo tiene ese sentido básico de estar aquí, de existir ahora, en este momento. Podemos dudar de todo, de todo lo que nos han dicho, de todo lo que nos han enseñado, excepto del hecho de que existimos en este preciso momento.

Hay un claro sentido de estar aquí. En realidad no importa en dónde estemos. No se trata de estar aquí o estar allá, sino de Ser en donde estemos. En cualquier parte del mundo donde nos encontremos, es Ser donde estemos. Todos tienen ese sentido y es a lo que llamo el océano, el océano de la consciencia, el océano consciente.

Así que te pones a meditar, te das cuenta de que los pensamientos vienen y van, que los sentimientos vienen y van, que las sensaciones vienen y van y empiezas realmente a darte cuenta que lo que en verdad eres no pueden ser esos pensamientos. Lo que yo soy no pueden ser esos sentimientos, lo que soy, en mi esencia, no pueden ser las sensaciones debido a que todas ellas van y vienen. Empiezas a hacerte consciente de que hay algo aquí que no va ni viene, que está siempre presente, este océano que eres —así es como lo llamo: el océano de lo que eres. Entonces, empiezas a advertir que dentro del océano que eres, dentro de ese amplísimo, siempre presente espacio que eres, todas las olas de la vida están siempre apareciendo y desapareciendo. Los pensamientos van y vienen. Las sensaciones llegan y se van. Todas las olas surgen y se disuelven en el océano que eres. Lo que tú eres siempre está ahí.

Así que cuando hablo de aceptación, lo hago desde un punto de vista diferente, tal vez, a como estuvimos acostumbrados a utilizar la palabra. Entonces, aceptación no se trata de yo (llevando a cabo) la aceptación: "tengo que aceptar este momento, tengo que aceptar mi miedo o tengo que aceptar este dolor". Se podría decir que en un nivel mucho más profundo, ese océano que eres ya ha aceptado o permitido desde un principio esas olas. Cualquier ola que surja en el océano de ti ha sido, en cierto modo, ya aceptada. Ya ha sido aceptada porque está apareciendo, porque está aquí. Entonces, si está apareciendo un pensamiento, significa a nivel más profundo, que el océano que eres, ya aceptó ese pensamiento.

Si hay una sensación apareciendo en este momento, significa que el océano que ya eres está aceptando esa sensación. Está permitiendo ese sentimiento. Está permitiendo esta tristeza. Está permitiendo este dolor. Está permitiendo esta alegría. Si está surgiendo una ola en ti, significa, básicamente, que aquello que tú eres le ha dado el Si en cierto sentido. Y en cierto sentido, lo que tú eres ha dicho Si a este momento, exactamente como es. Así que esos pensamientos, esas sensaciones, esos sentimientos, incluso esa duda o esa confusión o ese dolor que aparece en este momento —a un nivel más profundo, lo que tú eres, ya lo está permitiendo, lo que tú eres ya lo está aceptando, lo que eres ya ha dicho que Si a ello. Entonces, aunque a un nivel superficial, algo parezca inaceptable para ti, para la mente, para el pensamiento, tu pensamiento podría decir: "esta tristeza no debería estar aquí" o podría decir, "esto es demasiada tristeza." O un pensamiento incluso podría decir, "esta tristeza no es suficiente", porque el pensamiento siempre está comparando y en el fondo, ese océano que eres ya está permitiendo esa tristeza. 

Esa tristeza ya ha sido bienvenida en ti, por eso está ahí. Claro, en cierto modo, esto está en contra de nuestro sentido común por como fuimos enseñados y podría parecer, sobre todo cuando se escucha por primera vez, podría parecer una locura o sonar muy confuso. Pero realmente, no es algo que tú crees, es algo que empiezas a notar dentro de tu propia experiencia. Es como cuando la vida se convierte en una meditación constante, y te das cuenta de los pensamientos, de las sensaciones, de los sentimientos y empiezas también a notar a un nivel más profundo, que cualquier cosa que surja en este momento, incluso si se trata de algo muy intenso, que básicamente no es tu enemigo.

Pienso que este es el punto más importante, que si la tristeza está surgiendo en ti, aunque sea demasiado intensa, no se trata de un enemigo. Ninguna ola puede estar en contra del océano. Eso ya ha sido aceptado en ti. Entonces, lo que diría es que la vida es esa constante invitación a recordar esta naturaleza ya aceptada de experiencia presente. Así es como vemos que la aceptación no es algo que tú haces. No se trata de "ya acepté este momento" o "no acepto este momento". Es notar a un nivel más profundo que este momento ya ha sido aceptado. A eso es a lo que me refiero cuando hablo de aceptación profunda. Es una aceptación que va más allá del "yo acepto" y del "yo no acepto".

En cierto modo, es rendirse completamente a la vida. Es una total rendición. Es como reconocer tu total humildad ante la vida. Pero no es un sitio de impotencia ni pasividad. Diría yo que es completamente lo opuesto, porque se trata de descubrir ese "Si" de la vida que incluye todo. Es un "Si" a cada momento, pero no como algo por lo que tienes que luchar para lograr. No se trata de luchar para lograr decir "Si", porque eso resultaría muy cansado, pienso, tratar de aceptar este momento aunque el momento sea muy difícil. Tratamos y tratamos y tratamos de aceptarlo. Puede resultar exhaustivo, tratar de aceptar este momento. 

Pero incluso ese estar exhausto es parte de la invitación, darte cuenta, darte por vencido en ese intento de aceptar e identificar que en el fondo este momento ya fue permitido. Esos pensamientos, esas sensaciones, esos sentimientos, esas olas de experiencia ya han llegado, entonces, es demasiado tarde como para luchar contra ellos. Es demasiado tarde para aceptarlos y es ya demasiado tarde para evitarlos porque ya están aquí. 

TS: Sería correcto decir, Jeff, utilizando esta metáfora de las olas y del océano —desde una perspectiva práctica y desde este punto de vista— que si alguien se siente muy identificado con algún tipo de ola demasiado intensa de experiencia que parece muy difícil o abrumadora, que si cambian su atención hacia la naturaleza oceánica de esa experiencia, ¿eso permitirá generar ese espacio necesario para el reconocimiento de la aceptación? ¿Qué opinas de esto? Sentirse el océano en lugar de identificarse con la ola.

JF: Bueno, eso es verdad. Se trata de que recordemos nuestra verdadera identidad como ese vasto, espacioso océano en lugar de identificarnos como esa persona limitada. Cada momento constituye esta invitación a recordar que realmente somos mucho más vastos de lo que nos hemos imaginado. Creo que ahí está el centro del sufrimiento, especialmente de mucha gente que he conocido en los últimos años. Existe esta creencia cuando estamos sufriendo, de que somos demasiado insignificantes, de que estamos demasiado limitados para abordar los asuntos. "Este dolor es demasiado grande para mí, o este temor es demasiado para mí o esta pena es demasiado grande para mí". Así es como se puede llegar a sentir, aunque en realidad, este momento nunca podría ser demasiado para mí. 

Cualquier cosa que esté sucediendo en este momento, aunque el momento sea demasiado intenso y esté impregnado de dolor y de miedo, podríamos decir que hay algo aquí que ya está sosteniendo este momento, hay algo que está abrazando este momento. Es algo que está ya permitiendo que este momento sea, incluso si personalmente te sientes incapaz de lidiar con él, aún si te sientes incapaz de aceptar este momento. Lo que tú eres, ese vasto océano, ya está sosteniendo ese miedo.

Entonces el sufrimiento realmente depende de la identificación. Por ejemplo, cuando hay una ola de temor —o de cualquier otra cosa como miedo, enojo, tristeza— es una invitación a recordar aquello que eres. Lo que tú eres en este momento está sosteniendo el temor, lo que tú eres es ese espacio en donde entra ese temor. Lo que yo soy en este momento es el espacio para este miedo. De algún modo le estoy permitiendo un espacio a ese enojo. Ya sabes, le estoy dando a este enojo un espacio para que respire. Le estoy dando la libertad a este enojo para que se exprese. Le estoy dando la libertad a este dolor para que se exprese. Le estoy dando la libertad a esta tristeza, a esta duda, para que se exprese.

En cierto modo, todo esto es completamente opuesto a lo que hemos aprendido acerca de nosotros mismos. Esto parece darle un vuelco a la vida, sin embargo, nos recordamos como este vasto océano que está permitiendo que estas olas sean. De alguna manera, estas olas, una ola de enojo no es ningún enemigo. Eso fue lo que nos enseñaron, tal vez. Una ola de dolor, una ola de tristeza no es el enemigo; como el océano, podrías decir que se trata de uno de tus hijos, ¿o no? Como océano, diste nacimiento a esa ola de enojo, diste nacimiento a una ola de tristeza. Estos no son enemigos que deban ser destruidos, sino niños que deben ser apoyados, que deben ser amados en este momento. La vida no te pide más que eso. Simplemente te encuentras afrontando este momento de enojo. 

Cuando entramos en la identificación, cuando olvidamos nuestra verdadera identidad, como dijiste, el océano, este vasto océano, este vasto espacio en donde aparece en este momento el miedo; cuando olvidamos lo vastos que somos, cuando olvidamos lo espaciosos que somos. Cuando olvidamos lo amorosos que somos o cuando olvidamos nuestra capacidad de abrazarlo todo. Nos empezamos a identificar con la ola. Y así, en lugar de recordarnos como ese vasto océano en donde llega y se disuelve el miedo en ese momento, nos identificamos como alguien que se siente asustado. Pienso que esta es la diferencia fundamental entre recordar lo que realmente eres y olvidar lo que realmente eres. Es esa identificación. Así que nos recordamos a nosotros mismos en este momento y sólo en este momento, porque eso es todo lo que hay, finalmente. Si nos recordamos a nosotros mismos ahora como ese vasto océano en donde la ola del miedo es admitida y no nos identificamos como "Yo soy ese que está asustado" o "Yo soy ese que se siente triste" o "Yo soy ese que está sufriendo, yo soy la víctima" —porque siempre hay una especie de historia de victimismo detrás de todo esto. 

No se trata de rechazar ni negar la ola. No se trata de querer alejar la ola. No se trata de decir "Oh, este miedo no me va a tocar. Estoy más allá del temor." Sabes, todo ese tipo de atajos espirituales que a veces queremos tomar. No se trata de eso. Se trata más bien de ese reconocimiento de que el miedo está aquí, percibiéndolo, notándolo, y al mismo tiempo recordarme a mí mismo como ese espacio completamente abierto que está sosteniendo este miedo. Así que el miedo tiene permiso para moverse a través de mí, pero a fin de cuentas, no me define. Así que ambos aspectos se dan. Es como permitir que el miedo se exprese totalmente sin que yo intente evitarlo. Pero al mismo tiempo recordarme como ese vasto espacio. 

**Transcripción de parte de una entrevista con Jeff Foster, Noviembre de 2012

La primera charla es una entrevista a Maria Belón la mujer en cuya experiencia está basada la película de "Lo imposible", superviviente del tsunami que asoló el sudeste asiático en la navidad del 2004.



La segunda es una charla de Ted que merece la pena escuchar. Esquiadora de fondo, Janine Shepherd, esperaba una medalla olímpica... hasta que fue atropellada por un camión durante un entrenamiento en bicicleta. Ella comparte una historia poderosa sobre el potencial humano para la recuperación. Su mensaje: no eres tu cuerpo, y renunciar a viejos sueños puede permitirte nuevos para volar.







lunes, 26 de marzo de 2012

Ideas para Esparcir


Me gustan las charlas de TED. Algunas de ellas ya han aparecido en este mismo espacio. Disfruto cuando tengo un rato escuchando a algunas de estas personas hablar sobre todo tipo de temas de forma amena y entretenida.

Si sois seguidores de este blog ya sabréis que no hay nada que me guste más que una buena historia. Como ya apuntaba en otra entrada anterior estoy de acuerdo con Paul Auster, uno de los autores que más me gustan, cuando dice:

"Nos hacemos mayores, pero no cambiamos. Nos volvemos más refinados, pero en el fondo seguimos siendo como cuando éramos pequeños, criaturas que esperan ansiosamente que les cuenten otra historia, y la siguiente, y otra más".

En esta ocasión os traigo dos historias a cargo de dos personas que aman su trabajo profundamente y que transmiten esa pasión cuando hablan. A pesar de pertenecer a dos campos diferentes tienen varias cosas en común; la pasión por lo que hacen, la creatividad, la naturalidad a la hora de hablar de sus proyectos y la capacidad de contagiarnos esa ilusión a los que les escuchamos. Son personas, como decíamos en una entrada anterior de este blog, que "enriquecen" ya que el contacto con ellos hace que nos sintamos un poco mejor que antes de conocerlos.

La primera charla corre a cargo de Sarah Kay, poetisa desde los 14 años y creadora del proyecto V.O.I.C.E (Vocal Outreach Into Creative Expression) donde animan a las personas, particularmente los jóvenes, a utilizar la palabra hablada como herramienta para entender el mundo y a ellos mismo, y como un medio de expresión vital.


La segunda charla corre a cargo de Andrew Stanton, director de películas de animación como "Toy-Story", "Wall-E" o "Buscando a Nemo". Como entusiasta de este tipo de películas me ha encantado esta conferencia sobre las claves de una gran historia. Puro disfrute. No hace falta irse lejos para poder disfrutar de las mejores conferencias TED, el sábado 5 de mayo de 2012 en Valencia tendremos la oportunidad de ver a los mejores conferenciantes del panorama nacional en el TEDx Valencia. ¡A seguir esparciendo ideas!

lunes, 16 de enero de 2012

Un ataque de lucidez

Me gustaría compartir algunos datos de investigaciones científicas sobre nuestras emociones con un extracto de texto tomado de "My Stroke of Insight" (Un ataque de lucidez) de la Dra. Jill Bolte Taylor.

Jill Bolte Taylor es una autora y neuroanatomista, graduada en Harvard, que sufrió una hemorragia grave en el hemisferio izquierdo de su cerebro en el año 1996. El libro documenta su rehabilitación desde un lugar muy íntimo del proceso.

La autora escribe:

Defino el término responsabilidad (habilidad de responder) como la habilidad de elegir la manera en la que respondemos a los estímulos que vienen de nuestros sentidos en cualquier momento dado. Aunque existen ciertos programas del sistema límbico (emocional) que se detonan automáticamente, el proceso de detonación, pasaje por el cuerpo y eliminación completa de estos programas del torrente sanguíneo toma sólo 90 segundos.

Mi respuesta de enojo, por ejemplo, es una réplica programada que puede detonarse automáticamente. Una vez iniciado el proceso, la sustancia química que produce mi cerebro viaja por mi cuerpo y tengo una experiencia fisiológica. Noventa segundos después de la detonación inicial, el componente químico de mi enojo se disipa por completo de mi sangre y termina mi respuesta automática. Sin embargo, si sigo enojada después de trascurridos los 90 segundos, es porque he optado por dejar que se siga detonando el circuito.

Momento a momento elijo, ya sea engancharme con mis circuitos neurológicos o regresar al momento presente, permitiendo así que esa reacción, que es fisiológica y pasajera, se desvanezca.

A nivel intelectual, entendí que podía supervisar y cambiar mis pensamientos cognitivos, pero jamás se me ocurrió que podía decidir cómo percibo mis emociones. Nadie me dijo que la bioquímica de mi cuerpo necesita sólo 90 segundos para capturarme y liberarme. Este conocimiento ha tenido un efecto enorme en la forma en la que vivo mi vida.

Tal vez otra razón de nuestra habitual elección de no ser felices sea que, cuando sentimos emociones negativas intensas, tales como la ira, los celos o la frustración, funcionamos activamente usando circuitos complejos de nuestro cerebro que parecen tan familiares que nos sentimos fuertes y poderosos. Conozco a personas que optan por ejercitar sus circuitos del enojo con regularidad porque esto las ayuda a recordar lo que es ser ellas mismas.

Te dejo con su fantástica charla en TED. Te invito a que no te la pierdas porque puede cambiar tu vida, o más claramente la percepción sobre tu vida.

¡No puedo pensar en una mejor manera de empezar este 2012 que con un ataque de lucidez!

¡FELIZ Y LUCIDO 2012!


Gracias a Mabel Katz por los apuntes sobre el libro de la doctora Jill Bolte Taylor con los que se inicia esta entrada.




jueves, 16 de junio de 2011

Las tres "A" de lo Alucinante

Hoy te recomiendo que veas el siguiente vídeo. No dice cosas increíbles, dice más bien cosas que todos sabemos pero que necesitamos recordar de vez en cuando sobretodo en los momentos en los que nos "perdemos", cuando no encontramos una salida, la vida se hace difícil, nos cuesta levantarnos con una sonrisa...

Son cosas simples, pero en la simplicidad está la felicidad. En ser capaz de mirar hacia el cielo y contemplar como las nubes van cambiando de forma, en maravillarse ante una puesta de sol, disfrutar de una charla con amigos, tomarse un vaso de vino sin motivo aparente solo porque nos apetece, reírse hasta que te salten las lágrimas o llorar y dejar que esas lágrimas limpien tu corazón.

Este vídeo habla de todas esas pequeñas/grandes cosas que hacen que la vida valga la pena. Ya hablamos en otra entrada de hacer una lista de esas pequeñas cosas que nos ayudan en nuestro caminar. Hoy te invito a que repases de nuevo esta lista y a que vayas añadiendo cosas nuevas cada día.

Somos afortunados, aún con la situación que cada uno estemos viviendo, somos afortunados y tenemos muchas cosas por las que dar las gracias en nuestra vida.

Este vídeo habla de las 3 "A" de una vida Alucinante:

- Actitud, mantener y buscar lo positivo
- Atentos, mirar con los ojos de un niño de 3 años
- Autenticidad, ser auténticos y seguir a nuestro corazón

Si vivimos de acuerdo a estas tres "A" nuestra vida será increíble independientemente de las circunstancias que la rodeen. Y lo mejor es que dependen únicamente de nosotros, de nadie más.

En toda situación por difícil que sea siempre hay un rayo de esperanza. No siempre es fácil encontrarlo pero si lo pedimos con la suficiente fuerza quizás nos lo recuerden como a mi con este vídeo que espero que os ayude a "recordar".

No se porqué ahora se me ha venido a la cabeza una frase de la película "Come, Reza, Ama" que me encanta:

"Al final, he llegado a creer en algo que yo llamo la "física de la búsqueda", una fuerza de la naturaleza que se rige por leyes tan reales como la ley de la gravedad. La regla de la física de la búsqueda viene a decir algo así como que si tienes el valor de dejar atrás todo lo que te protege y te consuela, lo cual puede ser desde tu casa hasta viejos rencores, y embarcarte en un viaje en busca de la verdad hacia el interior o el exterior, y si estás dispuesto a que todo lo que te pase en ese viaje te ilumine y a que todo el que encuentres en el camino te enseñe algo, y si estás preparado sobre todo a afrontar y a perdonar algunas de las realidades muy duras de ti mismo, entonces la verdad no te será negada".



El blog de Neil Pasricha es: http://1000awesomethings.com/

domingo, 8 de mayo de 2011

El genio de la creatividad

Me gustó mucho su libro "Come, Reza, Ama" y ahora estoy leyendo su nuevo libro "Comprometida". Espero que disfrutéis de esta charla.










lunes, 7 de febrero de 2011

El Poder de la Vulnerabilidad

La semana pasada me llegó este vídeo que creo todos tenemos que ver, ya que quien más y quien menos seguimos llevando corazas y máscaras que nos dan cierta sensación de seguridad, pero que en el fondo nos impiden vivir y sentir, en lugar de sobrevivir. Necesitamos reivindicar el poder de la vulnerabilidad, abrir el corazón y permitirnos conectar.

Son 20 minutos pero os aconsejo verlo. Es muy ameno y muy cierto.


miércoles, 8 de diciembre de 2010

Descubre tu Elemento


¿Te gusta tu trabajo? ¿Disfrutas de una actividad donde sientes que tu creatividad fluye? ¿Te levantas cada día deseando empezar una nueva jornada laboral? Si tu respuesta es NO, todavía no has encontrado tu "ELEMENTO".


"Cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro "Elemento", un estado maravilloso en el que trabajamos sin cansancio y con gran creatividad"
Ken Robinson


Acabo de leer el libro de Ken Robinson sobre "El Elemento" que el define como "la zona" donde confluyen tus pasiones (aquello que disfrutas haciendo) y tus talentos (aquello que es natural en ti y que haces bien). Es un libro tremendamente inspirador, al igual que escuchar a su autor, y que te recomiendo si sientes que tiene que haber algo más que lo que estás haciendo y quieres descubrirlo para como diría Wayne Dyer, "no morir con tu música dentro".

Si te encuentras en el grupo de los que todavía no lo han encontrado, no eres el único. Como dice Ken Robinson:

" Irónicamente, la educación es una de las principales razones por las que esto ocurre. El resultado es que hay demasiada gente que nunca conecta con sus verdaderos talentos naturales y, por tanto, no es consciente de lo que en realidad es capaz de hacer.

En este sentido, no saben quienes son en el fondo."
A través del ejemplo de numerosas personas, llegamos a lo que Robinson define como el Elemento: "allí donde confluyen las cosas que te encanta hacer y las que se te dan bien." Así que el primer paso para descubrir nuestro propio Elemento pasa por identificar cuáles son nuestras habilidades y pasiones personales.

¿Qué nos ha impedido conocerlas hasta ahora?

Robinson habla de 3 limitaciones sobre las que hemos edificado nuestra vida.

- la primera limitación está en la comprensión del alcance de nuestras posibilidades. Dice: "todos nacemos con una capacidad extraordinaria para la imaginación, la inteligencia, las emociones, la intuición, la espiritualidad y con conciencia física y sensorial. En la mayoría de los casos sólo utilizamos una mínima parte de estas facultades, y algunas personas no las aprovechan en absoluto."

- la segunda limitación está en nuestra comprensión de cómo todas estas capacidades se relacionan entre si de forma integral. Es decir, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestras emociones no son compartimentos estancos. La educación está basada en el cuello para arriba, somos como dice una cabeza desconectada de nuestro cuerpo y nuestras emociones.

- la tercera limitación está en nuestra escasa comprensión del potencial que tenemos para crecer y cambiar. No es cierto que la vida sea un proceso lineal y que a medida que crecemos vamos perdiendo nuestras capacidades y oportunidades. Todos podemos reinventarnos en cualquier momento.

Te dejo con algunas partes del libro:

Pensar de forma diferente

"Uno de los principios clave del Elemento es que tenemos que cuestionar aquello que damos por sentado acerca de nuestras habilidades y de las habilidades de otra gente." "Uno de los enemigos de la creatividad y la innovación, en particular en relación con nuestro propio crecimiento, es el sentido común."

Existen tantos tipos de inteligencia como personas. No tiene sentido que limitemos a las personas según test de inteligencia que sólo miden parte de nuestras capacidades y se olvidan de otras tan o más importantes.

Más allá de la imaginación

"Inteligencia y creatividad van de la mano. Estoy convencido de que no se puede ser creativo y no actuar inteligentemente. Del mismo modo, la forma más elevada de inteligencia consiste en pensar de manera creativa" "La creatividad es el proceso de tener ideas originales que tengan valor" "Normalmente las personas que utilizan la creatividad en el trabajo tienen algo en común: aman el medio en el que trabajan" "Las personas que fundamentalmente aman lo que hacen no piensan en ello como si fuera un trabajo en el sentido habitual de la palabra. Lo hacen porque quieren y porque al hacerlo están en su Elemento" "Una de las razones principales por las que tantas personas creen que no son creativas es porque no han encontrado su medio" "Ser creativo es hacer nuevas conexiones, de forma que podamos ver las cosas desde nuevos puntos de vista y desde diferentes perspectivas"

En la zona

"Hacer lo que amamos puede implicar todo tipo de actividades imprescindibles para el Elemento pero que no son su esencia: cosas como estudiar, organizar, planificar, entrenar, etc. E incluso cuando estamos haciendo aquello que amamos, pueden darse frustraciones, decepciones y momentos en los que sencillamente no funciona o no cuaja" "Hacer aquello que amamos no garantiza estar en la zona todo el tiempo. Algunas personas desarrollan rituales personales para alcanzar la zona" "Una de las señales más significativas de que estamos en la zona es la sensación de libertad y autenticidad" "Cuando estamos en nuestro Elemento, sentimos que estamos haciendo lo que se supone que tenemos que estar haciendo y siendo lo que se supone que tenemos que ser" "El tiempo tiende a pasar más rápido, con mayor fluidez" "Otra característica es el desplazamiento hacia cierto tipo de "metaestado" donde las ideas aparecen más rápidamente, como si estuvieses conectado a una fuente que hace que sea significativamente más fácil lograr tu cometido" "Estar en el Elemento y, en especial en la zona, no quita energía: la da" "Estar en la zona te conecta con tu Yo más natural"

Encontrar tu tribu

"Hallar la tribu correcta puede ser imprescindible para encontrar nuestro Elemento. Por otra parte, sentir en lo más profundo del alma que uno está con la tribu equivocada es probablemente un buen signo de que hay que buscar en alguna otra parte" "Conectar con personas que comparten las mismas pasiones que tú te demuestra que no estás sólo, que hay otros como tú y que, aunque tal vez haya muchos que no entiendan tu pasión, hay otros que si"

¿Qué pensarán los demás?

"Encontrar tu elemento puede ser un desafío en muchos planos. A veces el desafío está en el interior de uno mismo, en la falta de confianza o el miedo al fracaso. A veces la verdadera barrera la forman las personas cercanas a ti y la imagen y las expectativas que tienen de ti. Otras veces los obstáculos no son las personas que conoces sino la cultura general que te rodea" "Es probable que te encuentres envuelto en una red de obligaciones sociales y expectativas que, de forma tácita, pongan límites a tus ambiciones. Muchas personas no encuentran en Elemento porque no tienen la confianza o el estímulo necesarios para salir fuera de su círculo de relaciones"

¿Te sientes afortunado?

"Ser bueno en algo y que te apasione es imprescindible para encontrar el Elemento. Pero no es suficiente. Llegar hasta allí depende fundamentalmente de la opinión que tengamos de nosotros mismos y de nuestra vida. El Elemento también es una cuestión de actitud" "La gente afortunada provoca su suerte con su actitud" "Wiseman ha identificado cuatro principios que caracterizan a las personas afortunadas. Estas tienden a maximizar las oportunidades. Segundo, suelen ser muy efectivas a la hora de prestar atención a su intuición y de realizar trabajos concebidos para estimular sus habilidades intuitivas (como la meditación). El tercer principio es que las personas con suerte esperan serlo, crean una serie de profecías de autorrealización porque se internan en el mundo previendo un resultado positivo. Por último, la actitud de las personas afortunadas les permite convertir la mala suerte en buena. No consienten que la mala suerte las doblegue, y se mueven con rapidez para tomar el control de la situación cuando la cosa no les va bien" "Quizás la actitud más importante para sembrar la buena suerte es tener un fuerte sentido de perseverancia"

Que alguien me ayude

"A menudo, encontrar nuestro Elemento requiere de la ayuda y orientación de otras personas. A veces esta viene de alguien que ve algo en nosotros que nosotros no vemos" "A veces procede de una persona que hace salir lo mejor de nosotros" "Los mentores y coaches suelen desempeñar alguno de los cuatro papeles siguientes, si no todos. El primero es el reconocimiento. Los mentores reconocen la chispa de interés o la fascinación, y pueden ayudar a un individuo a ejercitar los componentes específicos de la disciplina que concuerde con la capacidad y la pasión de esa persona. El segundo papel de un mentor es estimular. Los mentores nos llevan a creer que podemos conseguir algo que, antes de conocerlos, a nosotros nos parecía improbable o imposible. No nos permiten sucumbir a la falta de confianza en nosotros mismos durante demasiado tiempo, ni a la idea de que nuestros sueños son inalcanzable. Están cerca para recordarnos las habilidades que poseemos y lo que podemos llegar a conseguir si continuamos trabajando duro. El tercer papel es el de facilitar. Nos aportan consejos y técnicas que nos allanan el camino. El cuarto papel es el de exigir. Los mentores eficaces nos empujan más allá de lo que nosotros consideramos que son nuestros límites"

¿Demasiado tarde?

"Existen muchísimas pruebas de que las oportunidades de descubrir nuestro Elemento se dan con mucha más frecuencia en nuestra vida de lo que creemos" "Pueden pasar cosas extraordinarias que mejoren nuestra vida cuando dedicamos tiempo a salir de nuestra rutina, a reconsiderar nuestra trayectoria y a recuperar las pasiones que dejamos atrás ( o que nunca llegamos a perseguir) por una cosa o por otra. En cualquier período de nuestra vida podemos tomar nuevas direcciones. Tenemos la capacidad de descubrir nuestro Elemento practicamente a cualquier edad "

"Existe la fuente de la juventud: se trata de tu mente, de tus talentos, de la creatividad que lleves a tu vida y a las de aquellos a los que amas. Cuando aprendas a conectar con esa fuente, habrás vencido realmente a la edad" Sophia Loren

A cualquier precio

"Muchas personas actúan a nivel profesional en los campos de especialización que aman pero escogen no ganarse la vida de esa manera" "Estar en tu Elemento no quiere decir necesariamente dejar lo demás y dedicarte a ello a tiempo completo todos los días. Para algunas personas, en ciertas etapas de su vida, simplemente no es práctico dejar su trabajo o sus obligaciones para ir en pos de lo que les apasiona. Otras personas escogen no hacerlo por un montón de razones. Mucha gente se gana la vida haciendo una cosa, y luego saca tiempo y espacio para hacer lo que de verdad les gusta" "Hacer lo que te encanta y que se te da bien aunque sea durante un par de horas a la semana puede ayudarte a que todo lo demás sea más llevadero"

Te dejo con una conferencia de este autor sobre cómo las escuelas matan la creatividad. Espero que lo disfrutes:


martes, 6 de junio de 2006

La Tierra vista desde el cielo


Este fin de semana visité la feria del libro de Madrid. Es un ritual que repito todos los años a pesar de que siempre me digo que no voy a volver porque la oferta es siempre la misma. Este año sin embargo me esperaba una sorpresa. Este año además de los libros y las firmas de los autores la muestra presenta la exposición de fotografías de Yann Arthus-Bertrand titulada "La Tierra vista desde el cielo".

Se trata de 100 fotografías que Arthus-Bertrand (Francia, 1946) expone en el paseo de carruajes del parque madrileño, en el recinto de la feria del libro. Todas y cada una de las fotografías que componen la exposición son un tributo a la belleza de este planeta que habitamos. Son un canto a la Tierra y una apertura a la conciencia de lo que estamos haciendo con ella. Admirar ingenuamente la belleza de la tierra no es el objetivo de la muestra. Las fotografías no tendrían sentido si no fueran acompañadas de un mensaje con carácter ecológico.

Algunos de esos paisajes ya no existen, como las Torres Gemelas de Nueva York. Desgraciadamente dentro de unos años y si no tomamos conciencia antes estas fotografías sólo serán el testimonio de la belleza y esplendor que un día tuvimos a nuestro alcance y que dejamos escapar.

Tal y como dice el autor: "Se trata de vivir juntos y de compartir los recursos naturales. Porque sólo tenemos un planeta". "Conservar la belleza de la tierra es, según Arthus-Bertrand, "cuestión de todos".

A los que estéis en Madrid os animo a que deis un paseo por el retiro y os regaléis esta bellísima exposición. A los demás os invito a que visitéis su página web : Arthus-Bertrand

Y me encantaría compartir con vosotros un texto que aparece en su página web

“Mi conocimiento de la Tierra me ha hecho más intransigente. Cada uno tiene su parte de responsabilidad. Trato de asumir la mía, en la vida cotidiana. Del libro ‘La Tierra vista desde el cielo’ se han vendido más de 2 millones de ejemplares, añadiendo las exposiciones, las fotos publicadas (siempre con un subtítulo), me doy cuenta de que mi trabajo tendrá su impacto. Tengo que reflexionar sobre la responsabilidad que me incumbe, como a cualquier periodista. Para los budistas, si la vida de una persona no se parece a su palabra, su palabra no vale nada. Me parece que cada uno tiene que esforzarse en hacer de su vida un ejemplo. Es un objetivo perfectamente ilusorio apuntar hacia la perfección... pero el sólo hecho de esforzarse por eso cada día, le da algún valor”.