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lunes, 26 de marzo de 2012

Ideas para Esparcir


Me gustan las charlas de TED. Algunas de ellas ya han aparecido en este mismo espacio. Disfruto cuando tengo un rato escuchando a algunas de estas personas hablar sobre todo tipo de temas de forma amena y entretenida.

Si sois seguidores de este blog ya sabréis que no hay nada que me guste más que una buena historia. Como ya apuntaba en otra entrada anterior estoy de acuerdo con Paul Auster, uno de los autores que más me gustan, cuando dice:

"Nos hacemos mayores, pero no cambiamos. Nos volvemos más refinados, pero en el fondo seguimos siendo como cuando éramos pequeños, criaturas que esperan ansiosamente que les cuenten otra historia, y la siguiente, y otra más".

En esta ocasión os traigo dos historias a cargo de dos personas que aman su trabajo profundamente y que transmiten esa pasión cuando hablan. A pesar de pertenecer a dos campos diferentes tienen varias cosas en común; la pasión por lo que hacen, la creatividad, la naturalidad a la hora de hablar de sus proyectos y la capacidad de contagiarnos esa ilusión a los que les escuchamos. Son personas, como decíamos en una entrada anterior de este blog, que "enriquecen" ya que el contacto con ellos hace que nos sintamos un poco mejor que antes de conocerlos.

La primera charla corre a cargo de Sarah Kay, poetisa desde los 14 años y creadora del proyecto V.O.I.C.E (Vocal Outreach Into Creative Expression) donde animan a las personas, particularmente los jóvenes, a utilizar la palabra hablada como herramienta para entender el mundo y a ellos mismo, y como un medio de expresión vital.


La segunda charla corre a cargo de Andrew Stanton, director de películas de animación como "Toy-Story", "Wall-E" o "Buscando a Nemo". Como entusiasta de este tipo de películas me ha encantado esta conferencia sobre las claves de una gran historia. Puro disfrute. No hace falta irse lejos para poder disfrutar de las mejores conferencias TED, el sábado 5 de mayo de 2012 en Valencia tendremos la oportunidad de ver a los mejores conferenciantes del panorama nacional en el TEDx Valencia. ¡A seguir esparciendo ideas!

domingo, 8 de mayo de 2011

El genio de la creatividad

Me gustó mucho su libro "Come, Reza, Ama" y ahora estoy leyendo su nuevo libro "Comprometida". Espero que disfrutéis de esta charla.










miércoles, 5 de enero de 2011

Entrevista a Ken Robinson (2ª parte)



"Tu tribu sabrá ver en tus fallos la semilla de tus éxitos"
Entrevista a Ken Robinson en La Contra del periódico La Vanguardia, 23/12/2010.

¡No pienso trabajar!
¡Paro, no! ¡Trabajo, tampoco! Trabajo es una palabra odiosa ya en su origen (tripalium: los tres palos donde se ataba a los esclavos para azotarlos). Marx demostró que ese estúpido esclavismo no fracasó por inhumano, sino por ineficaz. Otro Marx, Groucho, puso en evidencia a los esclavos de la rutina mental. Y sir Ken Robinson nos ayuda hoy a descubrir nuestro talento y realizarlo en libertad ¿con esfuerzo, pero también con placer¿ hasta ser innovadores... Y prósperos. Espero que esta segunda entrega de la entrevista a sir Ken ¿solicitada por un puñado de amigos lectores¿ sirva también como felicitación navideña de quien aquí no trabaja, sino que goza cada día entrevistando para ustedes.


La mayoría de la gente no disfruta de su trabajo...

... Si es que tiene la suerte de tener uno.
O la desgracia de conformarse con cualquiera. Afortunadamente, también conozco gente que goza con lo que hace.
¿Cómo lo lograron?
Todos tienen en común que encontraron su elemento: ese lugar del que le hablaba donde coinciden tus habilidades con tus aficiones; lo que sabes hacer con lo que te gusta.
No todos nacen talentudos...
Es que todos tenemos talento si sabemos descubrirlo. Algunos con suerte lo descubren ya de niños con facilidad y el apoyo de su entorno y otros deben esforzarse para hallarlo: a veces contra su familia y amigos.
Y hay profesiones que son pura rutina.
No hay tareas rutinarias; sólo hay modos rutinarios de hacer una tarea. Piense en cocinar, por ejemplo: puede ser un obligado aburrimiento o una creación excelsa.
Si todos tuviéramos un talento diverso, la inteligencia no se podría medir.
Es que no se puede medir: los test fueron un invento supremacista. En realidad, el talento es tan personal como la huella dactilar y hay tantos modos de ser inteligente como personas. No se trata de cuán inteligente eres, sino de qué modo eres inteligente.
Al final, el talento no paga las facturas.
Si haces algo a disgusto, acabas haciéndolo tan mal que al final no podrás ni pagar las facturas. Y eso pasa en la economía global: las tareas que se hacen de forma rutinaria acaban yéndose al país donde las hacen por menos. Sólo quien innova retiene el valor.
¿Tan mal ve usted la educación?
Ya le he dicho que la educación se ha reformado, pero no se ha transformado. Y no pido que se exija menos en el cole, sino más al cole: debemos concentrarnos en localizar y potenciar ese talento único de cada uno. Nuestra escuela aún genera uniformización, pasividad y conformismo.
Es que también hay cada alumno...
Pero todos tienen un potencial, porque ser creativo no es un don que tienen algunos elegidos; es lo que nos hace humanos. Si eres persona, eres creativo. Y se aprende a ser más creativo como se aprende a leer. Es una facultad innata que todos desarrollamos.
¿Cómo se desarrolla la creatividad?
¿Cuántos sentidos hay?
Oído, vista, olfato, tacto, gusto...
Y el sentido del equilibrio; el cinestésico o propiocepción (la percepción de uno mismo y su relación con el espacio)... Y está además el termoceptivo... Pero ¿sabe por qué usted ha pensado sólo en los cinco sentidos?
¿...?
Por comodidad, que es la enemiga de la creatividad. Cuando algo nos parece evidente, no hacemos ningún esfuerzo por entenderlo. Así que usted me ha repetido los cinco sentidos y así se ha perdido la posibilidad de repensarlos y descubrir otros.
¿Y si no descubro mi supuesto talento?
Para empezar, no se ponga límites, y menos en el tiempo. La creatividad, como la vida, no es lineal. Puedes ser un niño creativamente viejo o un nonagenario creativamente joven. Y cada día el cerebro es diferente.
Sí, pero ¡qué hago para descubrirlo?
Lo estoy investigando ahora mismo. Se trata de hacer dos viajes: uno hacia el interior de ti mismo y otro hacia el exterior para proyectar tu talento. Y no son trayectos siempre consecutivos: pueden ser simultáneos.
Deme más pistas.
Conózcase. Y si usted quiere conocer a alguien: ¿qué hace? Pasar tiempo a solas con él: pase más tiempo conociéndose.
¿Y cuando me conozca?
Llegará un momento en que disfrutará de su propia compañía. Entonces encontrará y podrá sacar partido a su propia tribu creativa.
¿Quién es mi tribu creativa?
Las personas con quienes puedes ser tú mismo: generaciones literarias; equipos de investigadores; bandas rockeras o colegas con quienes inventas cosas: son quienes se aceptan y reconocen mutuamente el talento y lo hacen crecer juntos.
¿Puede ser sólo un amigo?
Fue mi caso: un profesor vio talento en un chaval poliomelítico de barrio y apostó por él. Tu mentor y tu tribu son quienes saben ver en tus fallos la semilla de tus éxitos.
¿Cómo me ejercito?
La creatividad es inteligencia aplicada a una tarea concreta y compartida con complicidad: genio solitario es un oxímoron.
¿Y el esfuerzo, el sudor, las lágrimas...?
Esfuerzo, claro, el mismo que hace un niño para ganar una carrera en el cole: sufre, pero también se divierte. La diversión incluye el sudor, pero nadie arriesga, innova ni experimenta si no disfruta haciéndolo.
Pues deme algunos truquillos...
Invente nuevos juegos con los juguetes de siempre; juegue a médicos con plumas de indio; replantee lo obvio hasta que deje de serlo... No acepte nada de antemano ni dé nada por sentado. Y compártalo todo.
¿Y si me roban las ideas los colegas?
Regale sus ideas y verá cómo por ensalmo aparecen otras mejores aprovechando el espacio que dejaron las que regaló.
¿Y si se ríen de mis ideas?
¡Ríase con ellos! Crear no es algo que te pasa, sino lo que haces cuando te pasa algo.
¿Cómo sé que he llegado?
Porque ser creativo no quita energía: la da. Las horas parecen minutos; las ideas fluyen y tú con ellas. Estás fuera del mundo y al mismo tiempo dentro de él.
La vida no es lineal y el talento, tampoco: ¡hay que reinventarse cada día! Nací en un barrio obrero: un mentor supo ver algo en mí. Para descubrir su talento debe hacer un viaje hacia el interior de sí mismo y otro hacia el exterior. No deje que le roben ideas: ¡regálelas, hombre!.

miércoles, 8 de diciembre de 2010

Descubre tu Elemento


¿Te gusta tu trabajo? ¿Disfrutas de una actividad donde sientes que tu creatividad fluye? ¿Te levantas cada día deseando empezar una nueva jornada laboral? Si tu respuesta es NO, todavía no has encontrado tu "ELEMENTO".


"Cuando nos apasiona lo que hacemos y además tenemos la preparación adecuada para hacerlo bien, estamos en nuestro "Elemento", un estado maravilloso en el que trabajamos sin cansancio y con gran creatividad"
Ken Robinson


Acabo de leer el libro de Ken Robinson sobre "El Elemento" que el define como "la zona" donde confluyen tus pasiones (aquello que disfrutas haciendo) y tus talentos (aquello que es natural en ti y que haces bien). Es un libro tremendamente inspirador, al igual que escuchar a su autor, y que te recomiendo si sientes que tiene que haber algo más que lo que estás haciendo y quieres descubrirlo para como diría Wayne Dyer, "no morir con tu música dentro".

Si te encuentras en el grupo de los que todavía no lo han encontrado, no eres el único. Como dice Ken Robinson:

" Irónicamente, la educación es una de las principales razones por las que esto ocurre. El resultado es que hay demasiada gente que nunca conecta con sus verdaderos talentos naturales y, por tanto, no es consciente de lo que en realidad es capaz de hacer.

En este sentido, no saben quienes son en el fondo."
A través del ejemplo de numerosas personas, llegamos a lo que Robinson define como el Elemento: "allí donde confluyen las cosas que te encanta hacer y las que se te dan bien." Así que el primer paso para descubrir nuestro propio Elemento pasa por identificar cuáles son nuestras habilidades y pasiones personales.

¿Qué nos ha impedido conocerlas hasta ahora?

Robinson habla de 3 limitaciones sobre las que hemos edificado nuestra vida.

- la primera limitación está en la comprensión del alcance de nuestras posibilidades. Dice: "todos nacemos con una capacidad extraordinaria para la imaginación, la inteligencia, las emociones, la intuición, la espiritualidad y con conciencia física y sensorial. En la mayoría de los casos sólo utilizamos una mínima parte de estas facultades, y algunas personas no las aprovechan en absoluto."

- la segunda limitación está en nuestra comprensión de cómo todas estas capacidades se relacionan entre si de forma integral. Es decir, nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestras emociones no son compartimentos estancos. La educación está basada en el cuello para arriba, somos como dice una cabeza desconectada de nuestro cuerpo y nuestras emociones.

- la tercera limitación está en nuestra escasa comprensión del potencial que tenemos para crecer y cambiar. No es cierto que la vida sea un proceso lineal y que a medida que crecemos vamos perdiendo nuestras capacidades y oportunidades. Todos podemos reinventarnos en cualquier momento.

Te dejo con algunas partes del libro:

Pensar de forma diferente

"Uno de los principios clave del Elemento es que tenemos que cuestionar aquello que damos por sentado acerca de nuestras habilidades y de las habilidades de otra gente." "Uno de los enemigos de la creatividad y la innovación, en particular en relación con nuestro propio crecimiento, es el sentido común."

Existen tantos tipos de inteligencia como personas. No tiene sentido que limitemos a las personas según test de inteligencia que sólo miden parte de nuestras capacidades y se olvidan de otras tan o más importantes.

Más allá de la imaginación

"Inteligencia y creatividad van de la mano. Estoy convencido de que no se puede ser creativo y no actuar inteligentemente. Del mismo modo, la forma más elevada de inteligencia consiste en pensar de manera creativa" "La creatividad es el proceso de tener ideas originales que tengan valor" "Normalmente las personas que utilizan la creatividad en el trabajo tienen algo en común: aman el medio en el que trabajan" "Las personas que fundamentalmente aman lo que hacen no piensan en ello como si fuera un trabajo en el sentido habitual de la palabra. Lo hacen porque quieren y porque al hacerlo están en su Elemento" "Una de las razones principales por las que tantas personas creen que no son creativas es porque no han encontrado su medio" "Ser creativo es hacer nuevas conexiones, de forma que podamos ver las cosas desde nuevos puntos de vista y desde diferentes perspectivas"

En la zona

"Hacer lo que amamos puede implicar todo tipo de actividades imprescindibles para el Elemento pero que no son su esencia: cosas como estudiar, organizar, planificar, entrenar, etc. E incluso cuando estamos haciendo aquello que amamos, pueden darse frustraciones, decepciones y momentos en los que sencillamente no funciona o no cuaja" "Hacer aquello que amamos no garantiza estar en la zona todo el tiempo. Algunas personas desarrollan rituales personales para alcanzar la zona" "Una de las señales más significativas de que estamos en la zona es la sensación de libertad y autenticidad" "Cuando estamos en nuestro Elemento, sentimos que estamos haciendo lo que se supone que tenemos que estar haciendo y siendo lo que se supone que tenemos que ser" "El tiempo tiende a pasar más rápido, con mayor fluidez" "Otra característica es el desplazamiento hacia cierto tipo de "metaestado" donde las ideas aparecen más rápidamente, como si estuvieses conectado a una fuente que hace que sea significativamente más fácil lograr tu cometido" "Estar en el Elemento y, en especial en la zona, no quita energía: la da" "Estar en la zona te conecta con tu Yo más natural"

Encontrar tu tribu

"Hallar la tribu correcta puede ser imprescindible para encontrar nuestro Elemento. Por otra parte, sentir en lo más profundo del alma que uno está con la tribu equivocada es probablemente un buen signo de que hay que buscar en alguna otra parte" "Conectar con personas que comparten las mismas pasiones que tú te demuestra que no estás sólo, que hay otros como tú y que, aunque tal vez haya muchos que no entiendan tu pasión, hay otros que si"

¿Qué pensarán los demás?

"Encontrar tu elemento puede ser un desafío en muchos planos. A veces el desafío está en el interior de uno mismo, en la falta de confianza o el miedo al fracaso. A veces la verdadera barrera la forman las personas cercanas a ti y la imagen y las expectativas que tienen de ti. Otras veces los obstáculos no son las personas que conoces sino la cultura general que te rodea" "Es probable que te encuentres envuelto en una red de obligaciones sociales y expectativas que, de forma tácita, pongan límites a tus ambiciones. Muchas personas no encuentran en Elemento porque no tienen la confianza o el estímulo necesarios para salir fuera de su círculo de relaciones"

¿Te sientes afortunado?

"Ser bueno en algo y que te apasione es imprescindible para encontrar el Elemento. Pero no es suficiente. Llegar hasta allí depende fundamentalmente de la opinión que tengamos de nosotros mismos y de nuestra vida. El Elemento también es una cuestión de actitud" "La gente afortunada provoca su suerte con su actitud" "Wiseman ha identificado cuatro principios que caracterizan a las personas afortunadas. Estas tienden a maximizar las oportunidades. Segundo, suelen ser muy efectivas a la hora de prestar atención a su intuición y de realizar trabajos concebidos para estimular sus habilidades intuitivas (como la meditación). El tercer principio es que las personas con suerte esperan serlo, crean una serie de profecías de autorrealización porque se internan en el mundo previendo un resultado positivo. Por último, la actitud de las personas afortunadas les permite convertir la mala suerte en buena. No consienten que la mala suerte las doblegue, y se mueven con rapidez para tomar el control de la situación cuando la cosa no les va bien" "Quizás la actitud más importante para sembrar la buena suerte es tener un fuerte sentido de perseverancia"

Que alguien me ayude

"A menudo, encontrar nuestro Elemento requiere de la ayuda y orientación de otras personas. A veces esta viene de alguien que ve algo en nosotros que nosotros no vemos" "A veces procede de una persona que hace salir lo mejor de nosotros" "Los mentores y coaches suelen desempeñar alguno de los cuatro papeles siguientes, si no todos. El primero es el reconocimiento. Los mentores reconocen la chispa de interés o la fascinación, y pueden ayudar a un individuo a ejercitar los componentes específicos de la disciplina que concuerde con la capacidad y la pasión de esa persona. El segundo papel de un mentor es estimular. Los mentores nos llevan a creer que podemos conseguir algo que, antes de conocerlos, a nosotros nos parecía improbable o imposible. No nos permiten sucumbir a la falta de confianza en nosotros mismos durante demasiado tiempo, ni a la idea de que nuestros sueños son inalcanzable. Están cerca para recordarnos las habilidades que poseemos y lo que podemos llegar a conseguir si continuamos trabajando duro. El tercer papel es el de facilitar. Nos aportan consejos y técnicas que nos allanan el camino. El cuarto papel es el de exigir. Los mentores eficaces nos empujan más allá de lo que nosotros consideramos que son nuestros límites"

¿Demasiado tarde?

"Existen muchísimas pruebas de que las oportunidades de descubrir nuestro Elemento se dan con mucha más frecuencia en nuestra vida de lo que creemos" "Pueden pasar cosas extraordinarias que mejoren nuestra vida cuando dedicamos tiempo a salir de nuestra rutina, a reconsiderar nuestra trayectoria y a recuperar las pasiones que dejamos atrás ( o que nunca llegamos a perseguir) por una cosa o por otra. En cualquier período de nuestra vida podemos tomar nuevas direcciones. Tenemos la capacidad de descubrir nuestro Elemento practicamente a cualquier edad "

"Existe la fuente de la juventud: se trata de tu mente, de tus talentos, de la creatividad que lleves a tu vida y a las de aquellos a los que amas. Cuando aprendas a conectar con esa fuente, habrás vencido realmente a la edad" Sophia Loren

A cualquier precio

"Muchas personas actúan a nivel profesional en los campos de especialización que aman pero escogen no ganarse la vida de esa manera" "Estar en tu Elemento no quiere decir necesariamente dejar lo demás y dedicarte a ello a tiempo completo todos los días. Para algunas personas, en ciertas etapas de su vida, simplemente no es práctico dejar su trabajo o sus obligaciones para ir en pos de lo que les apasiona. Otras personas escogen no hacerlo por un montón de razones. Mucha gente se gana la vida haciendo una cosa, y luego saca tiempo y espacio para hacer lo que de verdad les gusta" "Hacer lo que te encanta y que se te da bien aunque sea durante un par de horas a la semana puede ayudarte a que todo lo demás sea más llevadero"

Te dejo con una conferencia de este autor sobre cómo las escuelas matan la creatividad. Espero que lo disfrutes:


martes, 7 de diciembre de 2010

Entrevista Ken Robinson



"La creatividad se aprende igual que se aprende a leer"

Entrevista a Ken Robinson en LA CONTRA del periódico La Vanguardia, 03/11/2010

Un día visitando un cole vi a una niña de seis años concentradísima dibujando. Le pregunté: "¿Qué dibujas?". Y me contestó: "La cara de Dios".

¡. ..!

"Nadie sabe cómo es", observé. "Mejor - dijo ella sin dejar de dibujar-,ahora lo sabrán".

Todo niño es un artista.

Porque todo niño cree ciegamente en su propio talento. La razón es que no tienen ningún miedo a equivocarse... Hasta que el sistema les va enseñando poco a poco que el error existe y que deben avergonzarse de él.

Los niños también se equivocan.

Si compara el dibujo de esa niña con la Capilla Sixtina, desde luego que sí, pero si la deja dibujar a Dios a su manera, esa niña seguirá intentándolo. El único error en un colegio es penalizar el riesgo creativo.

Los exámenes hacen exactamente eso.

No estoy en contra de los exámenes, pero sí de convertirlos en el centro del sistema educativo y a las notas en su única finalidad. La niña que dibujaba nos dio una lección: si no estás preparado para equivocarte, nunca acertarás, sólo copiarás. No serás original.

¿Se puede medir la inteligencia?

La pregunta no es cuánta inteligencia, sino qué clase de inteligencia tienes. La educación debería ayudarnos a todos a encontrar la nuestra y no limitarse a encauzarnos hacia el mismo tipo de talento.

¿Cuál es ese tipo de talento?

Nuestro sistema educativo fue concebido para satisfacer las necesidades de la industrialización: talento sólo para ser mano de obra disciplinada con preparación técnica jerarquizada en distintos grados y funcionarios para servir al Estado moderno.

La mano de obra aún es necesaria.

¡Pero la industrialización ya no existe! Estamos en otro modo de producción con otros requerimientos, otras jerarquías. Ya no necesitamos millones de obreros y técnicos con idénticas aptitudes, pero nuestro sistema los sigue formando. Así aumenta el paro.

Pero se nos repite: ¡innovación!

La piden los mismos que la penalizan en sus organizaciones, universidades y colegios. Hemos estigmatizado el riesgo y el error y, en cambio, incentivamos la pasividad, el conformismo y la repetición

No hay nada más pasivo que una clase.

¿Es usted profesor, verdad? Las clases son pasivas porque los incentivos para estar calladito y tomar apuntes que repetirá son mayores que los de arriesgarse a participar y tal vez meter la pata. Así que, tras 20 años de educación en cinco niveles que consisten en formarnos para unas fábricas y oficinas que ya no existen, nadie es innovador.

¿Cuáles son las consecuencias?

Que la mayoría de los ciudadanos malgastan su vida haciendo cosas que no les interesan realmente, pero que creen que deben hacer para ser productivos y aceptados. Sólo una pequeña minoría es feliz con su trabajo, y suelen ser quienes desafiaron la imposición de mediocridad del sistema.

Tipos con suerte...

Son quienes se negaron a asumir el gran error anticreativo: creer que sólo unos pocos superdotados tienen talento.

"Sé humilde: acepta que no te tocó".

¡Falso! ¡Todos somos superdotados en algo! Se trata de descubrir en qué. Esa debería ser la principal función de la educación. Hoy, en cambio, está enfocada a clonar estudiantes. Y debería hacer lo contrario: descubrir qué es único en cada uno de ellos.

¿La creatividad no viene en los genes?

Es puro método. Se aprende a ser creativo como se aprende a leer. Se puede aprender creatividad incluso después de que el sistema nos la haya hecho desaprender.

Por ejemplo...

Soy de Liverpool y conozco el instituto donde recibieron clases de música mi amigo sir Paul McCartney y George Harrison... ¡Dios mío! ¡Ese profesor de música tenía en su clase al 50 por ciento de los Beatles!

Y...

Nada. Absolutamente nada. McCartney me ha explicado que el tipo les ponía un disco de música clásica y se iba a fumar al pasillo.

A pesar del colegio, fueron genios.

A Elvis Presley no lo admitieron en el club de canto de su cole porque "desafinaba". A mí, en cambio, un poliomielítico, me admitieron en el consejo del Royal Ballet...

Ahí, sir, acertaron de pleno.

Allí conocí a alguien que había sido un fracaso escolar de ocho años. Incapaz de estar sentada oyendo una explicación.

¿Una niña hiperactiva?

Aún no se había inventado eso, pero ya se habían inventado los psicólogos, así que la llevaron a uno. Y era bueno: habló con ella a solas cinco minutos; le dejó la radio puesta y fue a buscar a la madre a la sala de espera; juntos espiaron lo que hacía la niña sola en el despacho y... ¡estaba bailando!

Pensando con los pies.

Es lo que le dijo el psicólogo a la madre y así empezó una carrera que llevó a esa niña, Gillian Lynne, al Royal Ballet; a fundar su compañía y a crear la coreografía de Cats o El fantasma de la ópera con Lloyd Webber.

Si hubiera hecho caso a sus notas, hoy sería una frustrada.

Sería cualquier cosa, pero mediocre. La educación debe enfocarse a que encontremos nuestro elemento: la zona donde convergen nuestras capacidades y deseos con la realidad. Cuando la alcanzas, la música del universo resuena en ti, una sensación a la que todos estamos llamados.

Buscando la 'zona'

Salgo tan inspirado de la entrevista a Ken Robinson que no me resigno a reducirla a esta Contra. Así que, si ustedes me lo piden, explicaremos de su mano en breve cómo encontrar nuestro elemento creativo. Porque a ser innovador se aprende igual que a sumar: a cualquier edad y en cualquier circunstancia, con la única condición de tener ganas. Robinson precisa cómo lograrlo en el informe que está transformando la educación británica. Y me anima a desaprender lo mal aprendido en el cole y a arriesgarme con ustedes a renovarnos hasta encontrar nuestra propia zona,nuestro mentor y tribu creativa, para alcanzar la misma e intensa conexión con la vida que gozaron Einstein o Mozart.


sábado, 27 de noviembre de 2010

El calendario de Adviento


He llegado por fin a lo que quería ser de mayor: un niño. Joseph Heller
Una de las tradiciones que más disfrutaba cuando era pequeña y se acercaban estas fiestas Navideñas era el "calendario de adviento". Para aquellos que no lo conozcan se trata de una tradición muy conocida en Estados Unidos y en los países del norte de Europa, y que mi padre "importaba" de sus viajes. Consiste en un mural, normalmente de cartón, que muestra algún motivo navideño: un árbol, una casa o una escena de navidad, con 25 ventanitas o puertas que representan los días anteriores a la Navidad. Cada día, empezando el 1 de diciembre, hay que abrir el recuadro correspondiente a ese día y descubrir de esta forma el "regalo" en forma de dibujo, cita, algo que hacer o en los más actuales chuches y chocolatinas, y esperar al día siguiente para poder abrir el siguiente.

A pesar de que nuestra impaciencia en ocasiones nos impulsaba a querer abrir todas de golpe, teníamos que armarnos de paciencia y abrir sólo la correspondiente a ese día. Así que cuando nos levantábamos lo primero que hacíamos era ir al calendario y descubrir que sorpresa nos había tocado.

A pesar del tiempo que ha pasado todavía recuerdo la ilusión que sentíamos al despertar e ir raudos a descubrir nuestro regalo con la convicción de que al día siguiente tendríamos otro esperando por nosotros.

Esta semana pensando en esta anécdota tuve una idea. ¿Por qué cuando crecemos tenemos que perder esa capacidad de ilusionarnos y dejarnos sorprender por los "regalos" que la vida nos depara? Yo me niego a perder esa mirada infantil que algunas personas califican de manera "despectiva" como algo poco serio, pero que yo considero todo un "halago".

Así que he ideado el siguiente juego que quiero compartir con vosotros: CREAR NUESTRO PROPIO CALENDARIO DE ADVIENTO. Para ello sólo vamos a necesitar una cartulina del color que te guste o un folio que dividiremos en 25 recuadros, cada uno correspondiente a un día, del 1 al 25 de diciembre.

El objetivo es que empezando el próximo miércoles y durante los próximos 25 días vamos a levantarnos con la "clara intención" de estar abiertos a recibir un regalo. Y en cuanto lo descubramos, lo apuntamos en la casilla correspondiente. Un regalo mínimo por día. Puede ser cualquier cosa que os despierte una sonrisa: una llamada de alguien querido, que os inviten a un café, una sonrisa anónima, lo que sea. Sólo hay tres requisitos: mantener la intención al levantarnos, estar con las "antenas" bien enfocadas para captarlo y dar las gracias por cada uno de los que recibamos.

Al final del día tiene que haber algo escrito en la casilla correspondiente. Y si no has encontrado nada, puede ser una de dos. O bien no has estado lo suficientemente atento, en cuyo caso puedes preguntarte: Si hoy hubiese recibido un regalo que me haya pasado desapercibido, ¿cual sería? O bien puede ser que estés intentando "controlar" los regalos (por ejemplo que alguien haga algo que esperas) ó que tus expectativas sean tan elevadas que existan más probabilidades de que no se cumplan que de que lo hagan.

Y aunque lo ideal es que el regalo sea "sorpresa", también vamos a tener 5 comodines "por que yo lo valgo" que podemos canjear por algo que nos apetezca y nos regalemos a nosotros mismos durante ese día (una hora sin niños, un partido con los amigos, un masaje, algo que deseemos hacer simplemente por nosotros).

¿Está claro? ¡Pues manos a la obra!
¡Yo ya estoy deseando que llegue el miércoles para recibir mi primer regalo!

© Iciar Piera Iglesias

PD: Si estás pensando en hacer uno para tu hijo, en este blog hay unas ideas muy bonitas que podrás hacer tú mismo y que le encantarán.

PD2: El dibujo de esta entrada es el calendario que ha hecho una lectora del blog (gracias Tamara) y que muy amablemente me ha enviado. ¡Es precioso! Ha sido mi "regalo" del día 2.




jueves, 28 de mayo de 2009

Reinventa tu profesión


Una clienta me hace llegar esta entrevista a Sergio Bulat que me parece muy interesante, sobretodo en los tiempos que corren. Espero te sirva de inspiración. Yo ya tengo su libro , "El arte de inventarse profesiones", en lista de espera...

El pasado 2 de octubre, La Contra de la Vanguardia publicó la entrevista a Sergio Bulat, argentino de 42 años que ahora vive en Salou. Es abogado, mediador de conflictos, máster en Periodismo y "coaching" literario.

¿Qué profesión es la más original que conoce?
Está el caso de Debra Fine, que hoy es consultora en conversaciones triviales (small talk).

¿Qué trabajo es ese?
Ella trabajaba en una empresa de ingenieros, a los que les costaba horrores arrancarse a conversar con sus interlocutores en las reuniones de trabajo. Ella sí tenía ese talento y siempre ayudaba a romper el hielo. ¡Y hoy vende esta habilidad!

Debra inventó su profesión, ¿no?
Eso es lo que propongo, y más en estos tiempos de crisis.
No es fácil.
Se trata de pensar: “¿Qué podría yo aportar a mi trabajo que lo distinga algo del que hacen otros?”. Quizá no inventes una profesión, pero sí harás más valioso tu trabajo.

Necesito más ejemplos.
En RAC 1 he oído a un meteorólogo que da sus previsiones ¡cantando! ¿Ve? Hace su trabajo de modo más gratificante para él, y se distingue de otros. Si algún día esa empresa reduce personal, él no será el primero…

¿Se trata de singularizar tu trabajo?
Aplica alguna de tus aptitudes, inclinaciones, habilidades o gustos a tu trabajo, haciéndolo más gratificante para ti y distinguiéndolo: eso lo hará más cotizado.

Lo ideal sería hacer lo que te gusta.
O logra que te guste más lo que haces.

Un ejemplo.
Un sobrino mío, amante de la escalada, estudió para ser jardinero. Aplicó sus talentos de escalador a la poda de árboles altos, lo que sale más barato que una máquina: ¡hoy se lo rifan! Le sobra trabajo y vive contento.

¿Cuál es la clave para conseguirlo?
Detecta qué te gustaría ofrecer a los demás que los demás aún no sospechan que necesitan. Y atrévete a hacerlo, actúa, arriésgate.

Puedo ser rechazado, incomprendido…
Sí: toda propuesta original genera escepticismo al principio, pero… ¡corres más riesgo no haciendo nada que haciendo lo que sea!

¿Y si me siento cómodo en mi posición?
Repítete lo que dijo Coco Chanel: “Para ser irreemplazable, uno siempre debe ser diferente”. ¡Y hoy más que nunca!

Ya no basta con obtener un título, ¿eh?
Está bien estudiar una carrera, pero sabiendo que el título no es la meta, sino el punto de partida. Luego espabila, singularízate.

Muchos parados dicen: “No encuentro nada de lo mío”.
Seguimos engañados por un modelo caduco y aún aspiramos a un mismo trabajo ideal para siempre. ¡Eso es pasado! Hoy es todo tan cambiante que te toca construir tu trabajo. “La mejor manera de predecir el futuro es crearlo”, dijo Peter Drucker.

Deme otro ejemplo de futuro creado.
Una mujer visitó a un pariente en el hospital, que le pidió que le rascase en un punto que él no alcanzaba. El paciente de la cama vecina, al verlo, le rogó lo mismo… Esta mujer es hoy ¡rascadora profesional! Se emplea en hospitales para ir a rascar a pacientes.

Sorprendente trabajo.
“Algún día todos los trabajos serán trabajos raros”, escribe Tim Broderick. Si cada uno de nosotros hiciese algo especial, habría tantos trabajos como personas. ¡Hacienda no tendrá epígrafes para todos, ja, ja…!

Una estimulante fantasía, pero…
¡Toca destacarse para sobrevivir! Sucedía antes de la industrialización: cada artesano imprimía su estilo. Luego, la industrialización nos convirtió en ruedecillas de un engranaje. Y ahora te toca reinventar tu profesión, volver a ser un poco renacentista…

¿Cómo lo hace usted?
Como periodista, me he inventado lo de ser coaching literario: ayudo a autores no profesionales a expresar del modo más eficaz sus ideas en libros. Es un buen trabajo.

¿Quién ha sido el más brillante inventor de profesiones?
Vea a los creadores de Google. O a Yde van Deutekom, que también se preguntó: “Qué puedo aportar?, ¿en qué soy yo bueno?”.

No sé quién es.
Un joven holandés al que sus allegados desdeñaban: “Tú sólo sirves para dormir”. Entendido: se puso a dormir frente a una webcam…, y su página web tiene miles de visitas y jugosos ingresos por publicidad.

¿Hay consejos para dar con tu camino?
Para quienes no tenemos una vocación marcada, lo aconsejable es atreverse a explorar. Nos anima Mark Twain, que dijo: “Dentro de veinte años te arrepentirás más de las cosas que no hiciste que de todo lo que hayas hecho”. ¡Mejor actuar, siempre!

¿Se lo dice a alguien que esté en paro?
Desde luego. También me parece útil una reflexión de Abraham Lincoln: “Los que esperan que las cosas les lleguen es posible que reciban algunas…, ¡pero sólo las abandonadas por los que salen a buscarlas!”.

Anotado. Toca mover el culo, ¿no?
La inercia nos ralentiza y nos cuesta cambiar. Pero fijémonos en cómo todo cambia incesantemente a nuestro alrededor. “Si todo parece estar bajo control, ¡es que no estás yendo lo bastante rápido!”, solía decir el piloto de fórmula 1 Mario Andretti.

¿Qué debo enseñar a mis hijos para que sepan afrontar su futuro laboral?
Enséñales que les toca explorarlo un poco todo para encontrar lo que les guste. Y que vayan aprendiendo a afrontar todos los imprevistos sin quejas estériles, sino espabilando para revertirlos a su favor. Y vengan crisis.

Fuente: Víctor-M Amela

lunes, 9 de marzo de 2009

¿Todavía no ha cambiado de paradigma?





ENTREVISTA: Carreras & capital humano EDWARD DE BONO Experto en pensamiento creativo


El premio Nobel de Física, Albert Einstein (1879-1955) afirmó que "no puede resolverse un problema pensando de la misma forma que cuando fue creado". De ahí que la crisis económica actual requiera que la sociedad en general y los empresarios en particular aprendan a pensar de una manera diferente para encontrar una solución eficaz y sostenible en el medio plazo.

Éste es el campo de investigación y divulgación del doctor Edward de Bono (Malta, 1933), prolífico escritor, psicólogo por la Universidad de Oxford y reconocido experto mundial en técnicas de pensamiento creativo e innovador, como los Seis sombreros para pensar y el Pensamiento lateral. Recientemente ha participado en la reunión anual de ex alumnos de EADA, donde aseguró que "el cambio climático no es la principal amenaza de la humanidad, sino la estrechez de nuestro
pensamiento".

Pregunta. ¿Qué ha averiguado acerca del funcionamiento de la mente?
Respuesta. La mente humana es un instrumento complejo y muy poderoso. Si no se utiliza adecuadamente genera malestar, ineficacia y, en definitiva, resultados pésimos, tal como estamos viendo hoy en día. Se sabe que nuestro cerebro es experto en crear patrones de pensamientos rutinarios, casi mecánicos. Pero no es muy bueno cambiándolos. Por eso nos cuesta tanto gestionar las crisis, que son tan necesarias para introducir cambios y poder así evolucionar.

P. ¿Y por qué cuesta tanto cambiar?
R. Porque somos y pensamos tal y como nos han condicionado desde pequeños. Una vez conformado nuestro sistema de creencias y, por ende, nuestro concepto de identidad, empezamos a pensar y a percibir la realidad de forma estandarizada y subjetiva, limitando las infinitas posibilidades que cada instante ofrece. Independientemente de lo que nos suceda, si experimentamos malestar es que nuestra interpretación del hecho en sí es limitada y, por tanto, equivocada. La negatividad es un síntoma de falta de imaginación y creatividad. No sirve absolutamente para nada.

P. Todo se reduce a una cuestión de percepción...
R. Si cambia nuestra percepción por medio del pensamiento, cambia por completo nuestra visión de la realidad. Y, como consecuencia, también cambia nuestra actitud, nuestro comportamiento y nuestra manera de relacionarnos con los demás y con el entorno del que todos formamos parte. Así, es imposible que cambie nuestra conducta si no cambiamos primero nuestra manera de pensar y nuestras creencias. Aunque muchos siguen aferrándose a su zona de comodidad, donde se encuentran sus viejos hábitos, algo se está cociendo lentamente en nuestra sociedad. La pregunta que uno debe hacerse es: ¿todavía no he cambiado de paradigma?

P. ¿A qué se refiere?
R. Ahora mismo, el gran reto que exige el mundo es que la humanidad cambie de paradigma, es decir, que cambie nuestra manera de ver y de interactuar con la realidad, aprendiendo a diseñar el futuro en consonancia con nuestros verdaderos valores y necesidades humanas. No podemos seguir funcionando desde nuestro egoísmo y egocentrismo. Es hora de funcionar desde el "nosotros", desde la cooperación y el altruismo, a partir de lo que podemos crear verdadero sentido a nuestra existencia.

P. Sin embargo, la crisis parece haber acentuado el miedo, la negatividad y la lucha por la supervivencia...
R. Puede ser. Pero, ¿de qué sirve temer algo que todavía no ha sucedido? ¿Qué beneficios me comporta ser negativo? Toda la energía que no destinamos a construir nos destruye. Por eso ir en contra de algo no tiene ninguna utilidad. Lo que funciona es el diseño y la creación de alternativas útiles y eficaces orientadas a la resolución de conflictos y problemas. Y no hay nada que genere mayor creatividad que ver las cosas tal como son en vez de como nos gustaría que fueran. Sin embargo, la mayoría de la población no es dueña de sí misma, de sus pensamientos, de su perspectiva. Y el cansancio derivado de su impotencia les esclaviza a reaccionar impulsiva y negativamente por pura inercia, perdiendo oportunidades para crear bienestar y valor añadido.

P. ¿Y qué ocurre dentro de las empresas?
R. Lo mismo que fuera de ellas. La gente se niega a aprender de las cosas que le va sucediendo en la vida, con lo que sigue estancada, lo que le impide crecer y mejorar. Y esto es extrapolable a las empresas. La insatisfacción de los colaboradores es sólo un indicador de que hace tiempo que las cosas tendrían que haber cambiado. Pero hasta que no cambie la mentalidad de las personas, todo permanecerá igual. Es una ley eterna e inquebrantable.

P. ¿En qué consisten sus seminarios para empresarios?
R. Simplemente dedicamos tiempo y espacio para aprender a pensar de forma consciente, lo cual es una cuestión de compromiso y entrenamiento. El objetivo es reprogramar nuestra mente con información basada en la sabiduría. Sólo así es posible cambiar nuestro sistema de creencias y, en consecuencia, empezar a interpretar la realidad de forma menos egocéntrica y mucho más objetiva, potenciando nuestro bienestar emocional y nuestro talento para la innovación y la creatividad.

P. ¿Y cómo se consigue?
R. Con esfuerzo y disciplina. De lo que se trata es de fomentar que el acto de pensar sea voluntario, consciente y sostenido, enfocándonos en todo aquello que sea positivo, creativo y constructivo. En el fondo, nadie quiere pensar de otra manera, pero se resignan por falta de competencia. Las personas más inteligentes que he conocido juegan con su pensamiento, pues son conscientes de su increíble potencial creador. Lo que usted crea es el resultado de lo usted que cree. Piense en ello. -

Borja Vilaseca, "El País" 8/3/2009

miércoles, 18 de febrero de 2009

Pensamiento Lateral

La mayoría de nosotros estamos acostumbrados a resolver las situaciones que se nos presentan en una determinada dirección y a dar por obvio aquello que no lo es.

El término "pensamiento lateral" fue concebido por Edwar de Bono para describir un tipo de pensamiento distinto al convencional o lógico. En el pensamiento convencional (o vertical), avanzamos a lo largo de líneas familiares usando experiencias y suposiciones que parten de situaciones similares. Nos apoyamos en la lógica y las suposiciones que empleamos antes. Utilizamos un enfoque lógico y racional.

Sin embargo, a veces este proceso deja de sernos útil. Se nos presentan límites que sólo podemos superar dejando de lado nuestras suposiciones básicas y enfocando el problema desde un ángulo completamente nuevo, por ejemplo, mediante el pensamiento lateral.

El momento actual en el que nos encontramos nos invita a salir fuera de nuestro pensamiento habitual, a ser creativos, a pensar en grande y a convertirnos en la mejor versión de nosotros mismos. Puede que lo que hasta ahora nos haya sido de utilidad, ya no sea efectivo.

Esta semana os invito a desprendernos de nuestros patrones habituales de pensamiento para encontrar solución a aquellos problemas que nos están restando energía. Piensa que siempre hay una solución, así que si no la estás encontrando, puede ser que no estés mirando en la dirección adecuada. Hazte esta pregunta: si existiese una solución, para el mayor bien de todos, los implicados, a esta situación y en este momento, ¿cual sería? Asumir como dicen los budistas que la solución existe y que lo único que tengo es que recordarla, abre nuestra mente a nuevas oportunidades y soluciones.

Para ilustrar y aproximarnos al concepto de pensamiento lateral, voy a compartir contigo algunos acertijos de pensamiento lateral:

1. Dos latas de agua. Tenemos dos latas llenas de agua y un gran recipiente vacío. ¿Hay alguna manera de poner toda el agua dentro del recipiente grande de manera que luego se pueda distinguir que agua salió de cada lata?

2. El carnet de conducir. Una joven sale con prisa para encontrarse con unos amigos y se olvida el carnet de conducir en casa. Una vez en la calle no se detiene en el semáforo rojo y continúa por una calle de dirección prohibida. Mientras, un policía de tráfico observa todas estas maniobras sin hacer el menor intento de impedírselo o pararla. ¿Por qué?

3. Pregunta del millón. Si te despertaras una mañana en un sitio donde no conoces a nadie y sólo tienes 100 € en tu cartera, ¿cuanto tiempo necesitarías para duplicarlo y cómo lo harías?

¡A pensar!