miércoles, 27 de abril de 2011

Abre tus alas

Una clienta me envía este texto (gracias Ana) que ha recibido por mail y que dice que le ha recordado su proceso de coaching. ¡Qué suerte contar con clientes tan generosos y valientes!

Si me llamas cansado fuera del sendero, y casi sin fuerzas para continuar. Si te veo pensando que la vida es dura, que no puedes con todo o con ganas de desistir; me acercaré para recordarte cómo es un comienzo, y nuevamente te desafiaré. Me acercaré a tu alma para que vuelva el impulso de vida llevándote hacia ti mismo. Sabrás entonces encender tu lámpara en la oscuridad aunque afuera haga frío. Volverás a ser fuego y yo avivaré tus brasas quietas, para que alumbren y revivan tu andar peregrino.

Volveré a susurrarte aquella primera consigna de un paso por vez. Y te pediré que me muestres la garra que se necesita para levantarse desde lo caído.

Si te veo cansado fuera del sendero, sin ver más espacios que el de los abismos, traeré a tu memoria que también hay puentes y que también hay alas que aún no has visto ni has usado. Que vamos movidos por la fe y la bravura y que seremos siempre lo que hemos creído. Que somos guerreros iluminados por la vida plena, y el Universo nos guía hacia nuestro lugar.

Te mostraré que un primer paso y que un nuevo empeño nos llevará a encontrar la forma de no ser vencidos. Que el árbol se dobla, se agita, se estremece, se deshoja y retoña, pero aun todo eso queda erguido. Que el único trecho que podemos caminar es aquél que cubre nuestro pie extendido.

Si te veo cansado fuera del sendero, solitario y triste, quebrado, herido, me sentaré a tu lado, te tomaré de las manos, entraré por tus ojos hasta el fondo de tu corazón y te diré que se puede, que insistas, y te haré preguntas que te lleven a recordar buenas épocas y a conectarte con tu potencial. Mi voz despertará, desde tus certezas, al que se quedó dormido de cansancio. Y tal vez, si necesitas te prestaré mis brazos para incorporarte y mostrarte lo importante de una actitud positiva y el reconocimiento de lo que si hay.

Si te veo cansado fuera del sendero, llevaré tu mirada hacia el camino. Haré que veas tus huellas, que allá están marcadas, de un paso tras otro por donde has venido. Y escucharás la voz interna impulsora para un nuevo inicio. Y abrirás otro rumbo e iniciarás un nuevo camino, porque habrás descubierto que puedes volver a empezar las veces que haga falta si logras conectarte con tu fuerza interna y con tu amor universal.

Texto Anónimo

** La imagen es de Suzanne Woolcott






miércoles, 20 de abril de 2011

¿Qué es lo que de verdad te gusta hacer?

El sábado pasado estrenaron en Antena 3 un nuevo programa titulado "El mundo de Isasaweis". Isabel LLano es la persona que se encuentra detrás de este programa de trucos de belleza, cocina y bienestar. Isabel es maestra por vocación pero también es una apasionada de la belleza y el bienestar. Esta pasión fue la que la llevó a crear "Isasaweis" una serie de video-blogs a través de los cuales compartía sus trucos de maquillaje, peinado, cocina y embarazo. Yo lo conocí porque Isabel es asturiana y mi madre me habló de ella. Empecé a ver sus vídeos y me enganché. Y no sólo yo, rápidamente sus consejos empezaron a tener más de 30.000 seguidores en youtube.

Estoy convencida de que Isabel, Isasaweis, nunca se planteó todo lo que está viviendo cuando grabó el primer vídeo en su casa de forma artesanal. Simplemente se limitó a hacer algo que le gustaba y se le daba bien y a compartirlo con los demás.

Os cuento esta anécdota porque ahí esta la clave de la VOCACIÓN = PASIÓN + TALENTO + SERVICIO.

Hoy curiosamente vi en la casa del libro que también ha publicado un libro.

Al hilo de esta historia se me viene a la mente la película "Julie & Julia". Protagonizada por Meryl Streep, y basada en una historia real, cuenta la historia de dos mujeres muy diferentes en diferentes épocas unidas por una pasión: la cocina. Meryl Streep interpreta a Julia Child una mujer que en los años 50 cambio la forma de cocinar de los hogares americanos con un libro de recetas francesas. Hay un momento en la película en la que su marido le pregunta, después de varias ocupaciones ocasionales: ¿Qué es lo que de verdad te gusta hacer? Y en la respuesta se abre un nuevo mundo para ella, no siempre fácil dada la época, que la conecta con su vocación.

Treinta años después una chica americana, Julie, decide escapar de un trabajo y una vida monótonos a través de dos de sus pasiones, la cocina y la escritura. Para eso se propone como reto cocinar durante un año las 524 recetas del libro de Julia Child y reflejar sus experiencias en un blog. Al final, y es una historia real, le llaman de una editorial para escribir su historia con lo que se convierte "de repente" en escritora y de esta forma se encuentra con su verdadera vocación.

Estas dos historias nos enseñan que la vocación no es algo que encontramos, es algo que nos encuentra cuando estamos haciendo aquello que nos gusta y nos apasiona y lo ponemos al servicio de los demás. La mayoría de las personas que han encontrado su vocación lo hicieron de forma "casual" cuando empezaron a disfrutar de lo que realmente les gustaba, en la mayoría de los casos sin imaginarse que eso pudiese ser una nueva forma de generar ingresos.

En mi caso cuando dejé mi trabajo como consultora no tenía muy claro que era lo que me gustaba hacer, sólo sabía que me gustaba leer (y mucho) así que durante el "periodo sabático" me dediqué a disfrutar leyendo y haciendo todo lo que me apetecía. Y "casualmente" en una de esas visitas a la librería un libro "Coaching para el Éxito" llamó mi atención... El resto ya lo conocéis.

El primer paso por lo tanto a la hora que identificar tu vocación es responder a la siguiente pregunta: "¿Qué harías si tuvieses todo el dinero del mundo y tuvieses asegurado el éxito?" No te dejes engañar por su simpleza. No es para nada una pregunta fácil. Después de la respuesta inmediata de: dar la vuelta al mundo, viajar, comprarme un coche, una mansión, etc. hay otra respuesta que no es tan sencilla de encontrar.

No dejes de hacerte esta pregunta hasta que encuentres la respuesta. ¡Cuando la encuentres lo sabrás!

Hoy cuando iba a sentarme a escribir esta entrada me encontré con esta frase: "Descubre qué harías si tuvieras todo el oro del mundo. Hazlo. Tendrás todo el oro del mundo".

© Iciar Piera Iglesias

Próximo seminario de "Silbando al Trabajar. ¡Descubre el Trabajo que te Apasiona y Cambia tu Rumbo Profesional!", Madrid 14-15 de Mayo 2011. Información aquí.









miércoles, 13 de abril de 2011

Nuestros cazos

Esta semana hablaba con una amiga sobre la cantidad de dinero y tiempo que habíamos invertido en libros, cursos y seminarios de desarrollo personal. Yo que soy una "adicta" a los libros, y suelo pasar casi cada día por alguna librería y leer mucho, siempre me sorprende la cantidad de literatura de autoayuda o espiritual que hay.

¿Qué buscamos al leer libros de autoayuda, asistir a seminarios, seguir procesos de terapia o programas de mejora?

Por mi experiencia como coach y personal, he observado que lo que la mayoría de las personas buscamos es "mejorar" y que el motor que nos impulsa en ese camino que llamamos de "descubrimiento" no es el descubrimiento en si, sino el deshacernos de "nuestros defectos" o "problemas". Ese vacío existencial o insatisfacción que va creciendo cada día hasta que decidimos dar un paso al frente y afrontarlo. Lo que la mayoría buscamos con todo ese desarrollo personal es el mejorar y autosuperarnos. Afrontar esos miedos, eliminar esos bloqueos, identificar nuestros obstáculos y llenar ese vacío.

Pero hay una diferencia entre "autosuperación" y "autodescubrimiento". La "autosuperación" parte de la premisa de que eres un ser incompleto y que necesitas llenar un vacío en tu personalidad. Y por desgracia, desde la perspectiva de la "autosuperación", ese camino se convierte en una lucha, un ideal, al que nunca llegamos en realidad. Encadenamos un libro con otro, nos apuntamos al próximo seminario, pero nunca llegamos más que a una satisfacción temporal que pronto necesita de una nueva "dosis" de "mejora".

El "autodescubrimiento" asume que ya eres todo y que tu propósito es conocer y manifestar más de ti. No hay nada roto, eres un SER como decimos en coaching "CREATIVO, COMPLETO Y LLENO DE RECURSOS". Recordar eso a las personas con las que nos relacionamos es el mayor aprendizaje y regalo que podemos hacerles. Como dice Benjamin Israeli, "lo mejor que podemos hacer por otro no es sólo compartir con el nuestras riquezas, sino mostrarle las suyas". Y recordárnoslo a nosotros es la diferencia entre la satisfacción momentánea y la verdadera satisfacción.

Por esas cosas del "destino" he visto este vídeo que quiero compartir con vosotros. Se titula "el cazo de Lorenzo".



Todos tenemos al igual que Lorenzo nuestros cazos, lo que nos nos gusta de nosotros y nos gustaría cambiar. Pensamos en ellos cada día y nos enfocamos con demasiada frecuencia en nuestro cazo queriendo desprendernos de el. Y es inútil. No estamos aquí para descubrir la causa de nuestra patología, ya hemos emprendido ese viaje oscuro demasiadas veces. Conocemos nuestros problemas muy bien, somos expertos, tenemos un trato intimo con nuestra enfermedad. Lo que tenemos es que familiarizarnos con nuestra Divinidad, nuestro SER. El SER no es algo que tengas que construir a base de otro seminario o algo que vayas a descubrir en un libro, el SER no es algo en formación o en tránsito. El SER es algo que YA ES, que siempre ha estado ahí y que solo está esperando a que lo "descubras" y lo "manifiestes". Todas la experiencias de nuestra vida están ahí para permitirnos ser y mostrar esas cualidades del ser, para experimentarnos como abundantes, creativos, generosos, cariñosos, etc.

Dice Alan Cohen en su libro "Siempre estuvo en mí":

"El sentido de nuestra vida no es pelear contra el mal y la desgracia, es poner la grandeza al descubierto." 

Y en ese camino de "autodescubrimiento" afortunadamente nos vamos encontrando personas, libros y seminarios que nos ayudan recordándonos quienes somos y que no tenemos nada que arreglar.

© Iciar Piera Iglesias





jueves, 31 de marzo de 2011

Carta de Benjamin Button a su hija

Hay un escena de la película "El Curioso Caso de Benjamin Button" que siempre me ha gustado. ¡Toda una filosofía de vida!




Nunca es demasiado tarde, o en mi caso demasiado pronto, para ser quien quieras ser. No hay límite en el tiempo, empieza cuando quieras, puedes cambiar o no hacerlo no hay normas al respecto.

De todo podemos sacar una lectura positiva o negativa, espero que tu saques la positiva. Espero que veas cosas que te sorprendan; espero que sientas cosas que nunca hayas sentido; espero que conozcas a personas con otro punto de vista; espero que vivas una vida de la que te sientas orgullosa; y si ves que no es así, espero que tengas la fortaleza para empezar de nuevo.






lunes, 21 de marzo de 2011

El Síndrome del Avestruz

Uno de los primeros pasos en todo proceso de coaching es identificar el punto de partida del cliente. Donde se encuentra en este momento en su vida a través de un análisis de las diferentes áreas de su vida. Y parece sencillo pero no lo es tanto. A menudo no somos sinceros con nosotros mismos sobre la situación en que nos encontramos. Escondemos la cabeza como el avestruz y decimos por ejemplo que estamos "rellenitos" cuando en realidad tenemos 15 kg de sobrepeso. Y eso no sería importante si no fuese porque lo que queremos cambiar es precisamente el tema del peso.

Justificamos relaciones muertas o somos infieles por miedo a afrontar la situación de que ya no somos felices con nuestra pareja.

Despotricamos sobre nuestro trabajo pero luego decimos que no estamos tan mal. Que somos afortunados por tener trabajo con la que está cayendo. Y es verdad, somos afortunados. Pero, ¿realmente nos sentimos así?

Evitamos hacer frente a la "realidad" por miedo. Resulta más fácil enterrar la cabeza en la arena que afrontar nuestras responsabilidades sobre nuestra vida.

"¡Oh! ¿Odias tu trabajo? ¿Y por qué no lo dijiste antes? Hay un grupo de ayuda para eso. Se llama "todos" y podemos encontrarlo en el bar." Drew Carey

Y hablo desde mi experiencia personal. Hace años yo me engañaba sobre mi situación profesional. No estaba contenta con mi trabajo e intentaba, por todos los medios y de forma insistente, que mis compañeros y jefes vieran las cosas desde mi punto de vista. ¿Cómo no podían darse cuenta de que lo que estábamos haciendo no nos llevaba a ningún sitio? Decía cosas como: "Estáis equivocados. Esto no es lo importante."

Pensaba que todos iban ciegos porque no veían lo que yo veía con tanta claridad. Y te puedo asegurar que dediqué muchos años y mucha energía en este juego inútil.

Sólo cuando me di cuenta de que el problema no lo tenían ellos, ni mi trabajo, que era yo la que iba por la autopista en dirección contraria pude recuperar mi poder y empezar a resolver esa situación. No fue fácil porque eso me hacia a mi responsable de la situación. Si no me gustaba mi trabajo, si no estaba de acuerdo con mis valores, ¿qué me impedía buscar otro?

Eso me asustó porque ya no podía seguir culpando a otro (trabajo, compañeros, jefes, etc.). Ya no tenía excusa para no actuar. Y eso asusta. Claro que asusta. Pero al mismo tiempo para mi fue muy liberador. Como quitar una venda de los ojos y empezar a ver por primera vez.

No puedes cambiar una situación si te engañas sobre ella. Si la justificas. Si pones la responsabilidad en el otro. Si te pones fuera del problema y no como parte del él. Si no te dices la verdad sobre cual es tu situación actual. Si utilizas eufemismos para explicarlo.

Sólo puedes esperar caminar en la dirección de lo que quieres si eres sincero contigo mismo sobre dónde te encuentras en este momento y empiezas a actuar para cambiar las cosas.

© Iciar Piera Iglesias






jueves, 10 de marzo de 2011

Responder a la llamada de la vocación


"Toda persona tiene su propia vocación o misión en la vida. En ellas no puede ser reemplazada, ni su vida puede repetirse. De modo que la tarea de cada uno es única como su oportunidad específica de llevarla a cabo"
Victor Frankl

Una de las razones de que ahora mismo no estés disfrutando del trabajo de tus sueños es porque has dejado de escucharte. Te has dedicado a escuchar a los "expertos" en lugar de escuchar tu propia voz.

Si ahora mismo no sabes qué te gustaría hacer es porque te has alejado tanto de tu propia voz que desde dónde estás no puedes oírla. Pero que no la escuches no quiere decir que no te siga llamando.

¿Te ha pasado alguna vez que olvidas dónde dejaste el teléfono y cuando empieza a sonar te pones a buscarlo hasta dar con él? Esto es lo mismo, tu teléfono interior puede que lleve un tiempo "sonando" y enviándote "mensajes" a través de tu emoción, ese sentimiento de vacío o descontento.

Quizás haya llegado el momento de prestar atención a esa llamada interna.

Nadie mejor que tú sabe lo que mejor para ti. Nadie puede andar en tus zapatos y por lo tanto nadie puede saber o sentir lo que hace a tu corazón vibrar. Ni siquiera esas personas que tanto te quieren sean tus padres, amigos o pareja. Sólo tú puedes contestar esa llamada que lleva tiempo sonando.

Este artículo es para animarte a que escuches tu propia voz, interpretes tu propia melodía y no te mueras con la música dentro.

Tienes que hacerlo por ti y también por nosotros. Te necesitamos, necesitamos tu talento y habilidades, necesitamos tu alegría y el regalo de tu vocación.

Imagínate la siguiente imagen: una orquesta dónde cada uno de nosotros es el encargado de tocar un instrumento. Y a cada uno le gusta su instrumento, disfruta tocándolo y compartiendo su talento con los demás. ¿Te imaginas la maravillosa melodía que saldría de esa orquesta? ¿No te gustaría y pagarías por oírlos tocar?

Ahora imagina la misma orquesta pero con personas que no están satisfechas con el instrumento que están tocando, quizás les gustaría tocar la viola pero tocan el piano. O les gustaría ser el violín en lugar del trombón. Pero alguien les dijo, o quizás ellos mismos, que no tienen talento para otro instrumento, que no es seguro, o que es lo que tienes que hacer. Entonces tocan porque hay que tocar, sin pasión, sin ilusión, sin ganas, confiando en que el concierto dure poco y puedan salir a disfrutar de la vida.

Todos y cada uno de nosotros somos los solistas de esa orquesta que es la vida. Y todos tenemos nuestro lugar. Todos, incluso tú que mueves la cabeza.

Por eso te digo que tienes la obligación de responder a esa "llamada" porque ese sentimiento en tu interior, es la llamada de tu SER. No dejes de escucharla. Y te aseguro que cuando descuelgues el "teléfono" tu vida cambiará de una forma que ni te imaginas. Y no sólo tu vida profesional se verá influida por prestar atención a esa llamada. Toda tu vida cambiará porque estarás siendo quien en verdad ERES. Y no hay mayor recompensa que ser auténtico y fiel a uno mismo.

En ese momento estarás tocando tu propia melodía y todos disfrutaremos de ella.

© Iciar Piera Iglesias

Gracias a una amiga (gracias Anita) he descubierto este video. No podía pensar en mejor final para esta entrada. La orquesta de la que hablaba antes, sonaría más o menos como este vídeo. Simplemente disfrútalo...


PD: Si no te gusta tu trabajo y quieres descubrir qué te gustaría hacer, mira la información de nuestro próximo seminario: "Silbando al trabajar. Coaching para el cambio de rumbo profesional".





martes, 22 de febrero de 2011

Nuevas Fechas Talleres Coaching


Ya tenemos nuevas fechas para los talleres de coaching:

- "Convierte el 2011 en ¡el mejor año de tu vida! (Suéñalo, Planifícalo, Vívelo)" (2ª edición) Madrid, 26-27 de marzo de 2011

- "Silbando al trabajar. Coaching para el cambio de rumbo profesional" Madrid, 16-17 de abril de 2011

Podéis ver toda la información en el apartado "Talleres" de mi página web o en este blog en el apartado "Mis cursos y talleres" (parte derecha debajo del libro).

Si te parecen interesante o si conoces a alguien a quien podrían interesar, hazles llegar esta información. Las plazas son limitadas para que todas las personas que asistan tengan su espacio de expresión. Las plazas se ocuparán por riguroso orden de inscripción.

Gracias por difundirlo.

lunes, 14 de febrero de 2011

¿Qué edad tienes?



Esta es la historia de un hombre al que yo definiría como un buscador...

Un buscador es alguien que busca, no
necesariamente alguien que encuentra.

Tampoco es alguien que,
necesariamente, sabe qué es lo que está buscando, es simplemente alguien para quien su vida es una búsqueda.

Un día, el buscador sintió que debía ir hacia la ciudad de
Kammir. El había aprendido a hacer caso riguroso a estas sensaciones que venían de un lugar desconocido de sí mismo, así que dejó todo y partió.

Después de dos días de marcha por los
polvorientos caminos divisó, a lo lejos, Kammir. Un poco antes de llegar al pueblo, una colina a la derecha del sendero le llamó mucho la atención. Estaba tapizada de un verde maravilloso y había un montón de árboles, pájaros y flores encantadoras; la rodeaba por completo una especie de valla pequeña de madera lustrada.

....Una portezuela de bronce invitaba a entrar.


De pronto, sintió que olvidaba el pueblo y sucumbió ante la tentación de descansar por un momento en ese lugar.


El buscador traspasó el portal y empezó a caminar lentamente entre las piedras blancas que estaban distribuidas como al azar, entre los árboles.


Dejó que sus ojos se posaran como mariposas en cada detalle de esta paraíso multicolor.


Sus ojos eran los de un buscador, y quizás por eso descubrió, sobre una de las piedras, aquella inscripción:


Abdul Tareg, vivió 8 años, 2 semanas y 3 días.

Se sobrecogió un poco al darse cuenta de que esa piedra no era simplemente una piedra, era una lápida. Sintió pena al pensar que un niño de tan corta edad estaba enterrado en ese lugar.

Mirando a su alrededor el hombre se dió cuenta de que la piedra de al lado también tenía una inscripción. Se acercó a leerla, decía:

Yamir
Kalib, vivió 5 años, 8 meses y 3 semanas.

El buscador se sintió terriblemente conmocionado.


Este hermoso lugar era un cementerio y cada piedra, una tumba.


Una por una, empezó a leer las lápidas.


Todas tenían inscripciones similares, un nombre y el tiempo de vida exacto del muerto.


Pero lo que lo conectó con el espanto, fue comprobar que el que más tiempo había vivido sobrepasaba apenas los 11 años.
..

Embargado por el dolor terrible se sentó y se puso a llorar.


El cuidador del cementerio pasaba por ahí y se acercó.


Lo miró llorar por un rato en silencio y luego le preguntó si lloraba por algún familiar.


-No, ningún familiar- dijo el buscador- ¿qué pasa en este pueblo?, ¿qué cosa tan terrible hay en esta ciudad? ¿por qué tantos niños muertos enterrados en este lugar? , ¿cual es la horrible maldición que pesa sobre esta gente, que los ha obligado a construir un cementerio de chicos?


El anciano se sonrió y dijo:


- Puede usted serenarse. No hay tal maldición. Lo que pasa es que aquí tenemos una vieja costumbre. Le contaré...


Cuando un joven cumple 15 años sus padres le regalan una libreta, como ésta que tengo aquí colgada al cuello.


Y es tradición entre nosotros que a partir de allí, cada vez que uno disfruta
intensamente de algo, abra la libreta y anote en ella:

A la izquierda que fue lo disfrutado...


a la derecha, cuanto duró el gozo.

Conoció a su novia y se enamoró de ella. ¿Cuanto tiempo duró esa pasión enorme y el placer de conocerla? , ¿una semana?, ¿tres semanas y media?...


Y después...la emoción del primer beso, el placer maravilloso del primer beso, ¿cuanto duró?, ¿el minuto y medio del beso?, ¿dos días?, ¿una semana?...


¿Y el embarazo o el nacimiento de su primer hijo?
¿Y la boda de los amigos...? ¿Y el viaje más deseado...? ¿Y el encuentro con el hermano que vuelve de un país lejano...? ¿Cuanto tiempo duró el disfrutar de estas situaciones? ...¿horas?...¿días?...

Así vamos anotando en la libreta cada momento que disfrutamos...cada momento.


Cuando alguien muere, es una costumbre, abrir su libreta y sumar el tiempo de lo disfrutado, para escribirlo en su tumba, porque ESE es, para nosotros, el único y verdadero tiempo VIVIDO...


Jorge Bucay
Ayer fue mi cumpleaños y recordábamos con unas amigas este cuento que nuestro guía de Israel, Kobbi, nos relató cuando ya nos íbamos de ese maravilloso país...

Les doy las GRACIAS porque ayer ellas me ayudaron a sumar tiempo a mi libreta...

Aprovecha el PRESENTE y empieza a buscar esos momentos para anotar en tu libreta de la vida. No dejes que pase el tiempo, en ocasiones vivimos como si tuviésemos todo el tiempo del mundo por delante. No es así, lo que no disfrutas HOY lo pierdes. Podrás vivir otros momentos pero este se habrá ido. Habrás perdido una fantástica oportunidad de anotar en tu libreta. No lo dejes para mañana, no te engañes, empieza a anotar hoy mismo y sigue cada día...busca esos momentos para que cuando te vayas el número real de años VIVIDOS haya merecido la pena!

¿Cual sería tu edad en este momento? ¿A qué estás esperando para sumar años VIVIDOS a tu vida?

Esta entrada está dedicada a todos los "buscadores".... a los que encuentran y a los que sin encontrar no se cansan de seguir buscando...


"La vida no se mide por las veces que respiras, sino por aquellos momentos que te dejan sin aliento"

© Iciar Piera Iglesias






lunes, 7 de febrero de 2011

El Poder de la Vulnerabilidad

La semana pasada me llegó este vídeo que creo todos tenemos que ver, ya que quien más y quien menos seguimos llevando corazas y máscaras que nos dan cierta sensación de seguridad, pero que en el fondo nos impiden vivir y sentir, en lugar de sobrevivir. Necesitamos reivindicar el poder de la vulnerabilidad, abrir el corazón y permitirnos conectar.

Son 20 minutos pero os aconsejo verlo. Es muy ameno y muy cierto.


lunes, 24 de enero de 2011

¿Cueces o enriqueces?

Empiezo esta entrada con mi admirado Jamie Oliver, chef inglés al que sigo con deleite y con el que disfruto viéndole cocinar y mezclar los ingredientes con las manos como si de un niño grande se tratara.

Me encantan sus recetas pero lo que más admiro de él es su "pasión" a la hora de hacer y compartir lo que más ama, cocinar. Su capacidad creativa y su deseo de dejar el mundo un poquito mejor de lo que lo encontró, a través de sus proyectos solidarios (sus restaurantes Fifteen donde emplea a chicos con problemas) y su Jamie's Food Revolution (cambiar los hábitos alimentarios de los ingleses y en las escuelas).

Hace un tiempo asistí a una conferencia acompañando a unas amigas. El tema realmente no me interesaba mucho pero salí completamente entusiasmada. El conferenciante no sólo era magnífico sino que transmitía una amor por lo que explicaba sólo destinado a aquellos que realmente han encontrado lo que Robinson llama su "Elemento". Transmitía tanta "pasión" por lo que contaba que era imposible mantenerse ajeno. Era como si se hubiese encendido un fuego que estoy segura que calentaba el corazón de todos los allí presentes.

Algo parecido pasa con los seminarios de Anthony Robbins. Recuerdo que antes de asistir la gente me decía que entrabas a las 9:00 h y salías a las 24:00 h y que todavía querías más. Me costaba creerlo. ¡Después de asistir yo soy una de las que lo dicen! Robbins es otra de esas personas cuyo impacto en los demás se deja sentir no sólo a través de sus seminarios sino a través de su propia fundación.

Lo que tienen en común Jamie Oliver, el conferenciante y Robbins es su "pasión" por lo que hacen. Les encanta su trabajo y con su mera presencia consiguen contagiarte esa misma pasión. Es como si le hablasen a esa parte de ti que está deseando salir y unirse a ellos en el grupo de los que yo denomino, los "ojos brillantes". Son personas creativas que siempre están imaginando una nueva idea que pueda ayudar a mejorar el mundo. Pero no se quedan en la "imaginación" sino que dan forma a esa idea y actúan para llevarla a cabo, no importa los inconvenientes que encuentren en su camino.

Cuando los ves o les escuchas tu corazón se agita, y ese Yo Grande del que hablábamos en otra entrada se siente feliz ya que reconoce a uno de los suyos.

La interacción con estas personas nunca te resta energía, siempre te la da. Esa es la razón de que acudir a los seminarios de Robbins haga que aunque pases 15 h dentro de una sala, cuando salgas todavía quieras más. El contacto con estas personas es como un chute de adrenalina directa a tu corazón, la esencia de quien tú eres.

Son las personas que yo digo que "enriquecen" ya que su contacto hace que te encuentres mejor de lo que estabas.

Y todos tenemos esa misma capacidad de cambiar nuestro mundo con nuestra actitud. No es algo que está reservado a unos pocos elegidos. Es algo que está al alcance de todos y cada uno de nosotros, es nuestra responsabilidad "enriquecer" nuestra vida y la de los que nos rodean.

En el libro de Alex Rovira y Francés Mirralles, "el laberinto de la felicidad" explican muy bien cómo cada uno de nosotros tiene la oportunidad de cambiar nuestro pequeño mundo a través del "secreto del camarero":


“Ariadna contempló expectante las tres tazas vacías mientras el hombre se ponía bien el chaleco antes de iniciar, feliz y sonriente, su explicación:

- He calculado que el contacto de un camarero con cada cliente que pide un café no supera de media un minuto escaso. Es el tiempo que suman el saludo y la pregunta “¿Qué desea tomar?”, lo que te pide el cliente, cuando pones la taza sobre la mesa, la hora de pasar la cuenta y la despedida cuando se marcha. Son muchos momentos diferentes, pero el verdadero contacto entre el camarero y el cliente no supera el minuto.


- ¿Y qué significa eso?


- ¡Significa que es una oportunidad! Independientemente de la calidad del café, que es lo de menos, en ese minuto el camarero tiene ante sí tres opciones, o mejor dicho tres posibles resultados que dependen de su actitud.


Tras decir eso, el camarero hizo una breve pausa para buscar las palabras más adecuadas. Luego explicó:


- En ese minuto puedes conseguir que la persona se marche peor de lo que ha llegado, si eres grosero. O bien puede irse igual que ha venido, si la tratas con indiferencia. Pero también tienes la oportunidad de que esa persona salga del café mejor de lo que ha entrado, si le regalas un poco de amabilidad”
En un mundo y en un momento donde la mayoría de las personas con las que te cruzas se dedican a "cocer" la misma salsa de "crisis" y "negatividad" una y otra vez sin aportar ninguna solución creativa al respecto, es un auténtico placer pasar aunque sea un ratito con este otro tipo de personas.
Esta es la razón de que cada día vea menos TV y lea menos periódicos. En su lugar, leo "La Contra" de la Vanguardia, asisto a seminarios motivadores, veo alguna conferencia de TED o alguna película que me inspire, leo entrevistas a personas creativas y positivas que siempre tienen algo que aportar, o programas como los de mi admirado Jamie Oliver.

Estas personas claramente "enriquecen" todo lo que tocan. Consiguen que tu vida sea más rica y tenga un mejor sabor. Hacen latir tu corazón y que te sientas vivo. Son, según lo que dice Robinson, mi "tribu" y los busco desesperadamente porque yo también quiero ser una persona que "enriquece".

Y tú, ¿Hablas de lo que te gusta y te apasiona o de lo que no te gusta? ¿Das vueltas a tus problemas una y otra vez o actúas para cambiar tu situación? ¿Hablas de tus enfermedades o de lo bien que te sientes? ¿De lo mal que está todo o de aquello que va bien? ¿Te quejas constantemente o buscas soluciones creativas? ¿Ves programas de TV que no te aportan nada donde la gente simplemente se grita o se insulta ó por el contrario apuestas por las personas creativas de las que puedes aprender? ¿Prestas atención al "problema" o por el contrario contribuyes a la "solución"?
Y tú, ¿Cueces o enriqueces?

© Iciar Piera Iglesias